- Automovil Sedán
Comparación: 2005 Maserati Quattroporte, Audi A8l 4.2 Quattro, Jaguar Super V8
La calidad es importante en cualquier auto. Jaguar ha recibido críticas durante décadas debido a sus acabados en plástico, a su poco confiable sistema electrónico al sobrecalentamiento, y demás. Pero finalmente la compañía ha puesto manos a la obra en estos aspectos, al menos en su plataforma XJ. Nuestro auto de prueba se desempeñó sin fallas, y los materiales y acabados son más dignos de un auto de lujo.
Así como Jaguar se ha puesto a la altura de los estándares de su clase, Audi los ha elevado un poco más. Cada milímetro de este auto se ve y da la sensación de estar bien diseñado y construido. Los espacios entre los paneles de la carrocería están justos y sin separaciones. Todo funciona con fluidez. La iluminación de la cabina es suave, elegante, e innovador al utilizar luces LED.
Los autos italianos, al igual que la mayoría de los británicos, han sufrido debido a su marginal ensamblado y acabado. El Quattroporte es el Maserati de mejor calidad que haya llegado al mercado, pero aún tiene un largo camino por recorrer para estar al nivel de los mejores alemanes (y por ende, también de los japoneses). Los espacios entre los paneles de nuestro auto de prueba eran evidentes, y los paneles inferiores de plástico estaban algo flojos y el ruido que hacían se podía escuchar dentro. Dicho lo anterior, cabe apuntar que los sistemas electrónicos y demás funcionan bien, así que el progreso ha sido bueno.
La ampliada distancia entre ejes del Jaguar Super V8 está muy bien lograda y hace del auto el mejor XJ que haya existido. Es una gran combinación de desempeño, lujo y comodidad. Tiene la cantidad justa de tecnología. Pero su precio de US$90,000 nos parece algo elevado, además de que no lo hace más lujoso en lo absoluto. Y aunque se ve atractivo, uno desearía que Jaguar hubiese hecho un esfuerzo mayor en términos de estilizado.
La falta de una transmisión automática convencional en el Quattroporte es una grave falla para este segmento: la mayoría de los dueños de autos de lujo buscan hacer el mínimo esfuerzo y no jugar a que son Schumacher cuando están detrás del volante. A pesar de ello, de sus bajos niveles de calidad, de su pequeña cabina trasera, de su extraño manejo y su elevado precio, este auto es muy carismático. Nunca se cansará de su sensual tipo Pininfarina, del olor de toda esa piel italiana, del rugido de su motor a 7500 rpm, y de la satisfacción que sentirá al saber que es uno de los 1500 seres humanos que pueden guardar un Quattroporte nuevo en su garage.
Elegir un ganador entre el Audi y el Maserati es como decir sí y no cuando alguien le pregunta a uno cuándo cumple años. Pero para los estándares de los autos de lujo convencionales, el Audi es el ganador. Es bello por dentro y por fuera, tiene gran cantidad de elementos tecnológicos novedosos, se maneja con aplomo y exuda calidad por todos sus poros. También tiene un gran valor, al menos en este grupo, tiene la cajuela más grande, la cabina más espaciosa, y tracción total. Quizás usted sueñe con un Maserati. Pero Audi es el que realmente le encantará.




