- Vagoneta
Primera Impresión: Mazdaspeed3 2007¡Zoom-Zoom-Boom! Bombardea A La Competencia
Sus credenciales son imponentes: 263 hp a 5,500 rpm, 280 lb-p de torque a 3,000, 0 a 100 km/h en menos de seis segundos, y una velocidad máxima de 250 km/h. Se asemeja más al currículum de un sedán deportivo de BMW o Audi de US$45,000 que al de un hatch Mazda de US$23,000.
Dotado de tales cualidades, el nuevo Mazdaspeed3 le confiere a la frase “potencia por billetes” un complejo de inferioridad.
Claro, las cifras nunca revelan toda la verdad. El Mazdaspeed6 AWD, el cual usa el mismo I-4 turbo de inyección directa de combustible y 2.3L (pero con 274 hp) y una caja manual de seis velocidades, parece prometedor al ver su ficha técnica. En el pavimento, no obstante, su corpulento peso de 1,621 kg y su tracción delantera merman algo de esa promesa sobre papel. Un Evo para caballeros tal vez, pero eso no se equipara a un factor de línea roja divertido.
El Mazdaspeed3 entrega cifras impresionantes, pero, lo más importante, da la sensación de ser un auto para entusiastas dedicado. Mientras que el 6 se puede sentir un poco rotundo cuando se somete a presión, nuestro vehículo de preproducción de 1,400 kg parece tener una calibración perfecta —veloz, ágil y no demasiado voluminoso, la gran seguridad del conjunto—. Se maneja en el modo en que usted desearía que lo hiciera el 6 —con pies ligeros, listo para proyectarse en cualquier dirección que usted fije—. Al timón, las sensaciones a través de la dirección electrohidráulica de piñón y cremallera son directas, sin juego al centro, y con un nivel de linealidad que hace el deslizarse entre curvas y caminos montañosos un ejercicio exquisito. Hay un ligero subgiro cuando se toman curvas muy cerradas, pero la “mordida” de la parte frontal es tenaz, por lo que el balance general es aparentemente neutral. Un diferencial delantero de derrape limitado y sensibilidad ante el torque asegura que se entregue la potencia eficientemente a través de las Bridgestone RE050A de 215/45R18, y un nuevo sistema de reducción de torque, el cual opera de la primera hasta la tercera marcha, casi nulifica el torque de dirección al “leer” el ángulo de la dirección, retardar la chispa del motor a través del ECU y haciendo fluir el impulso por la puerta de salida. Algo de torque de dirección aún se presenta al frente, pero es del tipo gentil, que es más una persuasión que un tirón.
Sentado en el asiento deportivo envolvente que lo abraza a uno como una novia cariñosa, alcanzar los pedales perforados de aluminio y la palanca, forrada en piel, de cambios cortos es fácil, y operar los controles rápidamente se vuelve un acto reflejo. La sensación del clutch no es tan elástica y sensible como la del MazdaSpeed6, resultando en un acoplamiento más suave y en un fácil uso. Un cambio a tercera es necesario para alcanzar los 100 km/h —de otro modo, el tiempo estimado caería a alrededor de 5.5 segundos— pero Mazda está segura de que el 3 será el auto de tracción delantera más veloz del camino. A diferencia de los Evo y los STI, cuyos motores turbo son más violentos que Mike Tyson, el del 3 entrega la potencia suave y progresivamente. Además, la turbo-demora es mínima, aún en la sexta marcha, con el tacómetro a 2,000 rpm un golpe de aceleración lanza al auto hacia adelante con autoridad, ya que el 90 por ciento del torque pico se encuentra disponible a las 2,200.





