Comparativas Pruebas

Jeep Grand Cherokee Trackhawk vs. Alfa Romeo Stelvio Quadrifoglio vs. Mercedes-AMG GLC 63 Coupe vs. Range Rover Sport SVR vs. Porsche Macan Turbo

Los extraterrestres existen: Solo una de estas SUVs será la ganadora

Los extraterrestres existen: Solo una de estas SUVs será la ganadora

La nave se detuvo por completo en una nube de polvo. Una figura esbelta emergió del interior de la elegante chapa metálica (piel flácida, cabeza protuberante, humanoide pero con un toque de algo adicional); una multitud de científicos en búsqueda de retroalimentación se acercaron a ella. Necesitaban datos. Necesitaban saber: ¿Hemos logrado romper finalmente la barrera?

Siempre me ha fascinado el Área 51. Historias de vuelos de prueba secretos, de científicos del gobierno colaborando con pilotos alienígenas para poner a prueba los límites de lo que creíamos posible, todo esto enganchó mi mente durante mi niñez. Y ver al capitán Steven Hiller pilotear su F/A-18 a través del Gran Cañón, persiguiendo intensamente un platillo volador, lo único que hizo fue solidificar mi intriga (a pesar de la naturaleza ficticia de la película Día de la Independencia). ¿Acaso esa área ultra secreta al suroeste de Nevada era realmente el lugar en donde el gobierno había ocultado la aeronave de Roswell? ¿Habíamos aplicado ingeniería inversa a una aeronave que no era de este mundo, tal vez con ayuda extraterrestre? ¿O tal vez los federales decían la verdad cuando dijeron que las instalaciones eran simplemente el sitio de desarrollo de aviones jet militares como el U-2, SR-71 y F-117 Nighthawk (que sospechosamente volaban más alto, rápido y con mayor sigilo que todos los anteriores)?

Al igual que esos jets militares (o platillos voladores), estas cinco SUV de un extraordinario alto rendimiento se rehúsan a conformarse a las ideas clásicas de apariencia y capacidad. Creados originalmente para avanzar lentamente por rocas o ayudar en la finca, los vehículos deportivos-utilitarios se han convertido en los transportes familiares favoritos de Estados Unidos. Pero de alguna forma, en un salto tecnológico reciente e inexplicable, las SUV han evolucionado también en superautos, con motores extremadamente potentes alojados entre los guardabarros y suspensiones optimizadas para niveles de rendimiento de autos deportivos. Esta es una tecnología espacial alienígena más elevada, rápida y escurridiza.

Razón por la cual nuestro grupo de vehículos sobrenaturales avanza desmesuradamente a velocidades postapocalípticas por la autopista extraterrestre de Nevada. ¿Qué mejor lugar para encontrar respuestas acerca de los avances más candentes en el transporte que el entorno más secreto de la Unión Americana?

Así que hacemos un agujero a través del aire del desierto, con la experimentación alienígena presente en nuestras mentes, en un convoy de 2,730 hp de SUV de alto rendimiento construidos por fabricantes que tiraron por la borda sus reglas.

La Mercedes-AMG GLC 63 S 4Matic+ 2018 con 503 hp que conduzco es un desafío para el status quo automotriz. Las SUVs no necesitan ser grandes y lentas; los autos deportivos no tienen que ser ligeros, bajos y esbeltos. Le guste o no, las SUVs representan la tendencia que sigue la industria automotriz. Con su motor biturbo V-8 que desarrolla 516 libras-pie de torque acoplado a una transmisión automática de nueve velocidades con tracción total, no puedo decir que no me guste esta forma de transporte.

Proveniente de marcas tradicionalmente conocidas por su destreza todoterreno, tanto la Jeep Grand Cherokee Trackhawk como la Land Rover Range Rover Sport SVR 2018 desprecian los neumáticos rugosos y la suciedad en el lodo a favor de un par de motores V-8 supercargados. El nuevo motor 5.0 litros de Land Rover desarrolla 575 hp y 516 libras-pie de torsión y está acoplado a una transmisión automática de ocho velocidades y un sistema de tracción en las cuatro ruedas de tiempo completo; el enlace remanente con su pasado.

