Primer Manejo Pruebas

Mercedes-Benz Clase G 2019: Primer Manejo

Reinventando el ícono

Reinventando el ícono

Tener éxito en el primer intento no es fácil, pero es mucho más difícil mantener el nivel después de un éxito aplastante. Cuando hay mucha presión, es fácil cometer errores.

Puede ser difícil de imaginar, pero en los últimos 40 años ha habido cuatro generaciones del Mustang (no todos ellos han sido buenos), cinco para la Jeep Wrangler (contando la CJ) y cinco para el Chevrolet Corvette. Pero solo ha habido una Mercedes-Benz Clase G.

Conocida como la G-Wagen y oficialmente como la Clase G, esta SUV lista para las Fuerzas de Defensa de Alemania (Bundeswehr) fue lanzada por primera vez en 1979, tanto para usuarios militares como civiles. La legendaria Clase G ha recibido muchísimos cambios menores con el paso de los años, pero la Mercedes-Benz G-550 y Mercedes-AMG G 63 2019 representan el primer intento de Mercedes para la G-Wagen de segunda generación.

Reinventar un ícono es siempre abrumador. Pero Mercedes dio en el clavo.

Mercedes mantuvo mayormente intacta la fórmula experimentada de la G-Wagen para la segunda generación. La edición 2019 conserva el icónico diseño rectificado del viejo modelo, su construcción de carrocería sobre bastidor y su eje de tracción trasero. Pero Mercedes hizo serias mejoras por todas partes. Las que probablemente sean más notorias para los compradores están en el eje delantero y dentro de la cabina.

En la parte delantera, Mercedes descartó el eje de tracción y la tradicional dirección hidráulica a favor de una configuración de suspensión de brazos de control frontal independiente y un sistema de dirección eléctrico. Los cambios prometen mejorar considerablemente el andar y el manejo. Por dentro, Mercedes llevó el interior de lujo y comodidad del Clase S a la Clase G. La nueva plataforma de carrocería sobre bastidor es más larga que antes, lo que brinda a los pasajeros mayor espacio para las piernas, en especial en los asientos traseros, donde hay 5.9 pulgadas más de espacio.

En cuanto a otras novedades en la Clase G 2019, tal vez sea más fácil contarle lo que perdura de modelos anteriores: la cubierta para el neumático de repuesto montado en la parte posterior, las boquillas del limpiador de faros, las viceras y un soporte de montaje interior oculto. Las manijas externas de las puertas, las bisagras y los mecanismos de cierre tampoco sufrieron cambios, lo que garantiza que la G-Wagen conserve ese típico sonido estilo rifle que hacían los autos de la primera generación cuando cerraban sus puertas.

Algunas de las novedades más notorias están debajo del capó: tanto la G 550 (llamada G 500 en Europa) como la G 63 tienen un motor 4.0 litros V-8 biturbo con caja automática de nueve velocidades y tracción en las cuatro ruedas permanente con caja de transferencia de bajas revoluciones (completa, con un valor mejorado de relación de ascenso de 2.93) y diferenciales de bloqueo central, trasero y delantero. El motor V-8 de la G-550 (que viene de modelos anteriores) entrega 416 hp y 450 libras-pie de torque, mientras que la G 63 reemplaza su 5.5 litros V8 biturbo por una versión fabricada a mano del motor de 4.0 litros que entrega 577 hp y 627 libras-pie en el modelo AMG.

Hay un sistema de suspensión electrónica adaptiva opcional en la G 550 que llega de serie en la G 63 y ha sidio diseñado para mejorar el desempeño de la G-Class sobre pavimento y en el todoterreno. Se conecta con un sistema de diferencial más fácil de usar (que ahora incluye luces de prebloqueo “siempre listas” que permiten que el conductor sepa que el diferencial seleccionado se bloqueará automáticamente de ser necesario) y un nuevo modo de conducción todoterreno, llamado “G-Mode”. El G-Mode se activa al seleccionar un rango bajo de revoluciones o si el diferencial está bloqueado (esto lleva la configuración de tracción en las cuatro ruedas desde el valor de división predeterminada 40/60 delantera/trasera a 50/50) y ajusta la amortiguación de la suspensión (si está incluida en el equipamiento), además del mapeo de aceleración y dirección para mejorar las capacidades todoterreno de la G 550. La versión del G-Mode de la G 63 es más amplia, lo que incluye configuraciones exclusivas para senderos, arena y roca en un esfuerzo por compensar el ángulo de aproximación ligeramente menos profundo de la G 63 y el tamaño superior de las ruedas estándar de 20 pulgadas (o de las opcionales de 22 pulgadas). La G 550 viene con ruedas de serie de 18 pulgadas o unas opcionales de 20 pulgadas. Los neumáticos para todo terreno pueden ser una opción en ambos modelos.

