- Automovil Sedán
Primera Prueba: 2005 Volkswagen Jetta
En la proa de nuestro GL de prueba yace un nuevo cinco cilindros 2.5L de 150 hp montado transversalmente que tiene la misma cilindrada, pero nada más, que los viejos I-5 de Ingolstadt. Ésta es la nueva unidad básica que remplaza al anterior motor I-4 2.0L ahora jubilado. Aunque el motor entrega —siendo caritativos— una aceleración un poco mejor que el anterior (9.4 segundos de 0 a 100 km/h), mejor considere las alternativas turbocargadas, como el interesante diesel 1.9L y, más adelante, el cuatro cilindros 2.0L de 200 hp con inyección directa.
El cinco cilindros es suficiente para mover el Jetta de un lado a otro, pero lo hace a regañadientes. Nuestro auto de prueba tenía un acelerador pegajoso, lo que causaba arrancadas irregulares sin importar de cuántas maneras distintas intentáramos pisar el pedal. Una vez que llegue a la aburrida línea roja en las 5,800 rpm, sentirá el deseo de atravesar el motor con una bala con tal de acallar el escándalo. En la línea roja, el motor lanza un quejido sobrenatural que suena como un dueto de fantasmas con las gargantas irritadas.
Las cosas mejoran cuando la potencia pasa a la transmisión. La caja automática de seis velocidades prepara el engrane correcto de manera confiable aunque, al desacelerar y aplicar los cambios a bajas, se puede sentir un tirón ligero. En el modo manumático, usted selecciona las relaciones con cambios rápidos. El sistema DSG que llegará más adelante este mismo año será aún mejor, y es exclusivo para los motores turbo 2.0 y turbodiesel.
Fiel a la fórmula, el hardware de la dirección y la suspensión es brillante. Ningún sedán de este precio ofrece una mezcla comparable de buen balanceo, precisión de centrado y alineación. Es revelador, especialmente tomando en cuenta la asistencia eléctrica (y GM casi nos convencía de que tal tecnología era una idea desastrosa). Bajo conducción normal, el Jetta se maneja con una agilidad europea patentada y pasa sobre las irregularidades casi jugando con el pavimento, como si fuera un hábil entrenador de boxeo con un costal de entrenamiento. En la pista, la nueva suspensión trasera multilink impresionó al piloto Chris Walton, aunque al entrar a un derrape a medio eslalon, el chasis del Jetta algunas veces respondía con un tirón bastante firme para realinearse.




