Primer Manejo Pruebas

El Subaru Outback 2020 está listo para la aventura

En su sexta generación, el Outback se vuelve más impresionante fuera del pavimento que sobre éste

En su sexta generación, el Outback se vuelve más impresionante fuera del pavimento que sobre éste

No tuve opción. No podía retroceder; detrás de mí había una línea de Subarus Outback 2020 como el mío, listos para avanzar. Adelante, el empinado sendero se desvanecía sobre una cresta. Exhalé, cambié la palanca de cambios a directa y solté el freno.

El Outback ha sido un gran éxito para Subaru, con un recuento de más de 1.8 millones de ventas desde el lanzamiento de la primera generación en 1995 hasta el modelo que ahora está saliendo. Aunque a Subaru de América del Norte le hubiera gustado más revolución que evolución en el diseño, los encargados de tomar decisiones en Japón decidieron mantener el rumbo. Aun así, hay grupos de ambos lados del planeta orgullosos de la estructura totalmente rediseñada, que es más rígida y fue diseñada para soportar las pruebas de choque de la NHTSA.

En la idílica región de Mendocino, California, a lo largo de la costa del Pacífico, las curvas de alta velocidad, las curvas cerradas y la elevación rodante demostraron la rigidez del Outback 2020, aunque la suspensión permitió algo de balanceo. Dicho esto, no hubo rebotes ni sacudidas en este asfalto tan uniforme como el cristal. Los espejos laterales reposicionados y el parabrisas aislado ayudaron a minimizar el ruido del viento y los neumáticos.

No sería un Outback sin la tracción total de serie, que aquí cuenta con vectorización del torque basada en los frenos. La configuración demuestra ser competente, pero si se combina con la dirección hidráulica eléctrica, produce una sensación ligera e inerte. Surgió una prueba sorpresa de los frenos tranquilizadoramente firmes cuando se atravesó un venado en el camino, seguido de su cervato; nunca se sabe lo que podría aparecer en esta zona del bosque.

Subaru se lució otra vez con el nuevo interior del Outback. Las superficies de los asientos de tela son lujosos y tienen buen agarre; el tapizado disponible resistente al agua se siente como si pudiera lidiar con el lodo (aunque no es muy aireado). La costura contrastante y las cuidadosas selecciones de revestimiento le dan una apariencia lujosa. La clientela aventurera y amante de los perros de Subaru apreciará la mayor capacidad de carga del Outback con los asientos traseros abatidos, el piso de carga más amplio y los asientos traseros fácilmente abatibles.

Al frente y al centro hay una pantalla de infotenimiento de 11.6 pulgadas tipo tableta. La pantalla táctil es clara y sensible, con botones físicos de volumen y temperatura a los lados. La navegación, información del vehículo y otras funciones primarias ocupan la sección central, con zonas más pequeñas en la parte superior e inferior dedicadas a los controles de climatización y herramientas de acceso frecuente.

Comencé en un Outback 2020 equipado con un motor 2.5 litros de cuatro cilindros que desarrolla 182 hp y 176 libras-pie. Logró mantener las velocidades de autopista, pero esperaba algo de espíritu de WRX en el modelo XT turbocargado que probé después. El año 2020 marca el regreso de la inducción forzada en el Outback, que dispone de un motor de cuatro cilindros turbo, 2.4 litros, 260 hp y 277 libras-pie de torque. Lo decepcionante es que no quedé satisfecho con mis deseos de auto de rally: el modelo XT se siente más potente, pero solo al incorporarse a la autopista o rebasar. En cualquier otro caso, no es más deportivo que el modelo base. Los clientes deberían ahorrar lo que podrían gastar en el motor turbo (entre $2,300 y $4,300 dólares, dependiendo del nivel de equipamiento) e invertirlo mejor en equipo para actividades al aire libre.

Con cualquier motor, la transmisión CVT tarda un poco en calcular la relación óptima antes de acelerar. Dicho esto, a velocidades estables reduce las revoluciones a niveles bajos y silenciosos. Este apacible comportamiento en el camino permitirá al conductor y los pasajeros disfrutar el paisaje, pero el Outback nunca emociona.

Aunque el pavimento solo constituye una parte de nuestra ruta. Subaru organizó muchos caminos de terracería, sobre millas de cortafuegos zigzagueando por el denso follaje. Las superficies variaron: desde polvorientas y secas hasta sueltas y pedregosas, con zonas de salpicaduras en los cruces de arroyos. Todo era irregular y lleno de baches y curvas cerradas. En ciertos lugares, las líneas de visión eran nulas y las inclinaciones pronunciadas. Aquí es en donde el Outback reveló qué es lo que lo destaca.

Todos los Outback 2020 cuentan con X-Mode, la tracción todoterreno de Subaru y el sistema de control de descenso en pendientes (el nuevo modelo Onyx tiene ajustes para nieve y lodo). Fue crucial cuando tuve que evaluar ese precipicio a ciegas. Según las indicaciones del observador, me deslicé hacia delante con mi pie cubriendo (sin tocar) el freno. Cuando pude ver la caída, luché con mi instinto de pisar bruscamente el pedal, pero el X-Mode tomó el control de inmediato. Detecté que frenaba con cada rueda de manera individual, apenas deslizándose sobre la tierra suelta.

Otro experimento con el X-Mode nos esperaba en el fondo: una sección plana con el largo de un auto y luego una inmediata curva hacia la derecha, colina arriba. Al entrar a la curva, la vectorización del torque mantuvo la rueda trasera interior mientras que la delantera exterior se enterró, provocando que el Outback girara sobre su eje. En los demás lugares vi cómo el Outback subía sobre dos ruedas diagonales mientras giraba sobre un escalón, y luego se tambaleaba hacia delante hasta que las cuatro ruedas aterrizaban de nuevo. En ese punto, la potencia estable la llevó hasta arriba. Al llegar a una laguna aislada, avancé poco a poco en el agua sobre guijarros sueltos, con cuidado de minimizar la estela de arco (aquí no hay toma de aire elevada).Después de surgir por el otro lado con agua chorreando por debajo del chasis, había que pasar por otra zanja, esta vez inclinada contra la orilla.  El ángulo de caída negativo trataba de jalar el vehículo hacia dentro, pero el X-Mode siguió arañando y evitó que el vehículo se hundiera.

Aparte de algunos pequeños rasguños en el borde, el Subaru lidió con estos senderos sin mayor problema.Tal vez no sea un todoterreno legítimo como un Jeep Wrangler, pero la finalidad del Outback se adapta más a un vehículo de un estilo de vida que proyecta la intención de realizar actividades al aire libre, incluso sin salir del asfalto. De todas formas, para los conductores que disfrutan de explorar caminos todoterreno, la destreza del Outback 2020 para conducir por todoterreno es impresionante, con comodidad y capacidad para las necesidades diarias.