- Automovil Sedán
Prueba de Carretera: 2006 Infiniti M45 Sport
En términos de tamaño, el M tiene una distancia entre ejes de 290 cm, casi dos más que la Serie 5 y unos cinco más corta que la del Caddy. Con una longitud total de 489 cm, tiene casi las mismas dimensiones que el resto de los jugadores de esta categoría. El espacio interior también es comparable al de los demás, aunque el STS es 2.5 cm más grande que casi todos. Como sea, el M es cómodo para casi el 95 por ciento de los adultos.
Infiniti ha sido criticado por sus pobres acabados interiores y al fin parece haber aprendido la lección. La cabina del M está diseñada artísticamente con materiales de gran calidad. El panel de instrumentos recuerda a la del Clase S. Incorpora las funciones de la consola central a un panel mucho más grande que es fácil de utilizar, y para aquellos que deseen acceso directo al sistema de aire acondicionado y al de sonido, incluye controles convencionales también.
Los acabados del M tienen vivos en color palo de rosa, así como en las puertas y en la consola, mientras que la versión deportiva presenta acabados en aluminio; quizás finalmente la compañía entendió que los paneles de plástico color madera y metal no impresionan a nadie. Los relojes de instrumentos tienen apariencia moderna y costosa. La lista de equipamiento estándar es larga: control de clima dual, pantalla de información de siete pulgadas a color, acceso y arranque sin llave, quemacocos, sistema de reconocimiento de voz que opera más de media docena de funciones y Bluetooth.
La mayoría del tiempo lo pasamos en el M45 Sport, y podemos decir que es, como se espera, una verdadera bestia en la alineación M. El motor V-8 de 4.5 litros es suave. Sus 340 libras-pie de torque están siempre presentes y la respuesta clara de la trans-misión la hacen única. Todavía tenemos que esperar a llevar uno a nuestra pista de pruebas, pero suponemos que nos sorprenderá. La excepcional transmisión hace que uno prefiera utilizar la modalidad manual, pues elimina las molestias usuales de las transmisiones automáticas al momento de bajar de velocidad. Las transmisiones electrónicas no siempre son buenas, pero ésta es la excepción.