Tras probar repetidamente la G 550 y la G 63 en el sur de Francia, puedo decir que, al volante, las dos G-Wagen 2019 se sienten como si el viejo modelo hubiera ido a la escuela de buenos modales. Uno sigue teniendo la misma visibilidad sin obstáculos desde una posición elevada desde la cabina, pero la nueva Clase G se siente notablemente moderna.

Entre las dos, la G 550 es la que está mejor balanceada. Su motor V-8 cobra nueva vida gracias a su caja automática de nueve velocidades. Y aunque nunca fue considerada lenta la versión anterior, la briosa aceleración de la nueva G 550 contradice su tosca aerodinámica. La caja de nueve velocidades pasa de un cambio al otro rápidamente y sin esfuerzo, eligiendo siempre la marcha correcta. En modo Sport mejora su desempeño ya que sostiene las velocidades por más tiempo, lo que permite cambios descendentes con ajuste de revoluciones respaldados por un hermoso sonido proveniente de su V-8.

El comportamiento de manejo también mejoró radicalmente. La cremallera de dirección sigue siendo lenta y se siente un poco como la de un camión, un riesgo tomado a favor de la precisión todoterreno, pero la dirección se siente mucho más precisa y entrega más sensación del camino que antes. Lo que impresiona todavía más es la mejora en la calidad del andar de la G 550 con suspensión electrónica adaptativa (al momento de su lanzamiento no había G 550 disponibles con muelles de acero). Es más suave e indulgente, impide que los ocupantes sientan los baches e imperfecciones del camino y, al mismo tiempo, mitiga el balanceo de la carrocería y mejora la manera en que la G 550 gira en las curvas.

La G 63 se siente tan maníaca como el modelo anterior al pisar el acelerador, y el sonido del motor no se queda atrás. Aun sin pisar el acelerador a fondo, este motor V-8 fabricado a mano se siente veloz: con sus 627 libras-pie de torque disponibles en el límite inferior de la banda de revoluciones, la AMG logra moverse a buena marcha sin tener que esforzarse. La dirección deportiva de la G 63, al igual que la de la G 550, tampoco exige mucho esfuerzo, pero no escatima en sensaciones. La desventaja más importante de la G 63 es la calidad de su andar, mucho más rígido y menos indulgente que la de su hermana menor. El beneficio son las velocidades en curva de la G 63, más altas de las que puede manejar la G 550, pero dudo que las amas de casa de Beverly Hills, Berlín y Beijing que elijan masivamente los modelos AMG aprecien esta diferencia.

Aunque la mayoría de los compradores de la G-Class rara vez hayan usado sus G-Wagen como todoterreno, el equipo de Mercedes pasó muchas noches sin dormir para garantizar que la nueva Clase G 2019 fuese tan capaz en campo traviesa como su antecesora. Sus esfuerzos tuvieron recompensa.

Mercedes nos llevó a un castillo en la campiña francesa que también funciona como pista de entrenamiento para rally, fue el sitio de lanzamiento de la actualización de la G-Wagen en 1991 y es uno de los tantos sitios de prueba de todoterreno para la 2019. En lugar de esas pruebas de manejo superficiales por senderos polvorientos que muchos fabricantes automotrices cautelosos emplean, Mercedes nos liberó en una gran pista todoterreno que llevó más de una hora en completar. Los ejecutivos de Stuttgart merecen el crédito aquí: la mayor parte de los fabricantes automotrices diseñan y construyen sus propias pistas todoterreno para lanzamientos de prensa de vehículos, pero esta pista era demasiado extensa para haber sido construida para demostrar el éxito de las G. Incluía tramos rápidos de grava, barro, múltiples cruces con agua y cuestas de rocas tan empinadas que, personalmente, lo habría pensado dos veces antes de arriesgarme.

Equipada con neumáticos Falken Wildpeak opcionales y las ruedas de 18 pulgadas, la G 550 subió terraplenes rocosos, avanzó por el barro espeso y bajó inclinaciones a paso lento pero con facilidad. Cuando las cosas se pusieron más complicadas, las bajas revoluciones junto con los diferenciales prebloqueados hicieron lo suyo para mantenerse en movimiento. Una luz amarilla debajo de cada uno de los tres interruptores diferenciales indica la condición de prebloqueo; una luz roja sobre el diferencial correspondiente indica que está acoplado.

