Primer Manejo Pruebas

Audi Q8 2019: Primer Manejo

Enfrentándose al Desierto de Atacama

Enfrentándose al Desierto de Atacama

Cuando aterricé en el norte de Chile para manejar la nueva Audi Q8 2019, no estaba seguro de qué similitudes había entre esta región – una de las más áridas del planeta – y la nueva SUV insignia de la marca de los cuatro aros. San Pedro de Atacama – un poblado de aproximadamente 3,000 personas – se encuentra a 7,900 pies sobre el nivel del mar (2,500 metros). Sus calles de tierra, viviendas de adobe y los perros que han hecho de las calles su casa, identifican a este poblado ubicado a 47 kilómetros de la frontera con Bolivia. También es un lugar donde la Toyota Hilux, Mitsubishi L200 y Nissan Navara se ven por doquier. Pero tras manejar en una Q8, era fácil identificar por qué había llegado hasta aquí. La singularidad del paisaje – desde el volcán Licancabur vestido con una ligera capa blanca, hasta el Valle de la Luna con sus formidables rocas – hacen clic con las capacidades de la nueva SUV de Audi.

La mayoría de los turistas que visitan el Altiplano llegan para apreciar su geografía y cultura. El cielo azul contrastando con el color cobre de las rocas, mezclado con la historia Inca y los coloridos textiles tejidos por artesanos locales le dan a esta región un carácter que no hay en ningún otro rincón de este planeta. El Desierto de Atacama es conocido por sus climas extremos; durante nuestro manejo llegamos a temperaturas que pasaron de los 23 a los 73 grados Fahrenheit, vimos lagos congelados y condujimos sobre nieve, pavimento y caminos de terracería a más de 14,000 pies de altura.

La Audi Q8 2019 es propulsada por un motor 3.0 litros turbo TFSI V-6 que produce 335 caballos de fuerza y 369 libras-pie de torque. Por primera vez en una SUV de Audi, encontramos una tecnología ligeramente híbrida que mejora la aceleración durante el arranque y entrega un ahorro de combustible ligeramente mejor. La única transmisión disponible es una de ocho velocidades que manda la potencia a las cuatro ruedas a través del reconocido sistema Quattro de Audi. Un convertidor de par puede mandar 40 por ciento el torque a las ruedas delanteras y 60 por ciento a las ruedas traseras. Dependiendo de las condiciones de manejo, el diferencial puede mandar hasta 85 por ciento del torque a las ruedas traseras o hasta 70 por ciento a las ruedas delanteras.

Además de contar con una suspensión de aire adaptiva, la Q8 cuenta con dirección a las cuatro ruedas. Esto quiere decir que las ruedas traseras pueden girar hasta en cinco grados, lo que se traduce en un radio de giro más corto. Esta receta funcionó bien en las sinuosas carreteras del Atacama. La Q8 se siente bien plantada en las curvas cerradas y la dirección tiene un gran balance junto con una buena retroalimentación de lo que ocurre en las ruedas. El motor se sintió con una potencia decente en las partes más altas de la montaña, y arrancaba de buena forma a pesar del poco oxígeno que había en la zona. La Q8 parecía no sufrir los mismos efectos de la altura que yo, y la suspensión de aire hizo un gran trabajo al mantener las vibraciones al mínimo dentro de la cabina. Una de las ventajas de esta suspensión es que uno puede seleccionar el modo de manejo indicado para el tipo de terreno por el que circula. Por ejemplo, si circula por caminos de terracería, la mejor opción es seleccionar el modo Offroad, que hace a la suspensión un poco más rígida para evitar más vibraciones en la cabina. Además, la suspensión puede elevar la Q8 hasta por 3.5 pulgadas, y con este modo de manejo la altura al suelo se vuelve de hasta 10.0 pulgadas.

Aunque la mayoría de los conductores manejarán la Q8 sobre el pavimento, Audi preparó una pista todoterreno donde pude probar el control de descenso. El terreno era en su mayoría de grava, pero gracias a las pendientes que habían noté el buen trabajo que hizo el control de descenso al tomar el control del freno y la aceleración. El conductor únicamente se debe de enfocar en la dirección y el sistema hará todo lo demás. También condujimos durante muchos caminos de terracería y hasta cruzamos un pequeño río que llegaba directamente del deshielo de las montañas. La Q8 mostró buena tracción durante todo el tiempo y desafió terrenos que pocas veces verá con sus dueños.