La Jeep, en un tributo al erial nuclear conformado por el sitio de prueba de Nevada alrededor del Área 51, entra con todo con su motor Hellcat 6.2 litros V-8, que desarrolla la absurda cantidad de 707 hp y 645 libras-pie de torque. El motor de la Grand Cherokee es apoyado por una transmisión automática de ocho velocidades y un sistema de tracción total.

Mientras tanto, la Alfa Romeo Stelvio Q4 Quadrifoglio 2018 y la Porsche Macan Turbo 2017 con el paquete Performance representan un regreso extraño e indirecto a las raíces de las dos históricas marcas de carreras. La Stelvio cuenta con un motor 2.9 litros V-6 biturbo de 505 hp derivado de Ferrari, apoyado por una transmisión automática de ocho velocidades y tracción integral. La Macan se desplaza sobre una plataforma desarrollada por Audi, pero su motor 3.6 litros V-6 biturbo es totalmente Porsche. Desarrolla 440 hp y 442 libras-pie de torque y está respaldado por la afamada caja de cambios PDK de doble embrague y siete velocidades de Porsche, con tracción integral y vectorización de torque.

Las apuestas aquí son altas y realmente estoy ponderando la idea de que una Porsche de 440 hp sea la bestia con menor potencia del grupo.

Las reglas son simples: la ganadora tiene que ser la SUV más atractiva, excitante y divertida de conducir: la SUV que tenga más probabilidades de alterar el orden mundial.

Bienvenidos a la Tierra

El escenario un día antes no podría ser más diferente. Un V-6 biturbo ruge frente a mí mientras la Macan color azul zafiro se desliza a través de las cargadas nubes y neblina de la costa, a medida que subimos por la autopista Angeles Crest para reunirnos con el resto del grupo. Ha pasado tiempo desde la última vez que conduje una Macan; esta ofrece 40 hp adicionales, frenos delanteros más grandes y unas cuantas opciones más para avanzar rápido. Se siente igual que el modelo Turbo sin el paquete Performance, pero Angeles Crest será el lugar en donde la probaré. La autopista es una serie de serpenteos y curvas en un trayecto de 66 millas por las montañas San Gabriel que une la cuenca de Los Ángeles con el desierto Mojave.

Una vez unidos al resto del equipo, elegimos una de nuestras rectas favoritas de la carretera y partimos. La Porsche facilita las cosas. A pesar de que la Macan tiene el motor menos potente del grupo, logré quedarme justo detrás de la Trackhawk mientras avanzábamos velozmente por Angeles Crest para nuestra primera carrera del día. Es fácil conducir la Macan rápido. “Zuffenhausen hizo un fabuloso trabajo con la suspensión”, dijo Jonny Lieberman, editor senior de crónicas . “La amortiguación es magnífica y el control de la carrocería es excelente”.

Pero hay algo raro con la Porsche. No es la forma en que se conduce, sino la forma en que lo hace sentir a uno. O más bien, no sentir. Hay cierto entumecimiento en la Macan Turbo que es difícil de identificar: la poca sensación de la dirección como si estuviera adormecida con Novocaína es parte del problema, pero es más que eso. Aunque este crossover es supremamente capaz, en cierto momento me puse a soñar despierto acerca de las facturas por pagar y los deberes pendientes por hacer. Casi todos los demás editores sintieron (o no sintieron, según el caso) el mismo desapego. “No hay duda de su capacidad, pero simplemente no hay emoción”, dijo el editor de crónicas Scott Evans. Se supone que conducir un buen auto por un buen camino es un escape. La Macan no actuaba como uno.

