- Automovil Sedán
Comparación: 2005 Audi A4 3.2 quattro vs. 2006 BMW 330i vs. 2005 Infiniti G35
El manejo del A4 (vea gráfica) es un tanto rígido. Salta y rebota cuando el asfalto tiene imperfecciones y se siente muy nervioso casi en todas partes, mucho más que los otros dos. Si acelera, el Audi da la sensación de echarse para atrás, y no de salir corriendo hacia donde lo dirija, como si algo pesado lo detuviese en la cajuela. El A4 es un sedán seductivo, de buen gusto y sin duda está en su elemento cuando se topa con condiciones adversas —pero en condiciones normales los otros dos lo aventajan—. Lo cual sucede la mayoría del tiempo.
El chasis del G35 es uno de los más fluidos y coherentes de los sedanes japoneses. Es firme sin ser rígido, aunque su transferencia de peso es mayor a la del 330i. En contraste a la pesada sensación que brinda el Audi, el Infiniti es más vivaz y, tal vez, demasiado extrovertido, lo cual se nota hasta en la más mínima presión en el acelerador.
Las maniobras normales de manejo en la ciudad muestran claramente la retroalimentación de la dirección del 35, aunque al aumentar la velocidad da una sensación un tanto artificial. Al llegar al límite, el 330i se vuelve más firme y comunica de manera instantánea el agarre que brindan las llantas, por su lado, el G35 genera un constante y predecible retraso originado por la textura del camino. Dicho lo anterior, sin tomar en cuenta el competitivo desempeño y atractiva apariencia del BMW en su precio básico, el G35 resulta un auto sobresaliente —tan sobresaliente como un segundo lugar lo puede ser.
Ello significa que el 330i tiene de regreso su corona. Lo que hace al 330i estar por encima del A4 y el G35 (y cualquier cosa semejante a ellos) es la intensa integración del auto. Recalque esa palabra: integración. Cada uno de los elementos que se encuentran en el 330i parecen estar diseñados para el Serie 3 y nada más. Ello también aplica a los controles. El volante, el pedal y el acelerador, todos se complementan a la perfección —un auto así origina un manejo intuitivo.
Lo cual nos trae de regreso al control activo de dirección opcional del 330i, un gran punto extra para el auto. La dirección activa (que consiste en un motor eléctrico y una caja de cambios planetaria dentro de la columna del colante) brinda una dirección más rápida a velocidades más bajas para mejorar las maniobras de manejo (aquí, los giros tope a tope son 1.8). Es una gran idea que no fue muy bien recibida en las Series 5 y 6 debido a su comportamiento impredecible y manejo un tanto adormecido, que no concordaban con el estándar de BMW.


