Primer Manejo Pruebas

Toyota Supra 2020: Primer Manejo

¿Un milagro?

¿Un milagro?

Hubo un tiempo en que mamá y papá Toyota tuvieron autos deportivos fuertes y atléticos, comenzando con el agradable 2000GT, que enviaron al internado en Coventry y que Carroll Shelby corrió. A través de los años la familia creció para incluir los flexibles Celica, los incondicionales Supra e incluso uno o dos rudimentarios Corolla GT-S de tracción trasera. Después algo ocurrió y mamá Toyota ya no pudo concebir autos deportivos. Un impaciente papá Toyota convocó a su concubina de Fuji, Subaru, quien dio a luz a gemelos idénticos, uno de los que él le permitió amablemente conservar. Mamá Toyota estaba furiosa y prohibió a papá Toyota de brindar a su hijo, 86, afecto o dotarlo de caballos de fuerza. Para recuperar a su prometida, que deseaba con desesperación dar a luz a otro grandioso auto deportivo, papá Toyota ideó un plan para inseminar artificialmente un auspicioso óvulo europeo para que mamá Toyota lo gestara. Ella acaba de dar a luz y ahora el mundo debe determinar cómo se compara este mestizo contra sus hermanos que son Toyota puros.

Creamos este mito de historia de origen para el desarrollo conjunto del Supra de generación A90, debido a la frustración cuando resultó imposible definir con exactitud qué roles desempeñaron Toyota y BMW en el diseño inicial de este nuevo auto. Sin duda el motor turbo de seis cilindros en línea es totalmente de BMW; sirvió como la inspiración para este encuentro en primer lugar. (“Los Supra tendrán motores I-6” se cinceló como el onceavo mandamiento olvidado). La mayoría de las piezas invisibles se comparten y aparentemente BMW las desarrolló, si damos crédito a las calcomanías redondas, los grabados y las marcas de fundición. Toyota se hizo cargo de la carrocería y la calibración de todos los elementos posibles en el Supra. Nos dijeron que el equipo de la empresa conjunta estaba orientado directamente al rango 718 del Porsche; BMW se concentró en el Boxster y Toyota en el Cayman.

En cuanto al motor B58B30M1, aunque su potencia es aproximadamente igual a la de su hermano BMW Z4 del mercado europeo, no utiliza de hecho un filtro de partículas en las versiones estadounidenses. Esto nos lleva a preguntarnos, ¿por qué no descorchar los caballos de fuerza adicionales que BMW obtiene de su aplicación estadounidense sin filtro (etiquetado como B58B30M0)? El ingeniero en jefe Tetsuya Tada responde alegando que el proceso de equilibrar el motor y el chasis del auto en Nürburgring fue lo que condujo a la clasificación de 335 hp/365 libras-pie. Pero nos cuesta difícil creer que, en este segmento de mercado de fanáticos obsesionados con las cifras, su equipo haya optado por reducir 47 caballos de fuerza en vez de reforzar el chasis para soportar 382 hp. Esperemos que, en cambio, la estrategia sea comenzar de manera conservadora y producir un flujo continuo de ediciones especiales de mayor potencia en los próximos años.

Pero regresemos a la pregunta esencial en cuestión: ¿acaso esta cruza bicontinental es un “verdadero” Supra?

El impactante diseño tal vez no sea atractivo para todos, pero al menos no se parece a ningún BMW y varias pautas de diseño revelan el ADN del auto deportivo de Toyota: la forma divertida de la puerta trasera y los elementos del diseño de los faros recuerdan al Supra anterior (A80); además la forma de la ventana lateral es de un 2000GT puro. Las proporciones sin duda son frescas. Es más corto en longitud y más ancho que cualquiera de sus predecesores; la cabina está posicionada muy atrás del capó obligatoriamente largo. También es impresionante que el equipo lograra generar las fuerzas aerodinámicas requeridas para garantizar estabilidad a la velocidad máxima limitada de 155 mph del auto, con las características de la parte baja y la forma de “pico de pato” de la superficie de la puerta trasera, por lo que ahora la carrocería carece de alerones, faldones y deflectores externos.