Buscando una dosis de adrenalina, me subí a la Range Rover Sport SVR de color negro tipo Darth Vader para mi siguiente carrera. Tengo gratos recuerdos de la Rover Sport SVR antes de su renovación. Aunque tiene 25 caballos de fuerza menos en comparación con el nuevo modelo, era absolutamente divertidísimo de conducir; la única SUV tan propensa a desplazarse hacia su lado posterior como a lanzarse por una curva. Tardé las cuatro curvas en descubrir que finalmente había logrado domar la SVR. Aún no he decidido si es algo bueno, pero puesto que ya no tiene uno que luchar contra la Range Rover, se tiene la oportunidad de evaluar su destreza en otras áreas. “No sacude tanto su parte trasera como la última SVR, esta iteración se siente mucho más fluida”, dijo Jonny. La cremallera de dirección de la Range Rover Sport tiene una sorprendente delicadeza y ligereza, dado el tamaño del Rover, pero su suspensión neumática no puede mantenerse a la par en un buen camino. “Su peso es notable en las curvas, en donde se inclina mucho”, dijo Erick Ayapana, editor asociado de pruebas de manejo.

La Jeep Grand Cherokee Trackhawk tiene mucho en común con la Range Rover. La Trackhawk tiene muchas cosas geniales, pero en este grupo gira con tanta agilidad como un B-2 en un combate aéreo. La sensación de su dirección es en realidad bastante sensible (directa, lineal, mecánica), pero su suspensión orientada a la pista de arrancones lo hace sentir… bueno, como una Jeep. “Se me acabó el deseo de ir más rápido mucho antes de que se me acabara el agarre”, dijo el editor asociado en línea Collin Woodward. Como lo descubriría Scott, frenar podría ser un poco problemático a la hora de presionar mucho a la Jeep. “En tan solo unas millas logré incendiar los frenos”, dijo. “No echar humo. Una llama real en la pastilla delantera derecha”. La Jeep cuenta con rotores de frenos de un buen tamaño; sospechamos que las pastillas de frenos y líquidos de mayor calidad podrían ayudar a evitar los incendios pequeños que se extinguen con facilidad, como el que tuvimos. (Nota: si uno presiona los vehículos pesados repetidamente hasta el límite, pueden originarse incendios en los frenos y, aunque es algo raro, es algo de lo que están enterados los miembros de la comunidad de pruebas.)

Si lo que busca es enardecer su mundo en sentido figurado, la Alfa se siente como si viniera de una galaxia distinta a la de la Range Rover y Jeep. La Stelvio es un crossover solo porque se ve como el resto de los vehículos SUV aquí congregados. Detrás el volante se siente como su compañero sedán, la Giulia Quadrifoglio, con un semieje adicional de fibra de carbono que impulsa las ruedas delanteras. “El control de la carrocería en este vehículo es increíble”, dijo Scott. Collin coincidió agregando: “desde el momento en que arrancas, todo se siente bien”. Después de treinta segundos, casi olvido que estaba en un crossover”. Tal vez suene como una exageración, pero la Stelvio realmente logra capturar la sensación atractiva y dinámica del sedán Giulia (con todos sus defectos), desde su dirección pura hasta su sistema de frenado por cable con mucho agarre y difícil de modular.

La AMG GLC 63 se encuentra atorada en ambos lados. En cierta forma llena el hueco entre el lado de la Jeep/Range Rover y el de la Porsche/Alfa, puesto que ofrece un V-8 para los primeros y las sensibilidades europeas de los últimos. “No me tardé mucho en sentir confianza detrás del volante de la AMG”, dijo Erick. Fiel a su nueva insignia de AMG, la GLC 63 suplica que la presionen hasta el límite. El problema es que tal vez a usted no le guste lo que encontrará una vez ahí. “La dirección se siente bien: ágil, precisa, perfectamente calibrada”, dijo Jonny. “Pero una vez que empezamos a presionar al cupé GLC 63 S, la amortiguación decepciona y el crossover comienza a rebotar sobre la suspensión neumática”. Incluso en su modo más firme, la suspensión de la AMG nunca demostró ser lo bastante rígida como para brindar la experiencia de alto rendimiento prometía el resto del paquete de la GLC.

