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Los 12 mejores motores de camionetas

Estos son los motores que más nos han sorprendido en las camionetas.

Estos son los motores que más nos han sorprendido en las camionetas.

En esencia, no importa cuántos artefactos de alta tecnología se les agreguen, las camionetas son vehículos de trabajo. La funcionalidad y la capacidad son elementos imprescindibles para la importancia de la camioneta, y la fuerza de impulso de la capacidad de una camioneta es su motor. Recorrimos la historia de las camionetas en el último siglo y elegimos los motores que creemos sobresalen como ejemplos perdurables de la potencia, resistencia y confiabilidad que se espera de las camionetas pickup.

1929-1936 Chevrolet I-6

Hace más de ocho décadas, el motor de seis cilindros en línea en la camioneta Chevrolet 1929 era muy avanzado para su época; empleaba válvulas en la culata en un tiempo en el que la mayoría de los motores seguían utilizando el diseño más básico de “cabeza plana”. La clasificación inicial de potencia era tan solo de 50 hp para la versión más común 194ci, pero las mejoras a través de los años llevaron la potencia hasta 80 hp. Se ofrecía una versión 207ci más grande en modelos comerciales, con una potencia de torque ligeramente mayor. Aunque ridículamente modesto para los estándares actuales, este motor brindó una potencia confiable a miles de camionetas en Estados Unidos antes de la guerra.

1969-1998 Chevrolet 350 V-8 de bloque pequeño
Chevrolet se ganó un lugar en esta lista una vez más por el V-8 350ci de bloque pequeño. El bloque pequeño se remonta a 1955, cuando tenía 265 pulgadas cúbicas. Pero por lejos, el bloque pequeño más conocido del mundo es el “350”, que se encuentra en casi cualquier módulo de transporte concebible que pueda imaginar, incluyendo botes, areneros tubulares, autobuses escolares, camionetas de trabajo, autos deportivos y, aunque no lo crea, hasta motocicletas. 1969 fue el primer año que se ofreció el 350 en las camionetas GM, en donde producía 255 hp. Se ofrecieron varias versiones del bloque pequeño original en vehículos GM hasta principios de la década de 2000, cuando se reemplazó efectivamente por la tercera generación de la serie “LS” de motores. Sin embargo, el clásico perdurable de Ed Cole sigue manteniendo un público intenso y fiel de seguidores.

1989-1998 Cummins B59
El Cummins B59 se introdujo por primera vez en 1985 como un motor estrictamente comercial, pero realmente ganó popularidad cuando se instaló en la Dodge Ram en 1989. Agobiado por un diseño de camioneta bastante obsoleto en comparación con Ford y General Motors, Chrysler sabía que necesitaba una característica sobresaliente para que los compradores notaran sus camionetas. Cuando Cummins llegó tocando las puertas de Chrysler a mediados de la década de 1980, encontró un público receptivo para su nuevo motor. Con 400 libras-pie de torque, producía mucho más torque que cualquier otro motor en la línea de Chrysler de ese tiempo, y se requería una reingeniería considerable de la línea motriz de la Ram para manejar esa potencia. Se convirtió en un éxito instantáneo entre los propietarios de camionetas que remolcaban de manera rutinaria; Ram sigue ofreciendo motores Cummins de seis cilindros en línea en sus camionetas HD a la fecha.

2001-2006 Duramax 6.6L V-8

El Cummins B59 tal vez se lleve el título de ser el primer motor diésel moderno de “alto rendimiento” en camionetas, y con justa razón. Pero General Motors merece el mismo título por crear un motor que también ha cosechado una considerable cantidad de fieles seguidores entre los entusiastas de los motores diésel de alto rendimiento. Introducido por primera vez en el año 2000 como una opción en las camionetas Chevrolet y GMC HD 2001, el Duramax LB7 de primera generación era increíblemente refinado para su época y mucho más silencioso que los motores similares Ford Power Stroke y Ram Cummins. Su potencia de 300 hp y 520 libras-pie de torque también estableció un hito para los motores diésel de esa época, y escaló rápidamente por la carrera de potencia y torque de motores diésel en el mercado de camionetas HD. El Duramax LML actual, que comparte la misma cilindrada que el LB7 original, ahora produce 397 hp y 765 libras-pie de torque. Sin embargo, uno de los motores Duramax más buscados es el LBZ, que se ofreció justo antes de la imposición de los estrictos estándares de emisiones de diésel federales de 2007.

