- Automovil Sedán
Comparación: 2005 Maserati Quattroporte, Audi A8l 4.2 Quattro, Jaguar Super V8
El auto que establece el estándar en el grupo es el elegante Audi A8L (el ganador de la competencia de autos de lujo). Esta versión fue introducida primero como modelo 2004, y ahora el modelo con una distancia entre ejes menor —llamado simplemente A8— se une a la alineación este año. Los 12 cm extra de este auto están en el mismo lugar que los del Jaguar. Al igual que éste, el Audi está construido alrededor de una estructura de aluminio, pero es el único de los tres que ofrece una tracción total en su equipamiento estándar.
Pero basta de presentaciones. ¿Cuál es el mejor?
A pesar de que todos cuentan con motores de aluminio V-8 4.2L, no estamos hablando de un empate. Audi no cuenta con la variante supercargada en su alineación, pero el motor naturalmente aspirado del A8 es suficiente para generar 335 hp. El motor 4.2 de Jaguar alcanza los 294 hp, y su versión supercargada genera 390. Maserati sólo ofrece el modelo deportivo; su V-8 no utiliza tampoco supercargador, pero consigue por sí solo unos 395 hp.
El V-8 del Jaguar es silencioso en condiciones normales, pero emite un silbido satisfactorio desde el supercargador cuando se le lleva al límite. La transmisión automática ZF de seis velocidades funciona de maravilla y junto con el motor alcanza una aceleración de 0 a 100 km/h en 5.2 segundos, y cubriendo los 400 metros en 13.5. El V-8 del Maserati emite sus exhalaciones a través de cuatro grandes tubos de escape. Nuestro conductor de pruebas tuvo que batallar para encontrar la técnica apropiada de salida y sacar el máximo provecho de la transmisión manual del Quattroporte, pero gracias a una adecuada aplicación de fuerza en los pedales consiguió hacer 5.3 segundos de 0 a 100 km/h y 13.7 en los 400 metros. El pesado y menos potente Audi hizo un tiempo más bien adecuado: 6.8 segundos en el arranque y 15.0 en el cuarto de milla.
Cuando llevamos al trío a la pista de derrape, a los conos del eslalon y a la pista en forma de 8, el Maserati movió su curvilíneo trasero como diciendo arrivederci a los otros. Su g de 0.90 en el derrape se acerca a muchos autos deportivos, y sus menos de 26 segundos (25.8, para ser exactos) a través de la pista en 8 muestra cuán bien el Quattroporte sincroniza el agarre, las transiciones durante las curvas, el frenado y la aceleración. Gira con precisión y rapidez, y mantiene su estabilidad bastante bien, considerando el tipo y tamaño de auto de que se trata. La suspensión, que no necesita de interfaces computarizadas, hace lo suyo a la perfección en lo que al manejo se refiere. El motor del Maserati está colocado al frente justo detrás del eje delantero, lo cual ayuda a la distribución de peso.




