Primera Prueba Pruebas

A Fondo con la Honda Ridgeline 2020

Una opción diferente que no decepciona.

Una opción diferente que no decepciona.

Cuando uno piensa en camionetas, quizá lo primero que se le viene a la mente es una Ford F-150 o una Chevrolet Silverado. Las grandes proporciones, capacidad de remolque y desempeño en los senderos son cualidades de las camionetas. Pero no todos piensan así. Pregúntenle a Honda, que desde hace más de cuatro años lanzó la nueva generación de la Ridgeline como una alternativa para quienes piensan que la Toyota Tacoma, Chevrolet Colorado y Ford Ranger son demasiado grandes y bultosas para andar por la ciudad. La Honda Ridgeline 2020 no tiene la misma capacidad todoterreno ni un chasis de carrocería sobre bastidor, pero puede ser una gran opción para quienes quieran tener una batea, un andar tranquilo y algo más cómodo para manejar y estacionarse en la ciudad.

Durante más de una semana conduje la Ridgeline 2020, que recientemente recibió actualizaciones leves para mantenerse fresca en un mercado competitivo. La versión RTL-E, que cuenta con tracción integral de serie y el motor 3.5 litros V-6 con 280 caballos de fuerza y 262 libras-pie de torque, es el tercer modelo (de cuatro) más equipado en la gama Ridgeline, y con un precio inicial de $43,140 dólares, sigue entregando mucho valor.

Honda Ridgeline 2020: Manejo

Pero no se deje engañar—aunque la Ridgeline no es la camioneta más capaz de su segmento, todavía tiene mucho qué ofrecer. El sistema de tracción integral con vectorización de torque permite entregar hasta el 70 por ciento del torque a las ruedas traseras y el 100 por ciento de ese torque se puede trasladar a la rueda izquierda o derecha, según lo necesite el sistema. En esta ocasión no tuve oportunidad de salir a los senderos, pero en ocasiones anteriores he utilizado este conveniente sistema. No es un 4×4, pero su tracción es más que suficiente para caminos de terracería que estén en mal estado.

Una de las actualizaciones para el año modelo 2020 fue la expansión de la transmisión automática de nueve velocidades a todas las variantes de la Ridgeline. Estamos un poco tristes de que la transmisión de seis velocidades fue descontinuada, ya que era la que mejor se relacionaba con el motor 3.5 litros. Durante la prueba de la Ridgeline 2020, la transmisión de nueve velocidades hacía algunos cambios bastante bruscos, sobretodo cuando pasábamos de reversa a drive. Además, cuando nos estacionábamos y aplicábamos el freno de mano, la Ridgeline se movía hacia adelante algunas pulgadas, lo que nos indicaba que había otro problema con la caja.

Estos problemas ya los habíamos notado en ocasiones pasadas con el Pilot, que comparte el mismo chasis y tren motriz que la Ridgeline. Durante nuestra prueba a largo plazo con la Pilot, que duró un año, tuvimos que reemplazar la transmisión de nueve velocidades debido a su desempeño tan malo. Desafortunadamente, parece que los problemas persisten con esta transmisión, ya que la Ridgeline mostró prácticamente las mismas dificultades.

Pero si nos olvidamos de eso, la Ridgeline es una camioneta apta para una ciudad como Los Ángeles, donde el tráfico es abundante y los espacios de estacionamiento son escasos. Conducir la Honda Ridgeline 2020 en la ciudad es parecido a un Pilot—su andar es mucho más similar al de un SUV que al de una camioneta. La Ridgeline se siente cómoda, con pocas vibraciones en la cabina y con una dirección suave. No es pesada como otras camionetas, por lo que se siente menos preocupación al conducir.

Honda Ridgeline 2020: Capacidad

Lo mejor de la Ridgeline se encuentra en su batea. Gracias a su configuración, la caja de la Ridgeline es prácticamente plana, lo que permite poner más carga. Los ingenieros diseñaron la batea para poder transportar madera contrachapada sin problemas, y debido a que su caja mide 64 pulgadas de largo y hasta 60 pulgadas de ancho, su capacidad para transportar artículos largos es fantástica. Con el portón trasero abajo, la batea mide 83 pulgadas. Además, debido a la falta de tracción 4×4, la caja tiene un compartimento escondido en el que se puede almacenar hasta 7.3 pies cúbicos. Este compartimento es muy cómodo ya que se puede cerrar con seguro y no está a la vista de nadie.

La capacidad de la Ridgeline no solo está en su batea, también en su cabina. Los asientos de la segunda fila se doblan hacia arriba para dejar un amplio espacio que puede ser utilizado hasta para guardar bicicletas.

Durante la prueba me mudé de casa y pude probar a fondo la capacidad de almacenamiento en la batea, la cabina y el compartimento escondido. Aunque la caja no es tan larga como la de otros fabricantes, el hecho de que sea completamente plana ayuda mucho a transportar artículos grandes como las camas o libreros. El compartimento escondido fue ideal para alojar las compras del supermercado o tiendas de construcción, ya que es lo suficientemente profundo como para guardar cubetas de pintura, entre otros artículos. Además, este espacio cuenta con un drenaje, por lo que también se puede utilizar como hielera para las fiestas en el campo.

Honda Ridgeline 2020: El Interior

No hay duda de que el interior llega directamente del Pilot, y aunque eso no sea nada malo, nos gustaría ver algo diferente en la Ridgeline, ya que no se siente como la cabina de una camioneta. Si bien el interior no es desagradable, queda un poco desencajado con el look and feel del vehículo.

Pero dejando el diseño por un lado, la cabina resulta ser un espacio muy agradable. La consola central es profunda y puede almacenar desde grandes bolsos para las mujeres hasta iPads e incluso laptops. La pantalla central de ocho pulgadas es compatible con Apple CarPlay y Android Auto, pero ya comienza a verse vieja. El sistema de infotenimiento es un poco añejo y la falta de una perilla para el volumen hace que esta tarea se vuelva un poco difícil. Otros modelos de Honda han sido actualizados para recibir la perilla, pero por alguna razón la Ridgeline se quedó con las ganas.

El espacio interior tanto en los asientos delanteros como traseros es realmente bueno tanto para la cabeza como las rodillas. Desafortunadamente, las versiones Sport y RTL no cuentan con puertos USB para los pasajeros traseros, solo las versiones RTL-E y Black Edition (las dos más equipadas) cuentan con ellos.

Honda Ridgeline 2020: ¿La Debería de Comprar?

Dependiendo de sus necesidades, tal vez la Ridgeline 2020 sea una buena camioneta para usted. Si lo que necesita es un vehículo para transportar artículos grandes en la ciudad y no quiere algo tan grande como la Tacoma o Colorado, la Ridgeline hace el trabajo de una gran forma. Pero tenga por seguro que no podrá ir mucho a los senderos o practicar el todoterreno.

Aún así, la Ridgeline tiene muy buenas cualidades—su andar es placentero, su tamaño es ideal para la ciudad, su batea y capacidad de almacenamiento es excelente y su precio sigue siendo competitivo dentro del segmento. Sin embargo, su transmisión de nueve velocidades sigue teniendo los problemas que desde hace años criticamos.

La Ridgeline 2020 tiene un precio inicial de $34,995 dólares y ya está disponible en todos los distribuidores de Honda en Estados Unidos.