Primer Manejo Pruebas

Toyota Corolla Hatchback 2019: Primer Manejo

Cuando las cosas mejoran

Cuando las cosas mejoran

Tras más de un año de estar probando el mercado hatchback con el Corolla iM, Toyota finalmente tomó la decisión de arreglar su alineación y nomenclatura. El modelo que conocíamos como Corolla iM en los Estados Unidos o Auris en Europa y otras partes del mundo ahora se llama Corolla Hatchback, haciéndolo más fácil de identificar. Además de recibir un nuevo nombre, el hatchback recibió una nueva generación, y lleva un diseño innovador y más tecnología que lo ponen al corriente con el resto del segmento.

Cuando me preguntaron en la oficina qué tal se manejaba el nuevo Corolla hatch, mi respuesta rápida era algo así: “Es como el nuevo Camry; un gran paso hacia adelante por parte de Toyota, pero no es mejor que la competencia”. No hay duda de que el Corolla ha mejorado. Ahora está basado en la plataforma modular Toyota New Global Architecture (TNGA) y su rigidez torsional aumentó en un 60 por ciento, mejorando indudablemente su manejo. Es propulsado por un motor 2.0 litros de aspiración natural de cuatro cilindros que entrega 168 caballos de fuerza y 157 libras-pie de torque. Las transmisiones disponibles son una manual de seis cambios o una automática tipo CVT. Para probar ambas configuraciones, viajamos a San Diego, California, donde manejamos el Corolla hatch en carreteras sinuosas y con cambios de elevación.

La nueva plataforma y la suspensión delantera tipo MacPherson junto con la trasera tipo Multi-link entregan un gran manejo al volante. Me gustó mucho más el manejo con la transmisión manual, que se siente más deportiva y hace los cambios suaves a través de una palanca de cambios de recorridos cortos. Conducir en las sinuosas carreteras al este de San Diego fue bastante divertido; el hatchback se siente bien acoplado y plantado y el motor con la transmisión manual se siente decentemente potente. La historia es un poco distinta con la CVT, que a pesar de que cuenta con seis cambios simulados de una transmisión automática convencional, no tiene la misma sensación deportiva que la caja manual. El Corolla con la caja CVT se siente más lento y menos potente, y parecía que le costaba más trabajo subir por las colinas que el modelo con transmisión manual. En ambos casos, la dirección es buena, aunque nos gustaría notar un poco más de sensación al volante.

Hay dos versiones para el Toyota Corolla Hatchback 2019: SE y XSE. Dependiendo de la versión que elija, Toyota se ha encargado de equipar bastante bien al Corolla. La versión SE cuenta con un difusor trasero de cromo, ruedas de aluminio de 16 pulgadas, faros delanteros y luces traseras de LED, así como luces de circulación diurna de LED. Por dentro, esta misma variante cuenta con una pantalla táctil de 8 pulgadas con Apple CarPlay, volante tapizado en cuero, dos puertos USB, y el sistema de audio Entune 3.0. La variante XSE agrega sistema de navegación, aire acondicionado de doble zona, ajustes eléctricos para el asiento del conductor, y el sistema Entune 3.0 Audio Plus. Por afuera, los modelos XSE tendrán ruedas de 18 pulgadas, y algunos detalles de cromo en la parte baja de la parrilla. Entre las pocas opciones disponibles existe un cargador inalámbrico para teléfonos inteligentes en la variante XSE. Y por alguna razón que Toyota no nos pudo explicar, el monitoreo de punto ciego y el asistente de seguimiento de carril únicamente están disponibles en las versiones con transmisión CVT, por lo que quienes quieran la transmisión manual no podrán tener estas características de seguridad.

Y hablando de características de seguridad, ambas variantes incluyen Toyota Safety Sense 2.0, por lo que podrá obtener el sistema de pre-colisión con detección de peatones, alerta de salida de carril, luces altas automáticas, detección de señales de tránsito y detección de ciclistas en el día.

 

Sí, el Toyota Corolla Hatchback 2019 es mejor que su antecesor. Es divertido de manejar, tiene mejor tecnología y su nuevo diseño es atractivo. Sin embargo, nos quedamos con ganas de más en cuanto a espacio en la parte trasera y el maletero. A medida que el mercado estadounidense busca cada vez más espacio interior en sus vehículos y se está trasladando de los sedanes a los crossovers, Toyota ha hecho una jugada rara. Serán las ventas las que nos digan si los clientes le suman mucha importancia a esta característica. El precio será dado a conocer más adelante, en una fecha más cercana a su lanzamiento en julio.