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Chevrolet Silverado 2019: Primera Prueba

Probando la nueva camioneta de Chevy

Probando la nueva camioneta de Chevy

No me dan envidia los ingenieros y diseñadores que continuamente están trabajando en el desarrollo de los nuevos vehículos. En un mundo perfecto, estos talentosos hombres y mujeres tendrían todo el dinero y tiempo del mundo para hacer su trabajo bien. Pero en lugar de ello, están sostenidos por gerentes y accionistas – quienes están al tanto de los horarios de producción y el producto final. Si un auto, camioneta o SUV nueva se hace de la forma correcta, los críticos y consumidores no deberían de notar que el producto fue hecho rápido o que está faltando algo. A pesar de saltarse muchas cosas en su alineación, la Chevrolet Silverado 2019 pudo haberse beneficiado de más desarrollo antes de que su talentoso equipo entregara los papeles finales.

Durante un par de semanas tuvimos tres variantes de la Silverado 2019, cada una equipada con un motor V-8 y el nuevo sistema Dynamic Fuel Management (DFM), una cabina crew y bateas cortas (5 pies 7 pulgadas). A pesar de las similitudes en su carrocería, cada camioneta está dirigida hacia un nicho diferente. La camioneta que más volumen tendrá es la Silverado RST con tracción integral y el nuevo motor 5.3 litros V-8, que produce 355 hp y 383 libras-pie de torque y está acoplada a una transmisión automática de ocho velocidades. Cubriendo el espectro del todoterreno, la Silverado LT Trail Boss propulsada por el mismo motor y transmisión que la RST, contaba con un sistema de tracción 4×4, una suspensión elevada por dos pulgadas, así como ruedas todoterreno. Representando al segmento de las camionetas de lujo, tuvimos a la Silverado High Country, que estaba propulsada por el nuevo motor 6.2 litros V-8 que produce 420 hp y 460 libras-pie de torque, y la transmisión automática de 10 velocidades con tracción 4×4.

Hay cuatro motores más que todavía no probamos: el 4.3 litros V-6 con la transmisión automática de seis velocidades; el viejo 5.3 litros V-8 que produce la misma potencia que el motor nuevo pero que está asociado a una transmisión de seis velocidades; el nuevo 2.7 litros turbo de cuatro cilindros con 310 caballos de fuerza y el 3.0 litros turbodiésel de seis cilindros en línea.

Además del nuevo DFM, que es capaz de apagar hasta siete cilindros y funcionar en 17 combinaciones diferentes, la Silverado 2019 se beneficia de una nueva plataforma, cabina y carrocería. La Silverado también es 4 pulgadas más larga que antes. Cada variante se ve distinta, especialmente la Trail Boss con su parrilla negra y ganchos rojos de remolque. Incluso más impactante es el trabajo que Chevy hizo a la parte trasera de la camioneta. Gracias a nuevas técnicas de manufactura, la batea de la Silverado es 7 pulgadas más ancha (incluso sin incrementar el ancho de la camioneta), y el volumen de carga en la camioneta se expande significativamente. Chevy también incrementó el número de ganchos en la camioneta – tres en cada esquina para tener un total de 12 – un paso que esperamos sigan otros fabricantes. Si por alguna razón necesita más, la caja de la Silverado también puede equiparse con más ganchos opcionales.

La Chevrolet Silverado puede cargar hasta 2,190 libras con el motor 5.3 litros DFM o 2,100 libras con el motor 5.2 litros. Puede remolcar hasta 11,600 libras con el 5.3 litros o 12,000 libras con el 6.2 litros. La capacidad de carga máxima es de 2,500 libras con el motor V-6.

En la pista, la nueva Silverado pone sus números competitivos con la Ford F-150 y la Ram 1500. No es de sorprender que las Silverados más lentas fueron las que estaban equipadas con el motor 5.3 litros V-8. La Silverado RST y Trail Boss estuvieron muy cerca en sus números. La Trail Boss fue más rápida en llegar a las 60 mph, tomándole 6.4 segundos en lugar de 6.6 segundos para la RST, pero la Silverado RST fue más rápida en el cuarto de milla, completándolo en 14.9 segundos a 94.6 mph, casi empatando con la Trail Boss y sus 15.0 segundos a 93.2 mph.

Ambas estaban pie a pie cuando remolcaron un remolque de 8,300 libras. Pero la diferencia más grande estuvo en la aceleración de 45-65 mph, donde sobresalió la Trail Boss. Le tomó 20.9 segundos para completar el cuatro de milla a 67.6 mpg con el remolque y necesitó de 9.5 segundos para acelerar de 45-65 mph. A la Silverado RST le tomó 21.2 segundos para completar el cuarto de milla a 66.7 mpg y le tomó 9.9 segundos para acelerar de 45-65 mph.

