Primer Manejo Pruebas

Mezclando el Honda Accord 2020 con la música y sabores de Austin

Un auto cool en una ciudad hípster

Un auto cool en una ciudad hípster

Unos minutos después de un aterrizaje agitado en el Aeropuerto Internacional de Austin, recogí las llaves de un Honda Accord Hybrid 2020. Estoy aquí para disfrutar de la fantástica comida y música que esta ciudad ofrece, que ha crecido rápidamente en la última década. Pero no es otro viernes por la tarde; es el segundo fin de semana de Austin City Limits, el festival de música que deleita a cientos de personas de todas partes de Estados Unidos y otros países para disfrutar todo tipo de melodías. Desde country hasta techno, ACL se ha convertido en uno de los festivales de música más populares en Estados Unidos.

A medida que me pongo cómodo en el amplio interior del Accord Hybrid Touring, conecto Apple CarPlay para dirigirme al hotel. La pantalla táctil de 8.0 pulgadas con el nuevo sistema de infotenimiento basado en Android es rápido y fácil de usar, y pronto voy camino al hotel. El tráfico pesado en los alrededores del centro de Austin hace que Google Maps me lleve por el barrio de Travis Heights; con sus enormes árboles y casas hip—desde mansiones hasta apartamentos—la vibra de este barrio histórico se siente joven, y se amplifica más gracias a su ubicación junto al Rio Colorado y South Congress, la avenida chic que está llena de cafés y restaurantes deliciosos.

El manejo refinado del Accord hace que sea un buen auto para conducir por las calles de Travis Heights y las carreteras de Austin. Su sistema híbrido de dos motores está acoplado a un motor 2.0 litros que produce una potencia combinada de 212 hp, lo suficiente como para entrar a la carretera a buena velocidad. Su transmisión CVT está bien acoplada a su sistema híbrido, y toma una gran parte del crédito del refinamiento del vehículo. Pero el Accord Hybrid, como las casas à la mode de este barrio, destaca por su diseño; con su línea de techo caída y postura ancha, las líneas elegantes del Accord lo ubican por arriba de otros modelos en su clase. (Debajo se encuentran otros modelos eficientes de Honda, incluyendo el Clarity y el Insight).

Al cruzar el puente Ann W. Richards me doy cuenta de la vida que hay en Austin. Hay quienes corren junto al Rio Colorado, y quienes practican el kayak desafiando las inusuales temperaturas gélidas que llegaron con el frente frío a mediados de octubre. Me dicen que hace 24 horas había cielos despejados y mucho calor, pero hoy está nublado y el termómetro del Accord marca los 53 grados Fahrenheit.

Se siente irónico conducir un auto híbrido en Texas; después de todo, este estado es la casa de Exxon Mobil, Phillips 66 y Valero Energy—tres de las empresas de petróleo y gas más grandes del mundo. Y las camionetas son abundantes. Pero al mismo tiempo, el Accord Hybrid encaja con el estilo de vida verde que tiene Austin; desde organizaciones como Keep Austin Beautiful hasta Texas Campaign for the Environment, esta comunidad tiene un impulso para un ambiente más limpio.

Llego al Line Hotel y al dejar el coche en el valet veo a decenas de mujeres bien vestidas en el lobby. Al igual que yo, están aquí para disfrutar del primer día de ACL; la diversidad de sombreros y tipos de moda varía, pero todas tienen ese look de Instagram que llama mucho la atención. En viajes como estos, estoy acostumbrado a ver periodistas automotrices, pero esta vez somos un grupo de bloggers, influencers y periodistas que estamos en la lista. El restaurante de esta noche es ATX Cocina, una taberna mexicana que ofrece una gran lista de tequila y mezcal, junto con pescados y mariscos con un toque de Austin. Después de varias margaritas, empiezo a sentir el ritmo de la noche—es tiempo de irnos.

El autobús nos deja lejos de Zilker Park, donde se lleva a cabo ACL, pero puedo escuchar a Guns N’ Roses desde donde me encuentro. La legendaria banda de rock norteamericana tiene el acto principal de la noche, y todo el mundo se vuelve loco cuando el bajo comienza a tocar “Sweet Child O’ Mine”. Todos bailan y cantan, y después de algunos tequilas más, pretendo tocar el bajo igual de bien que Duff McKagan. El concierto termina exactamente a las 10 p.m.; las reglas de la ciudad no permiten que los conciertos vayan más allá de esta hora, así que regresamos al hotel y nos preparamos para mañana. Será un día ocupado.

Día 2

Son las 9 a.m. y las calles del centro de Austin están dormidas. Parece que estábamos aquí hace unas horas con un ambiente completamente diferente, pero quienes viven durante la noche duermen durante el día. Nosotros no. Hoy toca visitar Austin y sus lugares más icónicos.

Nos dirigimos hacia South Congress y el ambiente es completamente diferente en comparación con el centro; las cafeterías y restaurantes para desayuno están repletos de madrugadores que probablemente no estaban de fiesta hasta las 2 a.m. Tratamos de parar en Jo’s Coffee, pero la cola es tan larga que le decimos adiós a Jo y su enorme círculo rojo ubicado en la parte alta de su edificio. De alguna forma nos tropezamos con La Pâtisserie, una pastelería francesa que sirve uno de los mejores capuchinos que he tomado.