Exhaustos después de un largo día en Angeles Crest, reabastecimos combustible y nos lanzamos a toda velocidad hacia Las Vegas. Había pequeños hombres verdes esperando.

Velocidad

El andar y el manejo reciben una muy merecida parte de la atención durante el concurso Best Driver’s Car. Pero como usted bien sabe, solo es la mitad de la fórmula que hace que un auto para entusiastas sea justo eso. Es el átomo sin el neutrón, por así decirlo. Nuestro siguiente territorio: un caluroso viaje panorámico a lo largo de los sitios más ultra secretos de Estados Unidos en el Extraterrestrial Highway, eludiendo el Área 51, a través de la árida Ruta 6 y luego una recta por la US-95, abrazando los bordes del sitio de pruebas de armas nucleares de Nevada para llegar a nuestro destino final en Death Valley.

Salir de Las Vegas en auto es siempre es una apuesta, la cual gané al asegurar las llaves del Alfa. Para ser un combatiente con cuchillo, la Stelvio es asombrosamente cómoda en la autopista. Su impaciente V-6 es brutalmente poderoso; es lento en el arranque pero, una vez que las turbinas agarran velocidad, envía una ola tras otra de torque. “El motor es potente y la transmisión no necesita que uno la guíe; se las arregla sola”, dijo Scott. Los datos de prueba indican que tiene razón. La Alfa acelera de 0 a 60 mph en 3.5 segundos y corre el cuarto de milla en 12 segundos cerrados a 114.4 mph. Aún así, estas impactantes cifras la colocan solo a la mitad de este grupo.

La Macan intenta inútilmente pegarse detrás de la Alfa. Avanzando velozmente por las montañas San Gabriel el día anterior, la Macan se sintió rápida. Pero en las interminables rectas de la autopista de Nevada, se vuelve aparente su desventaja de potencia. Es algo sorprendente la forma en que los caballos de fuerza pueden cambiar las cosas; los 440 caballos de la Macan son suficientes para que vaya de 0 a 60 mph en 3.8 segundos (un tiempo adecuadamente rápido) y recorra el cuarto de milla en 12.5 segundos a 109.4 mph. Pero en este grupo aún sigue siendo el segundo más lento.

La Range Rover Sport SVR quedó al final del grupo, pero esto no pareció importarles a los que lo condujeron. Sin duda es el crossover más cómodo para los viajes de larga distancia, y la Range Rover tenía otro truco bajo su manga. “El premio para los mejores escapes es para la Range Rover Sport SVR”, dijo Erick. “Solo que suena mucho más rápido de lo que se siente detrás del volante”. Y tiene razón. En casi todas nuestras pruebas técnicas, la SVR quedó en el último lugar del grupo. La Range Rover Sport tarda 4.3 segundos en acelerar de 0 a 60 mph y necesita 12.7 segundos para atravesar el cuarto de milla a 110.9 mph. Eso difícilmente podría considerarse lento, pero en este grupo no va a romper ningún récord de velocidad.

Sorprendentemente, nuestras dos SUVs más veloces fueron diseñadas para la misma tarea pero lo hacen de maneras completamente distintas. La Jeep es sinónimo de potencia. Su motor V-8 de 707 hp le permite ignorar el peso en vacío de la Grand Cherokee para enfocarse en una vertiginosa velocidad en línea recta. ¿Esa suspensión que dejó a la Trackhawk aleteando sobre Angeles Crest? Bueno, al arrancar, la Trackhawk se agacha sobre sus ancas traseras a medida que se aferra al asfalto. La vista del conductor cambia de la calle al cielo. “Todas las SUVs en este grupo son veloces, pero vaya que la Trackhawk es algo completamente distinto”, dijo Collin. “Desde una parada completa. A bajas velocidades. A velocidades de autopista. Usted pisa el acelerador y simplemente sale disparado. Nunca cambia, al menos mientras avance en línea recta”.


