Primer Manejo Pruebas

Lexus GX 460 2020: Primer Manejo

Para todas nuestras aventuras costarricenses

Para todas nuestras aventuras costarricenses

Si hay un lugar chévere en el mundo donde la Lexus GX debe de ser conducida, es la jungla de Costa Rica. La cultura off-road de este país es evidente desde el momento que uno aterriza—vi alrededor de una docena de Toyota Prados cubiertas en lodo durante los 40 minutos que duró mi camino al hotel, y el ambiente relajado de los Ticos se mezcla bien con esta SUV. La Lexus GX es esencialmente una Toyota Prado pero mejor equipada y con los logotipos de Lexus y la Península Papagayo—con sus acantilados en el océano y gran biodiversidad—fue nuestra locación para el lanzamiento de la GX 2020. Para 2020 el vehículo recibió un ligero cambio en su diseño, un paquete todoterreno y tecnologías de seguridad de serie.

Condujimos la actualizada Lexus GX durante el programa Milestones que la marca de lujo realizó en Costa Rica para celebrar su 30 aniversario. Aunque solo la condujimos en el pavimento, esperamos estar de vuelta próximamente para divertirnos en los senderos. La actualización más obvia en su diseño es la parrilla más grande, que se ve muy bien en la GX. Le da mucha más presencia a la SUV en la carretera y se alinea bien con los faros de triple LED, que ahora llegan de serie para el modelo 2020. También hay un nuevo paquete Sport Design que agrega detalles al marco de la parrilla, carcasas de los espejos laterales, y las ruedas de 19 pulgadas.

En el interior, la historia es diferente. Aunque la GX recibió nuevos materiales premium, la tecnología y el diseño interior se ven muy viejos. La pantalla táctil y su sistema de infotenimiento se ven longevos, y el diseño de la consola central nos recuera a los autos de la década pasada. Pero en eso tenemos razón, ya que la actual GX se lanzó en 2009 y desde entonces solo ha recibido algunas actualizaciones—la mayoría de ellas en su diseño.

 

Si usted puede ignorar la tecnología vieja, el resto del interior le puede interesar. Para 2020 el interior Rioja Rojo le da un buen sabor y mejor vibra. La combinación del cuero rojo con el techo negro destaca mucho en la cabina. Los modelos Premium y Luxury obtuvieron nuevos materiales como madera y aluminio, que se ven lujosos y se combinan bien con el interior rojo. El cuero en la cabina podría ser demasiado; la mayoría del tablero, paneles de la puerta e incluso los lados de la consola central están totalmente tapizados. Las tres filas llegan de serie para esta SUV y esa tercera fila se puede doblar fácilmente para entregar un piso totalmente plano para el maletero. La segunda fila también se puede doblar, pero no se vuelve totalmente plana, ya que los respaldos quedan un poco desnivelados. Por cierto, los pasajeros en la segunda fila ahora pueden cargar sus teléfonos gracias a dos nuevos puertos USB, elevando el total de estos puertos a cuatro.

El nuevo paquete todoterreno incrementa la capacidad de la GX. Cuenta con el selector multi-terreno, que le permite al conductor elegir diferentes modos de conducción dependiendo de las condiciones del terreno—de lodo y arena a piedras y rocas. Lexus asegura que el sistema regula el frenado y la aceleración para controlar el derrape de los neumáticos. El paquete también cuenta con un cooler para la transmisión, protector para el tanque de gasolina y un monitor multi-terreno y monitor de vista panorámica, que muestran en la pantalla la vista de las cámaras delanteras, traseras, laterales y debajo del vehículo—esta última muestra la vista del terreno y la ubicación de las ruedas debajo del vehículo. Aunque crawl control estaba disponible para el año modelo 2019, el modelo 2020 lo incluye como parte del paquete todoterreno.

Bajo el capó, la GX no recibió ningún cambio: sigue contando con el motor 4.6 litros V-8 que produce 301 caballos de fuerza y 329 libras-pie de torque, acoplado a una transmisión automática de seis velocidades. Durante nuestro manejo notamos que la transmisión sufre de los mismos problemas que la Tacoma—si pone la palanca de cambios en drive, todo el cuerpo de la GX se mueve hacia adelante, incluso aunque esté pisando los frenos. Pero una vez que obtenga más velocidad, los cambios se hacen más suaves y la cabina se vuelve callada. El V-8 produce un gran rugido cuando pisa el acelerador y sube las pendientes. Es evidente que la GX es cada día más vieja, pero ha demostrado ser un vehículo durable—al igual que sus primas, la Prado y 4Runner.

Otra adición para 2020 es el Lexus Safety System+, que llega de serie en todas las versiones. El sistema de pre colisión con detección de peatones, alerta de salida de carril, luces altas automáticas y control crucero de alta velocidad con radar son parte del paquete. Aunque estas tecnologías no están a la par con lo que hemos visto en otras SUVs modernas, son un escalón más alto en comparación a lo que vimos con la GX el año pasado.

Esperamos regresar a Costa Rica pronto para conducir la Lexus GX 2020 y probar el paquete todoterreno. Y quien sabe—tal vez también nos traemos una Prado y 4Runner.