- Automovil Sedán
Primera Prueba: Volvo S80 2007
Dos nuevas tecnologías de seguridad nos provocaron reacciones encontradas. El sistema de advertencia para puntos ciegos "BLIS" funciona mucho mejor que el del Audi, el cual en el Q7 utiliza franjas grandes de luces amarillas dentro de los espejos laterales para indicarle si un auto se encuentra en su punto ciego izquierdo o derecho. El S80 tiene luces ámbar más pequeñas debajo de las bocinas cercanas a los postes A, para una apariencia más discreta. Volvo guarda la vistosidad para una gran luz roja ubicada en el tablero. Utilizando el control de crucero adaptable para determinar si usted se está acercando muy rápido a un objeto sólido sin desacelerar, suena y destella de forma alarmante, aunque no asume el control de la aceleración o del freno. Pero, al ser un crucero adaptable, tiene problemas para distinguir objetos. Por ejemplo, un auto en el acotamiento y un tractor rural que hizo una incorporación al camino lo hicieron zumbar. Pero se puede desconectar el dispositivo.
Todas las opciones de motorización incluyen este dispositivo, y son las siguientes: un nuevo I-6 3.2L o el V-8 4.4L Yamaha de 60 grados del XC90, ofrecido por vez primera en un sedán Volvo. La transmisión se mostró suave en ambos motores, la cual es una nueva unidad automática de seis velocidades, con un control manumático operado por medio de la palanca de cambios (no hay botones para ello en el volante). El cambio manual de las velocidades es satisfactorio, y la transmisión no hará el cambio a altas hasta que usted exceda la línea roja del tacómetro.
Los europeos tendrán a su disposición una caja manual de seis velocidades acoplada a tres motores, entre los que se incluye el I-5 2.4L turbodiesel de Volvo, que entrega 185 hp y 295 lb-p.
El V-8 viene equipado con el sistema de tracción total del XC90 como equipo de serie. La tracción total no se ofrece para el modelo de seis cilindros y tracción delantera, aunque Volvo podría ofrecer este sistema con un motor de seis distinto en el futuro. Con el sistema de tracción total, 95 por ciento del torque se trasmite a las ruedas delanteras en condiciones normales, pero se puede trasmitir torque a las traseras según se requiera. En aceleración fuerte desde la inmovilidad, hay suficiente asentamiento de la parte trasera y retraso del torque en los cambios para sentir el torque de dirección al ir de 0 a 100 km/h. Una vez que se asienta, el auto hace los cambios de velocidades suavemente y entrega un rugido satisfactorio, aunque el ruido del motor es elevado y "quejoso" para un V-8. El seis es menos veloz, por supuesto, pero muchos compradores del S80 estarán felices con su nuevo motor, suave y con torque abundante.
El S80 tuvo ruido excesivo del camino para un auto de lujo. Volvo dice que planea trabajar en los empaques para solucionar este problema antes del lanzamiento, este verano, en Europa (a EE UU llegará el próximo febrero). El manejo es predecible, y la dirección opcional sensible a la velocidad tiene un toque preciso y ligero, y proporciona una excelente retroalimentación. Es una gran mejoría a partir de la dirección adormecida del antiguo S80. Tendrá usted una buena noción de las condiciones del camino y viajará seguro en superficies húmedas y resbaladizas. Muchos preferirán el ajuste "advanced" del sistema de tres modalidades, aun cuando se vuelve firme en caminos tortuosos con los rines de 18 pulgadas del paquete Sport del V-8. El deslizamiento lateral es moderado durante el curveo, pero sin mucho subgiro. No trata de ser un BMW, pero el S80 se siente más presto a las sacudidas y ligero en sus "zapatos" que un Mercedes que no sea de preparación AMG. El Volvo se siente más seductor que un Acura RL, pero no tiene el control del camino que tiene un Audi A6. Tiene una combinación de marcha/ manejo apropiada para la "sensación de mueble escandinavo" del interior.
Viniendo de una marca estereotipada, el S80 logra un gran balance. Es un sedán con un interior confortable y elegante, pero no ostentoso, y un exterior limpio, de apariencia simple, que contradice sus intenciones de prestigio. Esa clase de imagen le debe sentar bien a la gente moderna tanto conservadora como liberal.




