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Ford Mustang: Participante al Auto del Año 2019 de Motor Trend

Una explosión del pasado

Una explosión del pasado

Nos gusta: el sonido, su estilo y la aceleración

No nos gusta: cómo se maneja, la ecuación precio-valor

No hay muchos vehículos que tengan la sensación visceral del Mustang GT.

Las versiones Bullitt y convertible que probamos están impulsadas por el famoso motor 5.0 de Ford, cada uno optimizado para producir su propio rugido único y feroz. Chris Theodore dijo con nostalgia: “Juraría que el sonido del escape del Bullitt coincide exactamente con el sonido de la película”. En el convertible no es necesario bajar la capota para disfrutar del rugido del V-8: es lo bastante fuerte como para que todos los que estén en el área lo disfruten (o desprecien).

No es necesario conducir el nuevo vehículo edición Bullit de manera agresiva para disfrutarlo; realizar los cambios manuales a un ritmo normal es mucho más placentero de lo que podríamos esperar. Además, la transmisión automática opcional de 10 velocidades del convertible realiza los cambios al instante bajo plena carga.

La robusta potencia del motor hace de ambos modelos unas bestias en línea recta, pero las cosas cambian cuando el camino comienza a retorcerse. En la pista sinuosa los Mustang se derrumbaron con un control deficiente de la carrocería y una parte trasera que tiene vida propia. En las palabras de Angus MacKenzie: “tanto [el Bullitt] como el convertible se sienten burdos con las torpes intervenciones de los controles de seguridad automáticos al conducir agresivamente. Si desactivamos todo, ambos autos son muy difíciles de balancear y es muy fácil derrapar”. Mark Rechtin hizo que el convertible colapsara en modo de funcionamiento reducido en menos de dos vueltas por el circuito.

Aunque el Bullitt está diseñado para viajar como ráfaga por los caminos secundarios, “el andar en este auto es demasiado horrendo”, dijo Seabaugh. “Es variable y brusco, incluso sobre pavimento perfectamente uniforme”.

Al tener en cuenta su comportamiento de manejo además de algunos componentes baratos del interior y precio de más de $50,000 dólares nuestro par de Mustangs no se destacan lo suficiente en nuestros criterios.