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Chevrolet Corvette C8 es el Auto del Año 2020 de MotorTrend

Chevrolet lanza una obra maestra con motor central en su primer intento

Chevrolet lanza una obra maestra con motor central en su primer intento

Algunas veces llega un auto que deja el panorama automotriz distinto que antes. En la jerga de Silicon Valley, nos vemos tentados a decir que dicho auto es un “disruptor”. El último auto que cambió el mundo automotriz de una forma tan radical fue el Tesla Model S, nuestro ganador del Auto del Año 2013.

Esta vez el Chevrolet Corvette, nuestro ganador del Auto del Año 2020 de MotorTrend, revuelve por completo el orden de las cosas. Dicho simplemente, nunca antes había podido conseguirse tanto exotismo en cuatro ruedas por tan poco dinero. O tal vez debería decir, tanto buen exotismo.

Chevrolet Performance no escatimó sus esfuerzos en el desarrollo del primer Corvette con motor central de producción en serie. Lo elaboró con tal cuidado y perfección que casi llegó al punto de lo imposible. La octava generación del Corvette atraerá gente a los concesionarios que antes nunca hubiera entrado. El Corvette de motor central es revolucionario, un punto de inflexión y recordatorio de que, cuando los estadounidenses realmente nos enfocamos en una tarea, hay que tener cuidado. Pronto estará usted parado sobre la luna, o conduciendo el auto deportivo equivalente de ello.

El padre del Chevrolet Corvette, Zora Arkus-Duntov, comenzó a trabajar en un Corvette de motor central en el año de 1959. Conocido como el CERV-I 1960 (Chevrolet Engineering Research Vehicle o vehículo de investigación de ingeniería de Chevrolet, según sus siglas en inglés), dicho vehículo monoplaza tenía colocado su motor V-8 de bloque pequeño de 283 pulgadas cúbicas justo detrás de la cabeza del conductor. Los prototipos subsiguientes de CERV solo alimentaron la creencia entre los editores de MotorTrend de que dicho vehículo no solamente era posible sino probable.

Si nos adelantamos hasta septiembre de 2019, finalmente ponemos nuestras mugrientas y avariciosas manos en el décimo Corvette con motor central de producción en serie disponible, un modelo de producción temprana con un VIN que termina en 000010. Después de varias semanas de evaluar el Corvette contra un grupo de formidables competidores, podemos decir que Zora estaba trabajando en algo especial desde hace seis décadas.

“Hemos estado esperando este auto por tanto tiempo que, al entrar, me sentí como un niño en Navidad”, dijo la editora de Detroit Alisa Priddle. “No me importaba si iba a estar bien o mal, solo quería desenvolver el regalo y conducirlo”.

Una declaración muy cierta, ya que teníamos puesto el ojo en el Corvette con motor central desde que sacamos el artículo en agosto de 2014. Media década es un periodo de espera bastante largo, y si esto nos enseña algo, es que debemos prepararnos para una decepción. Le presentamos La Amenaza Fantasma. Toda esa anticipación, tanta esperanza, tanta buena voluntad, todo destruido por un producto espantoso.

Pero este no es el caso. Estoy feliz de reportar que el Corvette 2020 cumple con su promesa, y lo hace en formas que no hubiéramos creído posibles.

“El C8 representa el cambio más radical desde el Acura NSX original en términos de ser un superauto con motor central para uso cotidiano”, dijo el jefe de la oficina internacional Angus MacKenzie. “Acerca más el Corvette al Porsche 911 en términos de ser el superauto más asequible y fiable que se haya visto desde la década de 1960″.

El C8 (como referencia a la octava generación del Corvette) aún cuenta con un motor V-8 de bloque pequeño con árbol de levas en el bloque justo detrás de la cabina del pasajero, solo que aumentó a 376 pulgadas cúbicas, o 6.2 litros. Pero todo lo demás se cambió. El nuevo Corvette es sinónimo de disrupción.

Lo primero que uno observa al conducir por la ciudad es la ausencia del ruido del pavimento para ser un superauto”, dijo Chris Theodore, un perenne juez invitado, además de ser el ingeniero detrás de la segunda generación del Ford GT. “No es silencioso, pero es mucho mejor que cualquier otro superauto que haya conducido”.

Así es, un auto con motor central y techo desmontable que alcanza las 60 mph en 2.8 segundos y recibe elogios por lo silenciosa que es su cabina. “Esto significa que los ingenieros del C8 hicieron un buen trabajo al rigidizar los puntos de fijación del chasis”, continuó Theodore.

El andar del nuevo Corvette es sorpresivamente bueno también. “El comportamiento en las autopistas fue impresionante”, dijo el director técnico Frank Markus. “En modo Tour se sintió tan cómodo como cualquier otra cosa que hayamos conducido, incluyendo el torpe Nissan Leaf con neumáticos altos. Y lo mejor de todo fue que la calidad en el andar no desapareció cuando lo pusimos en los modos Sport y Track”. A todos nos sorprendió lo fluido y refinado del chasis del C8.

