Primer Manejo Pruebas

GMC Sierra 2019: Primer Manejo

Las características únicas de GMC brillan en Canadá

Las características únicas de GMC brillan en Canadá

Un habitante de Terranova camina hacia un lote de estacionamiento y ve una GMC Sierra 2019 junto a una nueva Chevy Silverado. “¿Cuál es la Sierra?” pregunta. “La que tiene la nueva parrilla enorme y casi tantas millas como mi quitanieves”.

Terranova ha sido una provincia canadiense desde 1949; las bromas sobre su riguroso clima y sus orgullosos y resistentes residentes podrían datar de una fecha similar. Incluso dentro de Canadá, la isla de Terranova es peculiar. El punto más occidental de Norteamérica tiene su propia cultura, su propio acento e incluso su propia zona horaria. Las 480,000 personas que viven en “la Roca” adelantan sus relojes 30 minutos, lo que los desfasa del resto de Canadá y los convierte en el centro de la versión canadiense de las bromas de rubias o abogados.

La gran belleza de sus escarpadas costas y las aldeas pesqueras con casas multicolores hacen de Terranova un lugar único y un fondo adecuado para nuestro primer manejo de la GMC Sierra 2019, que es más distinta de la Chevrolet Silverado que nunca antes.

Ambas camionetas de gran tamaño han sido completamente rediseñadas, andan sobre una nueva plataforma y cuentan con trenes motrices mejorados. Pero a diferencia de las generaciones anteriores en donde la GMC de menor volumen compartía un chasis, las proporciones de la carrocería e incluso un orificio previamente perforado para los faros, esta vez los diseñadores e ingenieros pudieron esculpir la camioneta de primera clase que concibieron para la marca desde el principio.

Es una flexibilidad derivada de la necesidad. Los clientes de GMC dijeron que la Sierra de la última generación, que debutó para el modelo 2014, no hizo lo suficiente como para distinguirse como la marca profesional. Los clientes de GMC se han mostrado dispuestos de pagar por una camioneta de primera clase, pero la marca tiene que cumplir su promesa.

Por desgracia no es posible evitar compartir algunas cosas, pero la lista de diferencias aumentó. La Silverado tiene ocho niveles de equipamiento, la GMC cinco. El exterior de la Sierra se distingue por su enorme parrilla cromada, las cavidades de las ruedas biseladas, faros en forma de C y escapes integrados. Para 2019 presume de una caja de fibra de carbono (la primera de su segmento) y un portón trasero de seis posiciones que será revolucionario en términos de facilitar el uso de la caja.

A los habitantes de Terranova les gustan sus pickups. El invierno es severo y el verano lo puede ser, también; este año hubo una tormenta de nieve el 26 de junio. La potencia y la confiabilidad son importantes. La novedad para 2019 es un motor opcional 6.2 litros V-8 de 420 hp con la nueva transmisión automática de 10 velocidades de GM en los niveles de equipamiento Denali, SLT y el nuevo AT4 todoterreno. El 5.3 litros V-8 de 355 hp es un remanente del modelo anterior, con una transmisión de seis velocidades en el nivel de equipamiento base y una de ocho velocidades en los niveles SLE y superiores. Ambos V-8 tienen control de arranque-parada (que puede desactivarse) y gestión dinámica de combustible (en el 5.3 con la de ocho velocidades), lo cual permite al motor funcionar con uno, dos o hasta ocho cilindros, dependiendo de la demanda. Las paradas son tan fluidas que no es posible saber cuántos cilindros están funcionando en un momento dado. GMC piensa que la mitad de los clientes del V-8 actualizarán su motor.

Comenzó la producción en Fort Wayne, Indiana, empezando con los niveles de equipamiento superiores, los motores V-8 y las cabinas populares. Las primeras fueron las Denali doble cabina con el motor de 6.2 litros; los modelos de preproducción se enviaron a Terranova para la prueba de conducción para los medios de comunicación, junto con un par de AT4. Al motor no le falta potencia y los cambios con la transmisión de 10 velocidades son imperceptibles.

GMC comenzará la producción de la SLT el próximo mes y se espera que los tres mejores niveles de equipamiento representen al menos el 80 por ciento del volumen. En tres meses entrará en producción la SLE y la gama agregará camionetas de doble cabina además de un nuevo motor turbo de cuatro cilindros en línea con 310 hp y 2.7 litros que se acoplará a la transmisión de ocho velocidades de GM. La planta de Silao en México comenzará a construir las nuevas camionetas a principios del próximo año, ensamblando tanto cabinas regulares como dobles. La camioneta de trabajo base contará con el 4.3 litros V-6 de 285 hp del modelo anterior, acoplado a una transmisión de seis velocidades.