En el interior, los diseños del tablero, el panel de las puertas y los asientos en general del Supra 2020 son distintos a los del Z4, pero no podemos confundir el aparellaje del BMW, en especial todo el sistema iDrive, completo con todo y las fuentes de BMW (para cambiarlas se hubiera reducido el presupuesto de Tada para hacer el auto más ligero y rápido). No importa lo que piense de la apariencia, la funcionalidad de su interior es difícil de criticar. Todos los controles son intuitivos y de fácil acceso (Consumer Reports acaba de clasificar al iDrive en segundo lugar frente al Tesla, con respecto a las interfaces de usuario automotrices). Los asientos eléctricos de 14 vías son bastante cómodos y tienen buen soporte, con alerones laterales que pueden ajustarse para abrazar al pasajero firmemente en una pista y después relajarse para conducir a casa. Y todo el lado del conductor del área de la consola central está acolchado para que los conductores más altos apoyen su rodilla derecha. Agradable.

Acepté la asignación de probar el nuevo Supra en parte debido a que soy lo suficientemente viejo (apenas) como para haber estado presente para el lanzamiento del Supra A80 1993. Y conduje el 2000GT para MotorTrend Classic en 2005. Voy a dejar en claro aquí que el Supra 2020 se ve menos exótico que cualquiera de esos dos. Eso está bien. Si el A80 Supra Turbo evolucionara, tomando en cuenta la inflación, se hubiera producido un auto de bajo volumen con alrededor de 500 hp y un precio en el rango de $75,000 a $85,000 dólares. Y sin duda el sucesor del 2000GT era el Lexus LFA.

Pero esto no quiere decir que el nuevo Supra no se sienta especial. Todos los cupés nuevos de dos asientos son raros y maravillosos en la actualidad; sin duda este supera a todos sus predecesores. Nuestra base de datos confirma que si se mantiene el tiempo de aceleración de 0 a 60 estimado de fábrica de 4.1 segundos, este nuevo Supra superará a todos los Toyota de producción en serie anteriores (una Tundra TRD 2008 y un Supra Turbo 1997 se clasifican como los más rápidos que hayamos probado con 4.4 y 5.1 segundos de 0 a 60 mph, respectivamente).

Hay una característica de control en el arranque para ayudar a lograr esa cifra; además la transmisión automática ZF 8HP de ocho velocidades que se incluye de serie realiza los cambios con la rapidez de un rayo a lo largo del camino. Si acciona el modo Sport, la impecable programación de los cambios preselecciona la marcha correcta para cada curva. Este modo abre también un deflector de escape, altera el refuerzo del sonido del motor del sistema de audio y ordena una deliciosa serie de chasquidos y crujidos al sobreacelerar, cortesía de la gloriosa y excesiva inyección de combustible durante la carrera de escape (dato curioso: se dice que es el único Toyota diseñado sin tener como objetivo el ahorro de combustible).

Los Supra no son autos para arrancones. También necesitan poder lidiar con las curvas y, en ese respecto, el equipo conjunto desarrolló una base sólida: la rigidez torsional del Supra excede supuestamente a la del Lexus LFA (sin mencionar al Z4 convertible). La suspensión delantera tipo MacPherson emula el diseño de ‘superamortiguador’ que Toyota lanzó en su Corolla AE92 a finales de la década de 1980, con dos brazos inferiores con rótulas mecánicas separados para reducir el cambio del ángulo de caída y mejorar la sensación de la dirección. Para ayudar con la calibración del chasis, el señor Tada contrató una vez más los servicios del corredor veterano holandés de Nürburgring Herwig Daenens, quien asistió con el Toyota 86 (anteriormente el Scion FR-S).