Aunque Audi asegura que la Q8 es su versión de una SUV premium cupé de cuatro puertas, a mi me parece más como un hatchback levantado. En la carretera se ve muy bien, con una buena presencia gracias a su nueva parrilla hexagonal y luces LED que son fáciles de identificar a distancia. Lo mismo pasa con la parte trasera, donde un panel de color negro, que se extiende de lado a lado, alberga las luces traseras. Esto hace que la Q8 se distinga fuertemente de los demás modelos Audi y de la competencia. De perfil, sus ruedas de 22 pulgadas – las más grandes en un modelo Audi – le dan un aspecto más musculoso sin verse muy atrevido. Al hablar con Sascha Heyde, quien diseñó el exterior de la Q8, me dijo que su inspiración llegó del ícono Audi Sport Quattro. Aunque parecería raro, hay que mirar de cerca a este hatchback para darse cuenta de que comparten algunas líneas. El techo recto con la fuerte caída tras el pilar C, el panel negro en la parte trasera y una cara que se distingue entre los demás modelos Audi y la competencia, fueron parte del ADN que Heyde tomó para crear la SUV insignia de la marca de los cuatro aros. “Queríamos crear algo completamente nuevo que se distinguiera de nuestra gama Audi”, dijo.

A pesar de que comparte la misma plataforma MLB que la Q7, la Q8 es más baja, más ancha y más corta. Desde el asiento del conductor hay una gran visibilidad – incluso a la parte trasera, donde el parabrisas cae dramáticamente para crear ese perfil tipo cupé. La cabina es muy callada gracias al uso de materiales acústicos en las ventanas y en el parabrisas. Además, todos los ocupantes disfrutarán de mucho espacio en la cabina. Su servidor, que mide 6 pies de altura, gozaba de gran espacio en la segunda fila cuando el asiento del conductor estaba ajustado a mi posición de manejo. La ventaja de tener un techo recto es que no se pierde el espacio interior, y esto fue algo que Heyde necesitaba ofrecer en la nueva Q8. Dependiendo de su necesidad, la segunda fila se puede deslizar hacia atrás o hacia adelante, dependiendo si necesita más espacio para la carga del maletero o para las piernas de los pasajeros. Los asientos traseros se pueden doblar en una configuración 40/20/40, lo que hace fácil cargar con artículos largos y delgados. Tres adultos pueden caber de manera cómoda en la fila trasera, aunque quien viaje en el medio sufrirá un poco con el espacio para las piernas debido al túnel de transmisión. Algo que nos gustaría ver es más puertos USB, ya que sólo hay dos en toda la cabina y están ubicados en la consola central; los pasajeros en la segunda fila tienen acceso a dos puertos de 12V.

Sin importar de cuantas personas viajen en la segunda fila, todos los ocupantes gozarán de la tecnología y el diseño limpio y elegante de la cabina. Lo que parecen ser unos paneles de color negro en la consola central se iluminan cuando la Q8 se enciende – realmente son dos pantallas táctiles. Al igual que en los nuevos A6, A7 y A8, la pantalla inferior despliega los controles del aire acondicionado y puede servir como una superficie para escribir la calle para el sistema de navegación. Cuando toque un ícono en cualquiera de las pantallas, sentirá una ligera vibración, confirmando que realmente ha presionado un botón – algo bueno cuando usted va manejando. Una vez que oscurezca, las delgadas líneas de la iluminación ambiente en los paneles de las puertas, consola central y tablero refuerzan la sensación de lujo dentro de la Q8.

Al usar el sistema de control de voz de Audi, usted podrá hablar como si estuviera teniendo una conversación en lugar de decir un comando. Por ejemplo, si la temperatura del aire acondicionado está fría, simplemente tiene que pulsar el botón del comando de voz en el volante y deberá decir “hace frío”. El sistema le pedirá inmediatamente qué temperatura le gustaría, y una vez que responda, la cambiará automáticamente. El sistema también puede sugerir restaurantes cuando usted dice “Tengo hambre”, y funciona así con otro tipo de comandos. Aunque los controles de voz que probé eran en inglés, el sistema reconoció bien mi voz incluso con mi fuerte acento en inglés.

Aunque el Desierto de Atacama puede ser conocido por sus impactantes paisajes y terrenos difíciles, la Audi Q8 fue el vehículo correcto para la aventura. Con su distancia al suelo superior, buena tecnología y potencia decente, la SUV insignia de Audi es un modelo deportivo que disfruta las actividades al aire libre. Y con un aspecto que es diferente del resto de los modelos Audi y la competencia, ofrece a los clientes una nueva alternativa que es atractiva y dinámica.