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Primer Vistazo: 2007 Audi S8Schnitzel Rápido: Un A8 con corazón de toro salvaje
Pasar raudos por el helado panorama alemán a 270 km/h en un Audi S8 2007 resultó ser un ejercicio de ruido. No del camino ni del viento, sino más bien cortesía de AC/DC y el sistema de audio opcional Bang & Olufsen de US$7800 y 1,100 vatios, cuyas 14 cubiertas de bocinas de aluminio cubren la cabina.
Sin embargo, es bajo el cofre donde está el voltaje de verdad. El V-10 5.2L del S8, tomado en préstamo del Lamborghini Gallardo y con los ajustes correctos, es una joya de aluminio que pesa sólo 219.9 kg —19.9 kg menos que el V-10 del M5—, pero produce 450 hp y 398 libras-pie. Del Gallardo al S8, el V-10 pasó por muchas modificaciones, siendo la más notable el crecimiento de 4,961 a 5,204 cc y la implementación de inyección directa de combusible. La potencia disminuye en 62 ponies comparado con el Lambo V-10, pero el torque crece en 22 libras-pie. Otras alteraciones incluyen una mayor tasa de compresión —12.5:1 comparados con 11.0:1—, y una línea roja menos frenética a 7,000 rpm, comparada con la de 8,100 del Lambo. Combinado con una Tiptronic automática de seis velocidades con cambios al volante, el V-10 del S8 iguala los ponies totales de otro monstruo de Audi, el W-12 6,0L.
En la autobahn, el S8 ruge casi igual que su hermano W-12, proporcionando el tipo de potencia infinita que parece acumularse gradual-mente hasta que uno se da cuenta que llegar a 100 km/h le lleva el mismo tiempo que contar los dedos de una mano, y llegar a 250 km/h parece el momento ideal para activar el control de crucero. Para sujetar las riendas de toda esa potencia están los discos de freno de cerámica y carbono, los cuales serán opcionales posteriormente; los S8 iniciales saldrán con discos de acero. La conducción, incluso con las Pirelli de serie 35 y el ajuste más alto de la suspensión de aire, se siente firme, pero lo suficientemente suave como para un paseo al cine.
Si el V-10 no genera más hp que el W-12, ¿por qué optar por el S8? Audi dice que un S8 bien equipado se venderá por menos de U$100,000, lo cual representa un descuento consi-derable comparado con el W-12 de US$120,610. El S8 es mucho más deportivo que el W-12, con sus rines estándar de 20 pulgadas, su chasis 12.9 cm más corto, su distancia al pavimento reducida en dos centímetros, una suspensión de aire adaptable más firme, una dirección más rápida y sistema de tracción total Quattro. Además, el S8 recibe el sexy tratamiento S de Audi, que incluye carcasa de espejos laterales con apariencia de aluminio, spoiler integrado en la tapa de la cajuela, cuatro escapes ovalados, luces diurnas de LED y una parrilla prominente con soportes verticales cromados. El tratamiento continúa en el interior, donde la fibra de carbono y el aluminio bruñido embellecen el tablero, la consola y las puertas; los instrumentos gris claro del S proporcionan información pertinente; y la piel Valcona adorna los asientos deportivos bitono.