De igual forma nos sorprendió la cabina de alta calidad del Corvette. Para ser franco, los interiores del Corvette han sido horribles madrigueras de baja calidad y olores extraños desde 1984. Y con asientos siempre terribles también. Es la verdad. Con la historia como testigo, esperaba más de lo mismo. Para mantener el precio tan bajo como lo prometió Chevy, uno pensaría que tendrían que hacer recortes, y este sería el lugar para hacerlos. No. “En realidad el interior tiene una excelente calidad de construcción. ¡Vaya milagro!” dijo el editor asociado en línea Stefan Ogbac. “Muchos materiales excelentes, y los asientos son súper cómodos y con buen apoyo”.

Lo que más me impresionó sobre la calidad de la cabina del Corvette fueron los selectores de marchas y de modo de conducción. A primera vista, la palanca de cambios se ve similar a lo que encontraríamos en el Acura NSX. El selector de marchas del Corvette es metálico, tiene aproximadamente la mitad del tamaño y se siento como algo sacado de un estéreo de gama alta. De igual forma sucede con el disco selector de modo bien calibrado. Piense en un sintonizador Marantz de la década de 1970, cuando lo “hecho en América” era lo mejor.

Y todo está bien distribuido también. “El interior no es solo inteligente y atractivo, sino que los aspectos ergonómicos son muy buenos también”, dijo el editor de pruebas de manejo Chris Walton, “pero tener una pantalla pequeña, cerca del conductor, nos permite también descansar la mano por encima y accionar la pantalla táctil con el pulgar sin la inestabilidad que tendríamos sin ese apoyo”.

Me encanta el volante cuadrado y el homenaje a la era del jet con su interior, aunque hubo debate sobre el diseño de la cabina en general. Algunos jueces sintieron como si fuera demasiado ostentosa, pero a otros les gustó. En cuanto al flujo de botones que conforman los controles del aire acondicionado y “ponen una muralla”, citando a Walton, entre el conductor y el pasajero/la guantera, a la mayoría de los jueces les pareció que estos controles son de la variedad de “ajustar y olvidarse”. Además, no se pueden ver si está uno detrás del volante. Lo que sí podría notar es un par de detalles de baja calidad, en especial si usted es como nuestro editor ejecutivo Mark Rechtin.  Él detesta los portavasos de plástico. “¿Qué tanto le habría costado a Chevy mejorarlos? ¿Cinco dólares cada uno?”

Si el nuevo Corvette tiene una debilidad, es el diseño exterior. Las opiniones de los jueces variaron, desde burdo (MacKenzie: “Bill Mitchell estaría dando vueltas en su tumba.”) hasta elogios vanos (Walton: “Se ve bien a 100 pies de distancia.”).

La cuestión principal: a medida que se acerca uno al vehículo, se pueden ver afluentes de líneas sin sentido en todas direcciones. Este tipo de arte lineal torpe (dobleces y pliegues que existen tan solo por existir) apareció por primera vez en la generación anterior. ¿Acaso el equipo de diseño del Corvette quería enlazar los dos productos, quizás para convencer a los propietarios del Corvette actual a que lo cambiaran por el nuevo modelo? Tal vez. Sea cual sea la razón, aunque la forma del auto es buena, los detalles no. Sin embargo, eso solo significa que Chevy tiene una verdadera oportunidad en unos cuantos años con la renovación de mitad de ciclo. Como nuestro juez invitado y ex jefe de diseño de Jaguar, Ian Callum, dijo: “Excelente auto para conducirlo. Lástima por su estilo”.

Cierto, conducción. Lo que convencerá a los propietarios actuales de un Corvette a cambiar sus autos es el rendimiento del C8. En verdad, las cifras y capacidades del nuevo Corvette podrían convencer a unos cuantos propietarios de vehículos Porsche, BMW y AMG de hacer lo mismo. De hecho, podrían convencer a más de unos cuantos.

Anteriormente mencionamos el tiempo de 0 a 60 mph, pero para contextualizar esa cifra, el Corvette ZR1 C7 de 755 caballos de fuerza alcanza 60 mph en 3.0 segundos. El Ferrari 812 Superfast de 789 caballos de fuerza alcanza 60 mph en 2.8 segundos. Recuerde que el C8 con el paquete Z51 Performance “solo” desarrolla 495 caballos de fuerza. Ni siquiera señalaré la diferencia de precio de $377,000 con respecto al Ferrari. Ups, creo que lo hice.

Gran parte del crédito se debe a la transmisión de doble embrague y ocho velocidades de cambios rápidos. Gran conclusión: aún no hemos evaluado un auto de producción en serie con tracción trasera y aspiración natural que se más rápido de 0 a 60 mph, y a ese condenado precio. El C8 tuvo buenos resultados también en el cuarto de milla, cubriendo 1,320 pies en 11.1 segundos a 123.2 mph. Esto supera a su competidor directo, el Porsche 911 Carrera S, por 0.1 segundos. Pero una victoria es una victoria: el Corvette es más rápido que el Porsche.