Su objetivo era calibrar para un manejo neutral sin sorpresas. “Con un auto rápido, el cliente lo experimentará una vez y nunca volverá a conducir con agresividad de nuevo”, explica Daenens mientras recorre el Summit Point Motorsports Park fuera de Washington, D.C. Su primera vuelta rápida enlaza todas las curvas cerradas con precisión de láser y los mínimos actos de heroísmo en la dirección. Luego me da una o dos vueltas al estilo Formula Drift, sin maniobras exageradas con el freno de mano o bloqueos de diferencial, rodando sobre los neumáticos Michelin Pilot Super Sport de serie, inflados según las especificaciones de las placa de información (38 psi en todos los neumáticos, en frío). Hablando de bloqueos de diferencial, el del Supra es infinitamente variable y está calibrado para reducir el subviraje al entrar a las curvas, además de maximizar la tracción al salir de estas.

Cuando es mi turno de meter mi casco por la baja abertura de la ventana y ponerme el cinturón de seguridad, me impacta la intimidad tanto del auto como del habitáculo. Se siente como si estuviera posicionado cerca del centro de gravedad y rotación, lo que me hace sentir que este pequeño mundo sin duda gira a mi alrededor. Un pequeño detalle: el espejo lateral grande del conductor oscurece la vista de un ápice próximo a llegar más que en otros vehículos, mientras que a los conductores más altos tal vez les mortifique descubrir que el respaldo del asiento se inclina hacia delante, hacia la parte trasera del recorrido del ancho del asiento.

Nos indicaron que no desactiváramos el control de estabilidad por completo, usar frenado de arrastre en las curvas y pisar el acelerador con sensatez. Sin duda, todas esas técnicas de escuela de manejo provocan respuestas prefabricadas en el Supra sin drama o sorpresas. La dirección es extremadamente precisa y está bien balanceada, aunque carece de la comunicación íntima del Cayman que Toyota busca lograr. La intervención de estabilidad es placenteramente subrepticia. Y los frenos Brembo súper fuertes sobreviven vuelta tras vuelta sin desgaste, incluso a medida que aprendemos a presionar con más profundidad en cada una de las curvas estrechas. Después durante una sesión posterior al medio día, cuando probablemente usamos 280 de la clasificación de 300 en vida de la banda de rodadura de los neumáticos, logré incluso enlazar un par de derrapes de una curva a otra muy agradables y controlables. Logré salir, sudoroso pero sonriente.

Una vez que disminuye la neblina roja y nos vamos a los caminos rurales alrededor de Summit Point, el comportamiento de conducción en domingo del auto resulta ser igual de encantador. El sistema JBL de 12 altavoces y 500 watts libera toda la potencia, la calidad en el andar en modo Sport es lo bastante obediente como para animarnos a dejar el auto en este modo de ‘escape divertido’ y al pasar por una serie de curvas en S con su teléfono en el cargador inalámbrico Qi, una cubierta y los suficientes topes impiden que salga volando hacia el espacio para los pies del lado del pasajero.

Entonces, ¿es este milagro de cría automotriz digno del nombre Supra? Vaya que sí. Reinventa el concepto de una forma que tiene sentido para el mundo actual, además de que se ofrece a un precio (inicial de $50,920, totalmente equipado por $57,375) que es una relativa oferta si se compara tanto con su predecesor como su competidor Porsche ($58,150 base, $70,640 con un equipamiento similar al modelo Launch Edition). Si no es precisamente lo que usted tenía en mente, el mercado postventa se está preparando para ayudarle a resolver eso.

Toyota Supra 2020
PRECIO BASE $50,920 dólares
ESQUEMA DEL VEHÍCULO Motor central, RWD, 2-pass, hatchback de dos puertas
MOTOR 3.0L/335-hp/365-lb-ft turbo DOHC 24-válvulas I-6
TRANSMISIÓN Automática de 8 velocidades
PESO EN VACÍO 3,400 lb (mfr)
WHEELBASE 97.2 pulgadas
LARGO X ANCHO X ALTO 172.5 x 73.0 x 50.9 pulgadas
0-60 MPH 4.1 sec (estimado fabricante)
AHORRO DE ENERGÍA CIUDAD, CARRETERA 24/31/26 mpg
CONSUMO DE ENERGÍA CIUDAD/CARRETERA 140/109 kW-hrs/100 millas
EMISIONES CO2, COMBINADAS 0.79 lb/milla
DE VENTA EN LOS ESTADOS UNIDOS Actualmente