1965-1996 Ford 300 I-6
El motor Ford 300ci de seis cilindros en línea no es el primero de Ford, pero es uno de los que ha estado más tiempo en operación. Introducido por primera vez en 1965, el motor siguió ofreciéndose en las camionetas de la serie F por más de 30 años, produciendo un rendimiento confiable, económico y con mucho torque para los propietarios de las camionetas. El motor incluso se utilizó en muchas de las camionetas Ford más grandes de trabajo duro, equipadas con un popular múltiple de alto flujo. La potencia de la evolución final de inyección de combustible de puertos del 300, que se ofreció hasta 1996, fue de 145 hp y 265 libras-pie de torque. Aún se utiliza una versión de este motor en algunos camiones de UPS.

1972-1978 Dodge 440 V-8
El Mopar V-8 más famoso es y probablemente sea siempre el 426 Hemi, pero el verdadero caballo de trabajo de la línea fue el V-8 “wedge”. En realidad había dos versiones del V-8 de bloque grande de Chrysler: las series B y RB (bloque elevado). Los modelos de camionetas usaban el motor con las especificaciones RB. Para principios de la década de 1970, los requisitos de emisiones federales empezaban a restringir a algunos de los V-8 domésticos, pero Chrysler siguió ofreciendo el 440 hasta finales de la década de 1970 en la camioneta de la serie D. Esto culminó en la creación de la menos conocida pero sin duda más genial camioneta Midnite Express, que contaba con los escapes dobles de la Lil’ Red Express, que era más conocida. Así como la Lil’Red, que solo se ofrecía en color rojo, la Midnite Express se ofrecía en el color que usted quisiera, siempre y cuando fuera negro.

1991-1994 Chevrolet 454 de bloque grande
Es cierto que el motor V-8 454 de bloque grande se remonta a 1970, pero para las camionetas, el hogar más adecuado para el rey de la línea de motores de Chevrolet fue sin duda la camioneta Chevrolet 454 SS 1991. La fórmula era simple: el motor más grande en la camioneta más pequeña. La 454 SS se basaba en la camioneta C1500 de cabina regular y caja corta, con algunos componentes mejorados del tren motriz de las camionetas de 3/4 y de 1 tonelada para manejar las 405 libras-pie de torque del motor. Su máxima potencia de salida de 255 hp parece ridículamente sumisa según los estándares actuales, en especial para una cilindrada tan grande, pero a principios de la década de 1990 era la remolcadora más popular que se podía conseguir, al menos hasta que salió la GMC Syclone turbo más pequeña.

1994-2002 Dodge Ram 8.0L Magnum V-10

El audaz estilo de la Ram 1994 no solo atrajo la atención de la industria, sino que Dodge también asombró a muchos con la introducción del Magnum V-10 de 8.0L en los modelos de 3/4 y 1 tonelada. Basado parcialmente en los V-8 de la serie LA de Chrysler, el motor 488ci fue el motor con la cilindrada más grande del mercado de las camionetas grandes hasta que GM contraatacó con un V-8 de 8.1L (y más tarde Chrysler de nuevo con su propio V-10 8.3L basado en el Viper, que se ofrecía en la Ram SRT-10). Las cifras de potencia eran modestas según los estándares contemporáneos, con 300 hp y 450 libras-pie de torque, pero fue el motor de gasolina más poderoso entre las camionetas nacionales por un margen considerable cuando hizo su debut.