Para frenar desde 60 mph requiere de 97 pies, lo que es de primer nivel. El tiempo del C8 en el circuito de figura en ocho de 23.3 segundos es rápido, pero se queda detrás del Porsche antes mencionado (22.7 segundos) y de vehículos como el Chevy Camaro SS 1LE (22.9 segundos). Me atreveré a culpar al incómodo sistema de frenado por cable. Todos coincidimos en que necesita mejorar en este aspecto. “Es casi imposible modular de manera precisa el esfuerzo de frenado en modo Track; el sistema regresa a la intervención instantánea del ABS a velocidades y pesos en el pedal a las que un 911 con frenos de acero se encogería de hombros”, dijo MacKenzie.

Pero esas son quejas modestas. El C8 gana nuestro premio más alto por su solidez al conducirlo. “Un rendimiento fenomenal”, dijo el editor de noticias Alex Nishimoto. Y tiene razón. Mientras realizaba la prueba de límites de todo el grupo de competidores en el circuito de prueba de Hyundai Motor Group California, supe que el Corvette merecía ser un finalista, pero mi mente permaneció abierta a otros vehículos que ocupaban los primeros lugares.

No fue sino hasta después de navegar por los serpenteos y giros de Cameron Road en nuestro circuito de finalistas cerca de Tehachapi que me convencí de que el Corvette con motor central tenía que ser nuestro ganador. “Es tan fácil de conducir”, dijo el editor en jefe Ed Loh. Eso sea tal vez el cambio principal detrás del volante del C8, en comparación con el C7. Simplemente puede ir y atacar un camino con abandono. Me encantó lo potente, agresivo y controlado que me sentí. Una confianza total.

Muchos jueces mencionaron que hay un poco de subviraje. Tenga en cuenta que no dije se quejaron acerca de dicho fenómeno, solo mencioné que está ahí presente. Loh comentó que provocar un poco de subviraje es una “estrategia sensible”, ya que esta será la primera vez que muchos propietarios conducen un auto con motor central, y el subviraje mantiene el frente orientado en línea recta cuando presionamos el acelerador más allá de lo que nuestras habilidades lo permiten. Permítame señalar que estamos hablando de una ligerísima cantidad de subviraje. Solo estamos diciendo que el auto no sacude su parte trasera alegremente. “Lo genial de este Corvette es que se siente bondadoso con los principiantes”, dijo MacKenzie, “pero no es aburrido para los expertos”.

Como un grupo de expertos, nos encantó a todos conducir este vehículo. “El sonido es tan emocionante al acelerar, puntualizando cada cambio de marcha, suena y se siente fabuloso”, dijo Priddle. Theodore coincidió: “El C8 es muy fácil de conducir, con muy altas capacidades que la mayoría de los propietarios no alcanzarán”. Nishimoto añadió, “La felicidad es tener un motor V-8 de bloque pequeño rugiendo detrás de uno”. Rechtin llamó al C8 “algo que puede conducirse muy rápido, todo el día, pero sale uno totalmente descansado y relajado”. Y el editor general de MotorTrend en Español Miguel Cortina dijo, “Finalmente, un Corvette que disfruto al conducir”.

Para ser un Auto del Año de MotorTrend, tiene que superar con creces nuestros seis criterios clave. En resumidas cuentas, el nuevo Corvette tiene la peor clasificación en términos de avance en el diseño. Sin embargo, como el interior de un auto se incluye en esta métrica, al C8 le fue bien.

La excelencia en ingeniería del Corvette 2020 está hasta en el techo; dispone de un rendimiento de primer nivel, combinado con una comodidad en el andar y niveles de ruido sorprendentemente buenos. El mejor de la gama de Chevy también obtiene altas puntuaciones en términos de desempeño de las características planeadas, suponiendo que la característica planeada sea un superauto que se conduzca a diario.

La seguridad es más engañosa con el Corvette, ya que ni el IIHS ni la NHTSA realizarán pruebas de colisiones con él, pero basados en las puntuaciones de seguridad de los otros productos recientes de GM, le daremos al Corvette el beneficio de la duda en este departamento. En cuanto a eficiencia, el motor de bloque pequeño cuenta con desactivación de cilindros para desplazarse sin esfuerzo, impulsado por tan solo cuatro cilindros.

El valor es en donde el C8 se siente fuera de serie. ¿Por qué compraría un BMW M4 por la misma cantidad de dinero? De nuevo ¿por qué gastaría aproximadamente la mitad de lo que cuesta un 911 por un auto equivalente? Además de la insignia, ¿qué es lo que le ofrece un Ferrari? Y tan solo espere a que aparezcan las iteraciones más potentes del Corvette.

Pocos autos cambian el panorama automotriz, obligando a que otros fabricantes reaccionen, pues el statu quo ya no bastará. Estamos viviendo de nuevo un déjà vu, amigos. Chevy está vendiendo un superauto a precios de auto deportivo. Como le dije a un amigo acaudalado coleccionista de superautos, “Si yo fuera tú, compraría tres”. O como lo dijo MacKenzie, “¡Aleluya! Un superauto real y verdadero con motor central, por el precio de un Corvette”. Excelente trabajo, Chevrolet.