En enero GMC presentará un nuevo motor diesel de 3.0 litros con la transmisión de 10 velocidades. Los ejecutivos dicen que no tienen idea de cuál será la tasa de captura para el motor diésel, ya que este es un nuevo territorio para ellos.

El nuevo portón trasero MultiPro será equipamiento de serie en los niveles de equipamiento Denali, SLT y AT4. La SLE y la Work Truck cuentan con un portón trasero de serie, pero el MultiPro podría ser una opción. Su versatilidad es impresionante, ya que se puede utilizar en seis posiciones diferentes dependiendo nuestras necesidades. Cuando cargamos las camionetas con nuestro equipaje y mariscos frescos para nuestro almuerzo, un mensaje en la pantalla del conductor indicó que nuestro portón trasero interior estaba abierto, una funcionalidad muy útil.

El escalón incrustrado en la defensa sigue ahí, pero el MultiPro añade un escalón completo que sale desde el portón y una manija de agarre para entrar y salir de la caja. El portón trasero no es eléctrico, pero si presiona un botón en la compuerta o el llavero, la gravedad hace que baje con facilidad. Del modelo anterior también se conservó un estribo que ayuda al conductor a subirse.

 

El diseño del portón trasero se inspiró en una idea previa de dividir horizontalmente la compuerta en dos, aunque el temor era que un pestillo de serie no resistiría lo suficiente. la idea pasó por clínicas de innovación y se transformó en un portón trasero interno con cables para reforzarlo. Evidencia de la complejidad e importancia de este portón trasero exclusivo de GMC: en él trabajó un equipo de alrededor de 10 personas, en comparación con las dos o tres que trabajaron en el pasado.

En general la Sierra 2019 es enorme; de hecho se convirtió en la camioneta más grande del segmento junto con la Silverado. La caja es 7.0 pulgadas más ancha e incluso más profunda. La caja corta de 62.9 pies cúbicos de la Sierra ofrece más volumen que las bateas de serie en la Ford F-150 o la Ram 1500.

Aunque la camioneta es más larga, alta y ancha, se siente más pequeña detrás del volante. Solo nos enteramos de su construcción de carrocería sobre bastidor en algunos de los caminos irregulares de Terranova con baches que harían estremecer a Detroit. El nuevo sistema electrohidráulico ofrece un frenado sin esfuerzo.

Estos caminos resultaron perfectos para evaluar la suspensión. Para 2019, GMC sustituyó el control crucero magnético (Magnetic Ride Control) de la Denali con un nuevo control crucero adaptativo (Adaptive Ride Control). El nuevo sistema sigue desplazando fluido a través de los amortiguadores, pero tiene una válvula controlada electrónicamente, diseñada para reaccionar a las condiciones del camino con mayor rapidez. Absorbió las imperfecciones de los caminos de la isla con facilidad, anulando la siguiente broma: “Sabes que eres de Terranova cuando es mejor conducir en invierno porque los baches están llenos de nieve”.

La Sierra no es económica. Su precio comienza en $31,095 dólares por una camioneta básica de trabajo con cabina regular y tracción en dos ruedas; la popular Denali tiene un precio inicial de $59,495 dólares. El precio de nuestro vehículo a prueba costó $67,700 dólares con $2,495 por el motor de 6.2 litros y el paquete Ultimate de $5,710 que consiste en el exclusivo espejo con cámara trasera, head-up display, un rango completo de cámaras para visión envolvente, quemacocos eléctrico y varias alertas y asistentes de seguridad.

En Chevy, la Silverado High Country alcanza un nivel similar, pero el equipo de marketing de GMC dice que su investigación indica que no hay mucha comparación entre las dos marcas a la hora de comprar una camioneta. Además todos los fabricantes de autos de Detroit sienten que no hay un costo máximo para las camionetas de gama alta en la actualidad, ya que los clientes cada vez exigen más.

“Nuestro enfoque es principalmente en la gama alta”, dice Phil Brook, vicepresidente de marketing de GMC. El enfoque está en el mercado de $45,000 dólares y más.

Es en la gama alta donde GMC representa una buena oferta para sus clientes; el comprador de Chevy no puede conseguir el portón trasero de la GMC por ningún precio. Ni tampoco la caja de fibra de carbono exclusiva de GMC.

La caja CarbonPro llegará en cantidades limitadas en abril, casi al final del año del primer modelo. GMC aún no ha terminado de definir los precios y el paquete. Las cajas son fabricadas en Huntington, Indiana, por Continental Structural Plastics, parte del grupo japonés Teijin. Usan un proceso exclusivo y GM afirma que la caja resultante no tiene comparación en cuanto a su rudeza y durabilidad. Además ahorra 67 libras de peso. En general, la camioneta es 380 libras más ligera que el modelo saliente. Chevy redujo 450 libras de la Silverado, pero la GMC tiene más contenido.