La Mercedes, que está mejor balanceada, no necesita nada más que los 503 caballos bajo su capó gracias a su ventaja de peso de casi 1,000 libras. “El ‘gran’ motor V-8 de la AMG saca todos los rugidos crueles y adorables a los que estamos acostumbrados, profundos, guturales y muy articulados”, dijo Jonny. “Se siente igual de fuerte que rápida”. A la GLC 63 S le encanta recorrer millas de autopista a velocidades extralegales tanto como arrancar bruscamente para carreras de arrancones.

En las pruebas técnicas, la GLC 63 S y la Grand Cherokee Trackhawk están intercambiando golpes constantemente. El modelo alemán y el estadounidense empatan de 0 a 30 mph, la Jeep aventaja a la Mercedes al llegar a 40 mph, la Mercedes se empareja al llegar a 50 mph y finalmente se lleva la corona de 0 a 60 mph. La carrera de la GLC de 3.2 segundos de 0 a 60 mph lo empata con la Tesla Model X P90D en cuanto a la SUV más veloz que hayamos probado. La Mercedes es además la SUV a gasolina más rápida que hayamos conducido por el cuarto de milla: empata en el cuarto de milla a 11.7 segundos con la Jeep, pero con una velocidad de detención más alta de 116.5 mph. Es suficiente como para declararlo un empate. Incluso en pleno desierto, la presencia de la policía local indica que esta pelea no se resolverá hoy.

Misión Cumplida

Creo que es justo decir que todos odiaron mis habilidades de planeación logística después de nuestro circuito de Nevada a Death Valley. Después de un largo día, el único alienígena que vimos fue la estatua fuera del Centro de Investigación Alienígena en Hiko, Nevada. El único platillo volador que vimos estaba colgando de una maltrecha grúa fuera del Little A’Le’Inn en Rachel, Nevada. En cuanto al equipamiento militar que pasa desapercibido, vimos un viejo misil Nike con punta nuclear que servía como protección de la reja del Campo secreto de Prueba Tonopah y un avión caza francés de la década de 1950 (que probablemente pertenecía a la escuela de pilotos de prueba de la Fuerza Aérea) pasó zumbando. Estoy seguro de que esos eran secretos en algún momento u otro.

Pero a pesar del inconveniente, hubo un motivo por el que terminamos en Death Valley.

Mientras que los militares desarrollan sus proyectos negros más recientes en el Área 51, no lejos de ahí en Death Valley, la industria automotriz prueba sus propias cosas ultra secretas. Los Bugatti Chiron y los Ford GT se desarrollaron parcialmente en el parque nacional. Incluso nos topamos con ingenieros de Acura trabajando duro en una variante de la MDX de alto rendimiento que está por presentarse. Es justo decir que cada uno de nuestras cinco SUVs pasaron cierto tiempo de desarrollo en Death Valley, con sus conductores de prueba vestidos con protuberantes cascos y la piel suelta de los trajes de carreras, adoptando una apariencia un tanto alienígena mientras los ingenieros los cuestionaban acerca de cómo llevar la aguja del rendimiento un poco más allá del límite que antes la hubiéramos imaginado posible.

Esa tarde, con cervezas en mano para afrontar el calor y nuestras SUV detrás de nosotros en desierto, era momento de tomar todo lo que aprendimos y elegir la SUV con más méritos. Después de todo, solo la SUV con la mejor conducción tiene oportunidad de tumbar a los deportivos pura sangre y a los superautos.