Con 65 caballos de fuerza más y 77 libras-pie de torque, no nos sorprende que la Silverado High Country con el motor 6.2 litros haya sido más rápida que las otras dos Silverado. Aceleró de 0-60 mph en 6.0 segundos y corrió el cuarto de milla en 14.4 segundos a 98.3 mph. Con el mismo remolque de 8,300 libras, la High Country corrió el cuarto de milla en 19.7 segundos a 71.5 mph y le tomó 7.8 segundos para acelerar de 45-65 mph.

Y ahora llegamos a la parte en donde le digo por qué la Silverado podría haber necesitado 10 minutos más en el horno, por decirlo así. Si no miramos los números, no nos impresionamos con el desempeño del motor 5.3 litros DFM V-8 y su transmisión automática de ocho velocidades. Nos decepcionamos de que GM no corrigió los problemas más grandes del motor 5.3 litros – su vaga respuesta del acelerador a bajas velocidades y el hecho de que la transmisión busca estar en la velocidad más alta. La camioneta se siente lo suficientemente potente cuando está en movimiento, pero llegar ahí es frustrante. “El motor tiene la potencia, pero está jugando en el equipo de GM con una aceleración perezosa y una transmisión que no le gusta hacer cambios hacia abajo”, dijo nuestro editor Scott Evans. “Cada vez que quieres moverte, necesitas pisar el acelerador más fuerte antes de que algo suceda. Los cambios no son tan suaves como la transmisión de 10 velocidades, así que es muy notorio cada vez que tiene que hacer dos cambios hacia abajo para mantener la velocidad en las subidas”.

El motor 6.2 litros V-8 y su transmisión automática de 10 velocidades, que únicamente está disponible como una opción en la Silverado LTZ y Silverado High Country, mejora las cosas inmensamente. El V-8 tiene gran potencia y suena realmente bien, especialmente cuando pisa el acelerador a fondo. La transmisión automática de 10 velocidades es muchísimo mejor que la de ocho velocidades. Se siente moderna y bien calibrada – básicamente es lo opuesto de la transmisión de ocho velocidades. Los cambios son suaves y casi insensibles, y no está buscando la velocidad más alta como la otra transmisión.

Aunque el motor 6.2 litros mejora drásticamente la experiencia de manejo de la Silverado, estamos decepcionados de que el motor no está disponible en las variantes más bajas. Nos encantaría saber si el nuevo motor turbo de cuatro cilindros y el diésel pueden mejorar las cosas en las Silverados más populares. El hecho de que la transmisión de 10 velocidades está asociada con ambos motores sin duda en un paso hacia adelante.

Desafortunadamente, el motor 5.3 litros V-8 con la transmisión de ocho velocidades no es nuestra única queja en la Silverado. Su interior no tiene la imaginación de la competencia de Ford y Ram. Claro, hay puertos USB, espacios de almacenamientos escondidos (detrás de los respaldos en la segunda fila), y una pantalla táctil que no funciona cuando uno tiene guantes. Pero más que nada estamos decepcionados con la calidad de materiales utilizados en las nuevas Silverados. Chevy no ha hecho un buen trabajo para distinguir el modelo nuevo del viejo, el cambio más grande fue poner el volante directamente frente al conductor.

El modelo menos ofensivo es tal vez la Silverado RST. Con $54,280 dólares (para nuestro modelo a prueba) representa un gran valor. Sin embargo, la cabina con sus plásticos negros aburridos y sus asientos de cuero grises, es fácil de usar y cómoda. La Silverado Trailboss ($54,280) es totalmente aceptable por ese precio. Al igual que la RST hay plásticos negros y grises y cromo, pero los materiales son suaves siempre y cuando no vaya a su concesionario de Ford o Ram para comparar los materiales.

El interior de la Silverado High Country es su mayor problema. Con un precio de $64,030 dólares, nuestros editores no notaron diferencias fuertes en el tipo de material o calidad que las camionetas de más volumen. Claro, el doble tono y los terminados de madera falsa hacen un poco de diferencia, pero el mayor esfuerzo de Chevy se ve barato y un poco triste cuando está estacionada junto a una Ford F-150 o Ram 1500 Limited con el mismo precio.

Todas las Silverados recibieron quejas de nuestros editores debido a los malos materiales que se utilizaron. “Realmente no me gusta el cromo brillante dentro de la cabina. La reflexión del sol en el cromo alrededor de los portavasos era intensa”, dijo Miguel Cortina, editor general de Motor Trend en Español. Chris Walton, editor de pruebas de manejo, estuvo de acuerdo. “No puedo enfatizar cuánta reflexión hay en estas Silverados. Si no es por el cromo alrededor de los portavasos, también es molesta la reflexión de la consola central”.

Después de dos semanas con la Chevrolet Silverado 2019, todos estuvimos de acuerdo en una cosa: Chevy no ha terminado. Aunque ha hecho mejoras a su batea y rediseñar fuertemente el exterior de la Silverado, tanto el motor 5.3 litros V-8 como su interior no se sienten terminados. Chevy tiene los huesos de una buena camioneta, pero ayudaría mucho si le dieran más tiempo al equipo de ingeniería y de diseño interior.