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Primera Prueba: 2007 Audi Q7 4.2 FSI Quattro
La vida en la fila tres es menos sublime. Aun con los asientos intermedios abatidos, el acceso a la banca de ajuste 50/50 y tamaño menor es un proceso más apto para los jóvenes y más bajos de estatura, los cuales, sin sorpresas, son los ocupantes para los que fue diseñada. A pesar de unos impresionantes 74.2 cm de espacio para piernas, el perfil afilado del Q7 cobra su precio en el espacio libre arriba de la cabeza. Si regularmente lleva más de cuatro adultos en su vehículo, necesita un Clase R; pero si es más dado a pasar los fines de semana visitando las tiendas de antigüedades, su máquina ideal ha llegado. Los asientos traseros se abaten para generar una superficie plana, pero aún con las tres filas arriba, hay un espacio impresionante de 10.9 pies cúbicos en el área de carga. Esta cifra se eleva a 27.4 con una fila abatida, y nos da la mejor cifra en su clase de 88.0 en su modalidad de máximo espacio de carga. La capacidad de remolque de norma del Q7 es de 2,494.8 kg, pero puede elevarse a 2,993.7 con la opción para remolque.
Aunque el BMW X5 y el Porsche Cayenne continúan siendo los líderes en desempeño entre los crossovers de lujo, el carácter menos cuadrado del Q7 probablemente le conferirá más atractivo dentro del mercado. Su tren motriz de alta tecnología —un V-8 FSI de inyección directa con 350 hp y 325 lb-p de torque, acoplado a una caja automática Tiptronic de seis velocidades— le dio a nuestra unidad de pruebas 7.8 segundos para alcanzar los 100 km/h, similar al del último Touareg V-8 de cinco pasajeros que probamos, pero lejos de los tiempos de los mejores corredores del segmento. Los grandes frenos de disco con ABS lo detuvieron desde dicha velocidad en unos más impresionantes 36.9 m, pero la fortaleza auténtica del Q7 reside en su combinación dulce de confort y control.
Al crear su versión de un “SUV de alto desempeño”, los ingenieros de Audi renovaron la plataforma básica Touareg/ Cayenne, revisando el diseño de la suspensión y su geometría, remplazando componentes de acero por otros más ligeros, de aluminio, y cambiando la caja de transferencia de doble rango con bloqueo central del diferencial en favor de un sistema de tracción total Quattro. Su corazón es un divisor de torque Torsen, que distribuye la potencia en un preajuste de 42/58 por ciento (más en el eje trasero), pero puede cambiar el balance de 65/35 a 15/85 si las condiciones lo requieren. Nuestro Q7 también tenía la suspensión opcional de aire con amortiguadores ajustables electrónicamente y control de estabilización de la carrocería. En la pista, hizo el eslalon a unos emocionantes 99.5 km/h, lo cual no es una proeza pequeña para un vehículo que mide 173.7 cm de alto y que pesa 2,446.7 kg, tal y como lo probamos. En las calles, nos resultó aún más impresionante: cruzando con la tranqui-lidad de un susurro las vías rápidas, haciendo zig-zags con el balance de un sedán deportivo de gran tamaño, y entregando un nivel de conducción general de conformidad, con la cual los propietarios de un X5 sólo pueden soñar, mientras que la suspensión se programaba en las modalidades “Comfort”, “Automatic” o “Dynamic”.
Como es habitual, la dirección Servotronic parece más inclinada para suministrar esfuerzo que sensación del camino, pero el ESP del Q7 sí permite una buena dosis de entusiasmo antes de que intervenga. Y mientras que ha cedido muchas de sus capacidades “rudas” ante sus parientes de VW y Porsche, ajustes más “condescendientes” de ESP todoterreno, control del asistente de pendientes y la capacidad para incrementar su distancia al pavimento de 20.6 a 23.9 cm a bajas velocidades le permiten al Q7 hacer el trabajo sucio que muchos compradores estarán tentados a hacer.




