- Automovil Sedán
Primera Impresión: 2006 Bentley Continental Flying Spur
Nuestro auto incluía el paquete opcional de asientos, lo cual significa que la consola central de nogal se extendía entre ambos asientos delanteros. En ella se encontraban los controles para el aire acondicionado de la parte trasera, portavasos y, debajo de una cubierta deslizable, controles para los asientos ajustables incluido un botón “chauffer” que mueve el asiento del copiloto hacia el frente para maximizar el espacio atrás. Hay mucho espacio para la cabeza, aunque los pasajeros con piernas muy largas no encontrarán debajo de los asientos delanteros espacio suficiente dónde colocar los pies.
Es en las autobahn del sur de Alemania que el Flying Spur se luce. Simplemente no existe una manera más cómoda y rápida de atravesar un continente, a menos que se trate de un jet privado. Mientras que los fabricantes alemanes se apegan rígidamente al acuerdo de caballeros que no permite a los autos alcanzar velocidades mayores a los 250 km/h, el Flying Spur, un alemán ensamblado en Gran Bretaña, puede ir a la velocidad que desee. Y vaya que es veloz. Si acelera y le permite al W-12 llegar a la línea roja en todas sus velocidades, el Flying Spur se pierde en el horizonte cual avión a punto de despegar. Bentley dice que oficialmente alcanza una velocidad máxima de 315 km/h, lo cual le hace el cuatro puertas de producción más rápido del mundo, aunque el jefe de ingenieros, Ulrich Eichhorn, dice que es un pronóstico muy conservador.
Sin embargo, no es únicamente la velocidad lo que impresiona, sino cómo la maneja. El W-12 no es tan sedoso como otros motores de 12 cilindros, comunicando su zumbido al volante a más de 5,000 rpm, pero pasando los 240 km/h lo único que se escucha es el rugido distante del viento, como sucede en un Boeing a una altura de 10,000 metros. La estabilidad es increíble; la mayoría de los autos comenzarían a sentirse inestables y nerviosos a más de 275 km/h, pero el Flying Spur se siente estable, pegado al piso, y avanza con la certeza de un tren bala, incluso a más de 290 km/h.
Los mejores Bentley siempre han sido grandes, pesados y sorprendentemente veloces: en la década de 1920, Ettore Bugatti los llamó “las camionetas más veloces de Europa”. El Bentley Continental Flying Spur es rápido. Pero no es una camioneta.




