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Probamos la Ram 1500 EcoDiesel 2020

Una finalista a nuestra Camioneta del Año 2020

Una finalista a nuestra Camioneta del Año 2020

Pros:

  1. 32 mpg en carretera
  2. Suspensión de aire
  3. Opción de portón trasero tipo puerta de granero

Contras:

  1. Aceleración retrasada
  2. Dirección pesada y lenta
  3. Frenos blandos

Los amantes de los autos nuevos en el ámbito de las camionetas aman la Ram 1500 de manera imperturbable. Su suspensión de muelles helicoidales o de aire brinda a esta pickup el andar más parecido a un sedán, y esa gran pantalla vertical en los modelos más elegantes nos recuerda al Tesla Model S, nuestro Auto del Año 2013.

Al conducir la Rebel recordamos vívidamente por qué Ram ganó el premio a la mejor camioneta el año pasado. Pero para 2020 dejaremos de lado esas sutilezas y nos enfocaremos con precisión en el nuevo motor EcoDiesel 3.0 litros V-6 turbodiésel. Por desgracia para Ram, Chevy y GMC también equiparon a sus camionetas Silverado y Sierra 1500 con un nuevo motor 3.0 litros turbodiésel de seis cilindros en línea.

Hagamos a un lado el ahorro de combustible: el Duramax de GM está en primer lugar (con Chevy ligeramente a la cabeza de GMC), el EcoDiesel de FCA está en segundo y el Power Stroke de trabajo ligero de Ford se queda atrás, aunque todos están muy parejos, ya que las clasificaciones en ciudad y carretera de la EPA varían de 20 a 23 y de 25 a 33 mpg.

En cuanto al rendimiento, el Duramax de GM vuelve a superar al EcoDiesel de Ram, ya sea sin carga, transportando 1,000 libras o tirando de un remolque de 7,500 libras.

En modo de transporte de aire, la GMC Sierra AT4 corre de 0 a 60 mph y por el cuarto de milla 0.6 segundos por delante de la Ram Rebel similar. Es un diferencial demasiado grande como para adjudicarlo a las ventajas de la GMC en peso en vacío (108 libras) o en potencia (10 hp), ya que la Ram mantiene su propia ventaja en torque por 20 libras-pie. Hay que dar crédito a la astuta transmisión automática de 10 velocidades por superar en rapidez de cambios a la transmisión de ocho velocidades de FCA.

La discrepancia en rendimiento aumenta a medida que se incrementa la carga: la Ram es 1.0 segundo más lenta de 0 a 60 mph con 1,000 libras en la batea, y es 1.8 segundos más lenta tirando del remolque de 7,500 libras.

La Ram no realizó con más rapidez la maniobra de cambio de carril de emergencia de Kim Reynolds, nuestro director de pruebas, ya que la GMC con neumáticos más rugosos la superó (3.79 segundos frente a 4.08), pero una Chevy RST Duramax más ligera, con tracción trasera y neumáticos de calle, fue todavía más rápida (3.68 segundos).

Nuestras evaluaciones subjetivas en el camino hicieron más interesantes los datos concretos. Walton cuestionó la “respuesta de aceleración ligera y deficiente a bajas revoluciones” de la Ram.”¿Acaso no es en donde los diésel sobresalen?” dijo Scott Evans, editor de crónicas. “La entrega de potencia se siente menos lineal que en la Sierra”.

Christian Seabaugh, editor de crónicas, perdonó la relativa pereza de la Ram, argumentando que todavía “tiene un mejor andar, se maneja mejor y es más silenciosa, lujosa y en última instancia una mejor navaja suiza”. En nuestros circuitos de conducción, Chris Walton, editor de pruebas de manejo, observó que la Ram se volvió “un poco liviana en las curvas”, añadiendo que el peso de la dirección se sintió “bueno y voluminoso, pero con una relación lenta que requiere de mucha manipulación para negociar una curva en el camino”.

En todoterreno, Seabaugh otorgó la ventaja al “motor y la transmisión” de la Sierra AT4 “por su inmediatez y precisión”, pero dio crédito al bloqueo del diferencial trasero manual de la Rebel por ofrecer “mucha más tracción que el diferencial automático en la GMC”.

Evans coincidió en que el diferencial trasero con bloqueo y la suspensión neumática con altura ajustable de la Ram compensan de sobra la ventaja en agarre mecánico que ofrecen los neumáticos Wrangler DuraTrac de la GMC. Pero lamentó la forma en que la “aceleración más perezosa” de la Ram “hace que la pickup acelere más que la AT4” y varios de nosotros observamos que el andar cómodo de la Ram desaparece a una altura todoterreno.

Al remolcar 7,500 libras, Walton detectó más movimiento vertical en el andar y un mayor tironeo hacia delante/atrás del remolque en Davis Dam que en la AT4. Y mientras mantenía su pie en el acelerador a fondo después de nuestra “prueba de frustración” de 35 a 55 mph”, observó que la Ram alcanzó un máximo de 62 mph en la pendiente, mientras que la GMC logró llegar a 70 mph. Evans apreció los pequeños espejos laterales para hacer maniobras, pero a Watson le hicieron falta los espejos de remolque amplios apropiados para supervisar su vehículo mientras subía por la montaña.

En resumen, aunque nos sigue gustando casi todo sobre la Ram 1500, en su versión diésel es menos atractiva.