Pruebas

Honda CR-V LX 2018 – los viajes en carretera

Camino a México

Camino a México

Con más de 12,000 millas en el odómetro, nuestra Honda CR-V LX ha ido a muchos lugares, incluyendo al sur de la frontera. Tuve que viajar a Nogales, México por cuestiones personales y terminé dividiendo el viaje de 10 horas en dos días – de Redondo Beach, CA a Tucson, Arizona el primer día y de Tucson a Nogales el segundo día. Me tomó alrededor de 8 horas en llegar a Tucson y poco más de una hora en llegar a Nogales. A pesar de conducir en las carreteras Interestatales la mayoría del tiempo, este fue el tiempo perfecto para ver los pros y contras de la CR-V más económica.

Primero, los pros. A pesar de que la LX es la CR-V más básica, los asientos son realmente cómodos. Conduje del sur de California a Phoenix (en alrededor de 5 ½ horas) sin tener que estirarme o tomar un descanso. Los asientos de tela son largos para descansar bien los muslos y cuentan con el acolchado suficiente, pero debo admitir que necesité estirarme y caminar un rato cuando me detuve a cargar gasolina en Phoenix. El resto del día 1 me sentí relajado y ya no tuve que parar otra vez.

Una de las cosas que más me gusta es la posición de manejo. El conductor tiene una buena vista hacia adelante y los lados, incluso el descansabrazos central se mueve hacia adelante, entregando una posición más cómoda. El pedal para descansar el pie izquierdo es lo suficientemente grande para moverlo de un lado a otro y mantenerlo relajado. Los viajes largos en carretera también son buenos para evaluar los sistemas de audio, y aunque la CR-V solo tiene cuatro altavoces, el sonido es muy bueno. El visor se mueve fácilmente hacia el lado para cubrir el sol lateral y cubre perfectamente bien la parte superior de la ventana.

Aunque evité conducir en la noche a México, cuando regresé de un viaje de Las Vegas a California estaba un poco preocupado por la iluminación de los faros, pero después de ver lo bien que alumbraban me quedé satisfecho. Mi única queja es que debido a la falta de vidrios polarizados en la parte trasera, la reflexión de los faros de los trailers era muy molesta.

 

Ahora los contras. Aunque la carretera interestatal I-10 está muy bien pavimentada, hubo algunas veces donde el pavimento estaba en mala condición, haciendo que la cabina sufriera de mucho ruido proveniente de los neumáticos. Sé que las CR-V más equipadas cuentan con mejores materiales de insonorización, pero esta es una de las cosas que debe de tomar en cuenta si está buscando un modelo LX (y la falta de Honda Sensing). Esto también fue notable cuando crucé la frontera y conduje sobre las calles mal pavimentadas en México, aunque debo de decir que la suspensión hizo un buen trabajo enfrentándose a los baches.

También extrañé no tener Apple CarPlay. Aunque “mi CarPlay” consiste en un imán que detiene mi teléfono sobre una de las ventilas del aire acondicionado, prefiero ver el sistema de navegación en una pantalla de 7 u 8 pulgadas. También es más seguro utilizar Siri con CarPlay y reproducir música y podcasts.

En general, estuve demasiado contento con la CR-V LX. Todavía creo que es uno de los autos más valorados que encontrará en el segmento a pesar de tener una corta lista de características básicas, pero su comodidad, capacidades de manejo y versatilidad la hacen una gran opción.