Todavía fue más impresionante la calidad del andar todoterreno de la G 550, mucho más equilibrada que antes. A baja velocidad, no permite sentir los impactos; a alta velocidad flota sobre casi todos los impactos fuertes. Es increíblemente versátil; me recuerda a la Chevrolet Colorado ZR2, otro todoterreno que se siente tan a gusto trepando rocas como corriendo veloz por llanos abiertos.

A la G 550 tampoco le importa mojarse: a pesar de que su radiador y la toma de aire están montados a menor altura que antes, la profundidad de vadeo ha aumentado a 27.6 pulgadas. La G tiene un nuevo truco en su manga: cuando los sensores detectan una altura de agua, cierran la toma de aire y comienzan a tomarlo desde las esquinas superiores delanteras del capó, lo que garantiza que el motor no se inunde. Por dentro, mientras las cosas permanecen secas, aparece un mensaje en el panel de instrumentos que indica que no debe excederse el límite de 10 km/h hasta no salir del agua.

Sin importar el modelo, el interior de la nueva Clase G es muchísimo más sofisticado que antes. La cabina, algo más silenciosa que la de su predecesora, cuenta con toques de lujo tradicionales como un cuero grueso y suave con costuras atractivas, y toques de tecnología moderna como un panel de instrumentos digital, el más reciente paquete de infotenimiento y, por primera vez en una Clase G, hay tecnologías de seguridad y asistencia al conductor. La cabina es cómoda, espaciosa, abierta y ventilada, tanto adelante como atrás. El paquete opcional Active Multicontour Seat rivaliza en cuanto a comodidad y apoyo con los asientos de Volvo. La zona de carga es algo más grande en esta nueva generación, y pese a que los asientos traseros se abaten en una proporción 60/40, no llegan al punto de quedar planos ya que el eje trasero obstruye un poco la zona de carga.

Mercedes dice que el precio de las nuevas G 550 y G 63 2019 será anunciado en una fecha más cercana a su lanzamiento en Estados Unidos a finales de 2018, aunque si los valores de Europa sirven como indicación, deberíamos de ver un ligero aumento. Podría esperarse un precio de $125,000 dólares para una G 550 y de $140,000 dólares para una G 63. Las cifras de ahorro de combustible también se anunciarán cerca del lanzamiento. Se espera una mínima mejora sobre los valores anteriores de 13/14/13 mpg (ciudad/carretera/terreno combinado) para la G 550 y de 12/14/13 para la G 63, y un modelo híbrido elevará estos valores de forma considerable en los próximos años.

Será difícil igualar a la Clase G original, modelos 1979 a 2018. Pero parece que Mercedes pasó cuatro décadas pensando en cómo reinventar su ícono para estar a tono con las reglamentaciones y las sensibilidades modernas sin apartarse de la fórmula que hizo de la primera edición un éxito. Fue un tiempo bien empleado. La Clase G 2019 traza la fina línea entre evolución y revolución capturando el espíritu y la personalidad del modelo original y mejorando al mismo tiempo en todos los aspectos. Puede ser más moderna y refinada que la original, pero sin lugar a dudas sigue siendo una G-Wagen. Y este es, indiscutiblemente, el mayor cumplido que se le puede hacer.

Mercedes-Benz G-Class 2019
PRECIO BASE $125,000-$140,000 (estimado)
ESQUEMA DEL VEHÍCULO Motor delantero, 4WD, 5 pasajeros, SUV de 4 puertas
MOTORES 4.0L/416-hp/450-lb-ft doble turbo DOHC 32-válvulas V-8; 4.0L/577-hp/627-lb-ft doble-turbo DOHC 32-valve V-8
TRANSMISIÓN Automática 9-speed automatic
PESO EN VACÍO 5,450-5,500 libras (estimado)
DISTANCIA ENTRE EJES 113.8 pulgadas
LARGO X ANCHO X ALTO 189.7 x 76.0 x 77.2 pulgadas
0-60 MPH 4.0-5.5 segundos (MT estimado)
AHORRO DE COMBUSTIBLE SEGÚN LA EPA No ha sido calificada
DE VENTA EN LOS ESTADOS UNIDOS Otoño, 2018