Estoy igual de impresionado de haberme tropezado con un café francés tradicional en el centro de Texas que con el interior del Accord Hybrid Touring; la calidad, diseño y materiales me hacen pensar que este es un Acura y no un Honda. Por los $36,070 dólares que cuesta, este interior se siente más elegante. La calidad de la piel y la selección de terminados realmente sobresale. La madera falsa, por ejemplo, se ve y se siente real, y el diseño interior en general parece sacado de un Acura. La ausencia de la palanca de cambios deja más espacio en la consola central, e incluso en los asientos traseros, hay mucho espacio para las piernas y la cabeza. Si hay algo que me gustaría, sería tener un color diferente para el interior, aunque el exterior Radiant Red se ve bien, me gustaría algo más atractivo que este beige de doble tono.

Al crecer en Texas siempre estuve expuesto a la cultura de Austin. Pero el slogan “Keep Austin Weird” ya no parece encajarle. Austin no es la misma ciudad que a mediados de 2000; en ese entonces, uno podía ver todo tipo de cosas raras en las calles. Hoy, la capital de Texas tiene una vibra más joven, cool y hípster que está lejos de ser rara. Tiene es appeal innovador que ha traído a decenas de miles de personas a esta zona desde otros estados, y aunque todavía se pueden encontrar cosas raras, el ambiente ha evolucionado de como era antes de la recesión.

Lo mismo sucedió con el Accord. En el año 2000, el sedán de tamaño mediano de Honda no era conocido por su interior elegante o su gran diseño exterior; era un auto fiable para las familias americanas. Y el contraste no puede ser más real—hoy, uno puede decidir entre el Accord Hybrid o el modelo deportivo con el motor 2.0 litros para una conducción más potente.

Las carreteras a las afueras de Austin no son las típicas carreteras planas y aburridas de Texas—los pequeños cerros permiten que las calles tengan cambios de elevación y curvas pronunciadas. En estas carreteras es en donde destaca bien el Accord. Su suspensión hace un gran trabajo manteniendo a un mínimo los movimientos en la cabina, y el balanceo de la carrocería se siente muy bajo. Aunque la dirección es muy suave, se siente bien balanceado. Y aunque el Accord Hybrid no sea el vehículo más divertido para estas carreteras, yo disfruté conducirlo. Para un modelo que llega de 0-60 en 6.7 segundos, es impactante ver su ahorro de combustible—entrega 48/47/48 mpg en ciudad/carretera/terreno combinado.

Estas carreteras nos llevan a Quill Ranch, un rancho ubicado a aproximadamente 30 minutos del centro de Austin y ofrece un gran espacio para aquellos que están en la industria de la música. El hermoso terreno es propiedad de Harper y Jimmy Quill, un par de músicos que cuentan con un estudio de grabación junto a un elegante patio. Es aquí donde han puesto mesas suficientes para nuestro grupo, mientras que Jonny y Carley Wolf de Ghost Wolves nos deleitan con su música. Sus canciones nos dan la energía suficiente para regresar a Zilker Park a pasar el resto del día.

No importa si es Billi Elish y la vibra que expone en el escenario, o cómo Rosalía mueve las caderas, el Honda Stage en ACL está repleto. Este es el onceavo año consecutivo que Honda participa en ACL, y este año la marca hizo una activación colgando más de 600 cinturones de seguridad de colores, volviéndose el lugar perfecto para compartir el momento en Instagram.

La noche termina con Childish Gambino y sus canciones pegajosas; su performance esa noche fue extraordinario a pesar de andar con el torso desnudo durante todo el concierto.

Día 3

Un brunch a las 10:30 a.m. en domingo no suena como una gran idea, pero debido a la reputación que tiene Stubb’s Bar-B-Q, todos estamos puntuales en el lobby. Uno no puede decirle que no a Stubb’s. A unos 10 minutos caminando del hotel, Stubb’s es conocido por su brisket, salsas y su tradicional brunch del domingo en el que tocan música Gospel. El buffet tiene de todo—huevos, enchiladas y la tradicional BBQ de Texas. Pero la atención se encuentra en el escenario. Todo mundo, sin importar su religión, canta, baila y le da gracias a Dios. Es esencialmente lo que la buena música Gospel hace, y combinado con una exquisita comida y el ambiente de Stubb’s, a uno rápidamente se le olvida por qué se despertó temprano.

No puedo pensar en otra mejor forma de cerrar el fin de semana que ver a Mumford & Sons en vivo en ACL. Los cuatro músicos relajan al público con su melodía que parece perfecta para un domingo por la noche.

Y en una jugada que sorprendió a todos, la banda de Austin High School marchó en el escenario para tocar un par de canciones con Mumford & Sons. El increíble concierto terminó justo cuando la luna salía por detrás de los edificios del centro de Austin.

Le digo adiós a Austin al subirme en la parte trasera de una bicicleta para evitar la caminata de casi dos millas al hotel. Ha sido un fin de semana largo, pero la comida, música y los autos lo han hecho perfecto.