Si nos enfocáramos en la velocidad en línea recta, la Jeep Grand Cherokee Trackhawk 2018 hubiera sido una apuesta segura. Es estúpidamente divertido pisar a fondo el acelerador de la Trackhawk en línea recta, pero los frenos son muy insuficientes para un objeto tan rápido y pesado, además de que su rendimiento en el manejo pueda quizás describirse más amablemente como “tan afilado como un martillo”. El último lugar en este grupo no es para avergonzarse.

La Land Rover Range Rover Sport SVR 2019 terminó delante de la Jeep por una nariz. A pesar de que la Range Rover fue la SUV más lenta en esta comparativa, este no es un juego de cifras. Sencillamente, en la carretera, la Range Rover Sport es más divertida de conducir apresuradamente por una o dos vueltas, aprovechando al máximo su potencia. Aunque el precio no fue un factor en esta comparativa, vale la pena mencionar que la SVR, en especial su interior, justifica sin duda la prima adicional de $28,500 en comparación con el siguiente vehículo SUV más económico del grupo.

La Porsche Macan Turbo 2017 con el paquete Performance quedó en tercer lugar. La Porsche hace casi todo bien: es veloz, se desplaza bien por las curvas y es fácil de conducir rápido. Entonces ¿qué salió mal? “Comete el pecado capital de ser aburrido”, dijo Jonny. “Lo siento pero, por definición, los Porsches no pueden ser aburridos”. Collin coincidió: “Conducir la Macan fue algo así como ver a Tom Brady jugar fútbol. Es un increíble mariscal de campo, pero los tipos como Cam Newton y Russell Wilson juegan de manera más emocionante”.

Y con esto la batalla por el primer lugar se da entre la Alfa Romeo Stelvio Quadrifoglio 2018 y la Mercedes-AMG GLC 63 S 2018. La Alfa vive para desplazarse sin problemas por su carretera secundaria favorita, pero es igual de satisfactoria a velocidades altas en línea recta. “Esta cosa es fenomenal de una manera que se tiene que experimentar para entenderlo”, dijo Collin. La Mercedes intercambia parte de esa agudeza a favor de un andar ligeramente más cómodo y amigable para el transporte cotidiano, además de ser la SUV más rápida que hayamos probado, punto. “La experiencia me recuerda al GT R”, dijo Erick. “El hecho de que la GLC 63 S suscite la misma experiencia visceral y satisfactoria que el auto halo de AMG es un gran éxito”.

En última instancia es un encuentro muy reñido, pero la Alfa Romeo Stelvio Quadrifoglio obtiene la victoria. La Mercedes es más rápida pero la Alfa es la SUV más divertida de conducir aquí; a pesar de que se considera SUV es también uno de los vehículos más sorprendentes en el camino, sin importar su forma, tamaño o peso en vacío.

Al igual que los proyectos secretos que se construyen en medio del desierto de Nevada, a los entusiastas de los automóviles tal vez no les guste lo que la Stelvio Quadrifoglio representa. Pero no podemos negar que Alfa logró su misión de fabricar una SUV para entusiastas.

5. Jeep Grand Cherokee Trackhawk 2018

Uno de los crossovers más rápido del mundo es increíble en línea recta, pero nos deja con ganas de más cuando circulamos en las curvas.

4. Land Rover Range Rover Sport SVR 2018

Está garantizado que el valet lo pondrá al frente del restaurante, pero no llegará al podio.

3. Porsche Macan Turbo (Performance Package) 2017

El alma que hemos esperado de Porsche no lo encontramos en la Macan.

2.Mercedes-AMG GLC 63 S 4Matic+ Coupe 2018

Esta es la SUV más rápida que hemos probado. Mejoren el control de la carrocería y podríamos haber tenido un ganador diferente.

1. Alfa Romeo Stelvio Q4 Quadrifoglio 2018

Tomen todo lo que sabían sobre las SUVs de alto rendimiento y tírenlo por la ventana. El paquete práctico, manejo atractivo y performance excitante hacen que la Stelvio se lleve la medalla de oro.