Primer Manejo Pruebas

Land Rover Defender Works V8: Primer Manejo

El fruto prohibido

El fruto prohibido

La Land Rover Defender Works V8 tiene un motor V-8 de 400 hp bajo el capó, un interior tapizado en cuero costoso y ruedas de aleación brillante con neumáticos para caminos rocosos. Es muy ruidoso y algo rápido. La versión de corta distancia entre ejes toma las curvas girando y sacudiéndose con mucho trabajo, sin saber con seguridad hacia dónde se dirigirá. Fabricada para celebrar el 70° aniversario del icónico todoterreno británico, la Works V8 es todo lo que una Land Rover Defender no debería ser. Solo se fabricaron 150 unidades, que se vendieron en su totalidad a pesar de su precio superior a los $200,000 dólares. P.T. Barnum lo habría aprobado.

¡Un momento! Jaguar Land Rover (JLR) dejó de producir la Defender en 2016. Entonces, ¿de dónde viene la Works V8?

Es un auto de fábrica, vendido en los concesionarios Land Rover en el Reino Unido, con garantía completa de fábrica. Pero no es una Defender recién fabricada sino una reformada en la nueva planta Classic Works de Jaguar Land Rover cerca de Coventry, en Inglaterra. Su punto de partida es una Defender 90 o 110 del año 2012 o posterior, con menos de 20,000 millas recorridas.

El motor de 400 hp bajo el capó es el confiable JLR V8 de 5.0 litros, sin el supercargador. Alcanza su potencia máxima a las 6,000 rpm y entrega 380 libras-pie de torque a partir de las 5000 rpm. El motor está conectado a una versión de la omnipresente caja automática ZF de ocho velocidades, que según JLR, cuenta con modo Deportivo y rápida respuesta al cambio de marcha. Esto permite completar un cambio de marcha en tan solo 200 milisegundos, una unidad de tiempo casi con seguridad nunca antes utilizada para describir la eficiencia operativa de la línea motriz de una Defender. Aun así, la Works V8 tiene una caja de transferencia de rango bajo. Por suerte, algunas cosas siguen siendo sagradas.

A pesar de tener la línea aerodinámica de un edificio de ladrillos, según JLR, la Defender Works V8 acelerará de 0 a 60 mph en 5.6 segundos y alcanzará 106 mph. Con el tiempo. Se siente más veloz, como una alocada atracción de un parque de diversiones. Aunque el sistema de tracción total puede transportar hasta el 90 % del torque al eje delantero o al trasero a pedido, el Works V8 lucha para lograr tracción en asfaltos resbaladizos antes de lanzarse al camino. Las mejoras en la suspensión, los amortiguadores y las barras estabilizadoras agregan una capa de urgencia al cabeceo y el rebote característicos de la Defender 90. La dirección de recirculación de bolas, ajustada para entregar una mayor sensación de regreso a la posición central, hace lo mejor que puede para que no se vaya al otro lado del camino.

Entonces, uno llega a una curva.

Los Works V8 Defenders están equipados con la configuración de freno utilizada en los Land Rovers blindados fabricados en el taller de Special Vehicle Operations de JLR, a la vuelta de las instalaciones de Classic Works. Usan rotores de 13.2 pulgadas en la parte delantera y de 13.0 pulgadas en la parte trasera, cada uno sujeto por calipers de cuatro pistones. No hay problemas con la detención real, pero en el modelo de corta distancia entre ejes uno siente directamente la transferencia de peso que ocurre al intentar aprontar una SUV de unas 4000 libras, con eje de tracción de movimiento veloz y altura elevada de circulación, para un cambio de dirección. Y aunque la dirección ya no tenga el amplio punto central sin reacción típico de los vehículos diseñados para trepar rocas sin arrancar el volante de sus manos, sigue siendo más lenta que un fin de semana lluvioso en Cleveland.

Acelerar la Defender Works V8 en un camino de dos carriles lo hará sentir que está al comando de un cuerpo del ejército: toda esa sorpresa y conmoción solo ocurren tras una gran planificación por anticipado.

Ahora bien, ¿por qué alguien querría conducir una Land Rover Defender de esa manera? Es más o menos divertido el primer par de millas, pero en poco tiempo la novedad se termina. Después, es tan solo trabajo duro y uno se queda pensando en el porqué de un motor V8 de 400 hp, la transmisión deportiva y las grandes ruedas. Por no hablar de los atrevidos asientos deportivos con terminación de cuero, un sistema de audio con sonido envolvente y los ornamentos brillantes tomados del catálogo de partes de alto rendimiento. Es un ícono con actitud punk, un Winston Churchill con tatuajes y una cresta al estilo mohicano.

Durante décadas, uno ha resumido el resistente, capaz y gloriosamente carismático todoterreno de Land Rover en una palabra: auténtico. La Defender Works V8 no lo es.