2011-2015 Ford 6.7 Power Stroke V-8
Ford acababa de salir de un periodo contencioso con el proveedor de motores diésel International Harvester, gracias a sus motores V-8 Power Stroke 6.0L y a los numerosos reclamos de garantía de ese motor. El sucesor de 6.4L tenía un sistema de inyección de combustible mucho más confiable, pero Ford ya había decidido que quería separarse de su proveedor de motores y desarrollar el siguiente motor diésel Power Stroke de manera interna. El resultado fue el Power Stroke V-8 “Scorpion” de 6.7L. El diseño completamente novedoso tenía muchas características de diseño únicas, incluyendo cabezas de flujo inverso (admisión hacia fuera, escape hacia dentro) y un compresor turbo tipo Twin-Scroll, lo que en teoría brindaba la función de dos turbos en una sola unidad. Con una potencia original de 390 hp y 738 libras-pie de torque cuando debutó, una reprogramación de software para los modelos posteriores (que también se ofreció a los propietarios actuales) incrementó la potencia a 400 hp y 800 libras por pie. En 2015 llegó una novedad significativa, en donde el turbo único se reemplazó con un turbo más grande y convencional, además de varios perfeccionamientos en el sistema de entrega de combustible y la administración del motor, obteniendo así un motor excepcionalmente silencioso y poderoso que desarrolla 440 hp y 860 libras-pie de torque.

1964-1987 Dodge 225 Slant Six
El venerable Dodge “Slant Six” no es el motor más sexy o poderoso de esta lista, pero se ganó su lugar gracias a su absoluta ubicuidad y reputación de confiabilidad. Aunque no es poderoso en un sentido absoluto, su relación de diámetro pequeño y carrera larga (undersquare) le brindó sólidas características de torque a bajas rpm, con lo cual se adaptó de manera ideal a las aplicaciones comerciales y camionetas. Todos los motores “slant-six” venían de fábrica con solo un carburador de una garganta, pero se ofrecían unidades posventa de alto rendimiento de dos gargantas para quienes buscaban más potencia. A diferencia de la mayoría de los motores de seis cilindros en línea contemporáneos que tienen siete cojinetes principales, el “slant-six” tenía solo cuatro, pero las dimensiones de los cojinetes se asemejaban a las del motor V-8 Hemi 426 que era mucho más poderoso, por lo que la fuerza final raras veces era un problema. El 225 siguió dando servicio en la línea de camionetas hasta 1987, cuando fue reemplazado por el Magnum V-6 de 3.9L basado en el V-8 318ci (5.2L).

1985-1995 Toyota 22RE
Como el único motor no estadounidense de la lista, el Toyota 22RE se gana su lugar por ser un caballo de trabajo duro y valiente que ayudó a construir la reputación de Toyota de construir camionetas prácticamente indestructibles. Aunque sus ancestros se remontan a 1953, el 22RE que conocemos en la actualidad comenzó en 1981 con el 22R de carburador en 1981. La inyección de combustible se agregó en 1982, lo cual incrementó un poco la potencia. Una actualización importante en 1985 incluyó un interruptor a una cadena de distribución de una hilera y un nuevo diseño de bloque, culata de cilindros y pistones. El único problema grave de este motor era el estiramiento de la cadena de distribución en motores de alto kilometraje, lo cual puede dañar la guía de la cadena de plástico de fábrica y provocar problemas en la conducción. Hay kits de guías de cadena de acero de repuesto disponibles para remediar este problema por un costo razonable. Se ofreció durante poco tiempo una versión turbocargada del motor (que se muestra en la imagen) antes de la introducción del motor V-6 de 3.0L de Toyota en las camionetas y en las SUV 4Runner.

1999-2003 Ford V-8 supercargado de 5.4L
La Ford F-150 Lightning es la camioneta “hot-rod” definitiva para muchos, y gran parte de esta reputación se ganó gracias a su motor. Cuando se introdujo en 1999, el motor desarrollaba 360 hp y 440 libras-pie de torque. Una actualización en 2001 elevó la potencia a 380 hp y 450 libras-pie de torque. Pero los afinadores posventa han podido extraer mucho más potencia de estos motores. Una versión no modificada de este motor se utilizó en la F-150 edición Harley-Davidson, en donde desarrollaba 340 hp y 425 libras-pie de torque. El V-8 supercargado de 550 hp que se utilizó en el superauto Ford GT también está relacionado con este motor; la diferencia clave está en sus culatas de cilindros DOHC de cuatro válvulas. La Lighting estuvo en boca de todos en el mundo de las camionetas hasta que surgió la Ram SRT10 en 2004 con su motor V-10 de 8.3L y 500 hp basado en el Dodge Viper.