Además GMC se distingue con un head-up display multicolor y un espejo inteligente que despliega la vista de la cámara trasera con botones para ajustar el brillo, acercar y alejar la visión o cambiar a un espejo convencional.

El interior necesita diferenciarse aún más, ya que es muy similar al de la Chevy. En la eternamente popular Denali con interior en color negro, está presente la sutil costura de contraste en color gris y cierto aluminio cepillado en la consola central para hacer más brillante el área alrededor de la pantalla. La otra opción es un interior en colores gris y café. La Denali agrega revestimiento de madera real por primera vez, pero su colocación queda prácticamente oculta por los muslos del ocupante en ambos lados.

GMC dice que sus clientes desean que la Sierra se vea como una camioneta de trabajo a pesar de su estatus exclusivo, de ahí que se prefieran cueros resistentes a los suaves. Pero una mayor diferenciación dotaría a la Sierra de una personalidad más distintiva.

Para 2019 las ruedas delanteras de la Sierra se desplazaron hacia adelante; quienes compren la doble cabina podrán disfurtar de tres pulgadas más de espacio para las piernas en la fila trasera, así como de almacenamientos ocultos en cada respaldo del asiento trasero.

La Denali y la SLT ofrecen ruedas opcionales de 22 pulgadas, la AT4 incluye ruedas de 20 pulgadas con neumáticos todoterreno o ruedas de 18 pulgadas con neumáticos para lodo.

Para conducción todoterreno, la versión AT4 llega de serie con una suspensión elevada por 2 pulgadas, amortiguadores Rancho y un inclinómetro todoterreno en el head-up display. Por desgracia, el leve circuito todoterreno que condujimos no logró exhibir la necesidad del voladizo corto, el parachoque delantero rediseñado, las placas de deslizamiento, el diferencial de bloqueo trasero o los semiejes delanteros más largos y robustos. El asistente de arranque en pendientes mantiene la camioneta en su lugar indefinidamente sin necesidad de pisar el freno, una mejora sobre el sistema anterior, que se liberaba después de unos cuantos segundos. Pero no tuvimos una pendiente de 5 grados disponible para probar esta característica.

La nueva Sierra no ofrece control de velocidad crucero adaptativo, lo que es desconcertante en un vehículo que cuesta cerca de $70,000 dólares. Hay autos que cuestan la mitad y tienen esta característica. GMC nos dice que es una omisión temporal para el modelo 2019. Hay un mejor sistema en desarrollo, pero no estuvo listo para el primer año del modelo y GMC no quería rediseñar la parrilla después de un año para adaptarlo.

Nuestra otra pequeña objeción es que el sistema de asistente de mantenimiento de carril con aviso de salida de carril parecía ser aleatorio, tanto en vibrar para alertarnos cuando nos desviábamos de nuestro carril como en su habilidad de ofrecer corrección de la dirección. Aparentemente funciona mejor en un camino recto, pero esta inconsistencia lo hace poco confiable. Otras características de seguridad incluyen frenado para evitar choques con peatones en la parte delantera y frenado automático de baja velocidad, aunque no tuvimos oportunidad de probar ninguna de ellas en el mundo real.

GMC no dispone de un sistema de asistencia de remolque como el de Ford, en donde la camioneta se encarga de la dirección cuando uno se está estacionando en reversa con el remolque. Sin embargo, el rango completo de cámaras alrededor de la camioneta del sistema de remolque ProGrade de GMC le darán una visión de 360 grados para ayudarlo a retroceder hasta que vea con claridad el gancho del remolque. Solo toque la pantalla táctil para la vista y el ángulo que desee. Una aplicación para smartphones tiene una lista para recordarle que debe colocar la camioneta en modo de remolque/arrastre, revisar la presión de los neumáticos del remolque y asegurarse de que funcionen las luces del mismo.

En definitiva, Terranova resultó ser un lugar único para probar una camioneta que ha dejado de estar debajo de su propia sombra.

“El hecho de compartir características con otra marca no ha restringido a la camioneta esta vez”, dice Matt Noone, director de diseño de exteriores para GMC. “Nos habíamos vuelto demasiado predecibles con GMC”.

Y con eso, el equipo de GMC comió una sardina seca, besó un frío y resbaloso bacalao, bebió un trago de ron Screech y recitó un trabalenguas. Con esto fueron declarados oficialmente como habitantes honorarios de Terranova. Un estatus que, para los habitantes de la isla, no es ninguna broma.