- Automovil Sedán
Primera Prueba: 2005 Cadillac CTS-v vs. 2005 Chrysler 300C SRT8 vs. 2005 Pontiac GTOTrío Grande: Los musculosos rudos y sin miramientos de Detroit han vuelto. ¿Qué le parecen 1,225 hp divididos entre tres?
Quien haya dicho que “el conocimiento es poder” nunca fue rebasado por un chico lleno de granos en la cara en un viejo Trans Am gritando: “¡El área del cuadrado sobre la hipotenusa de un triángulo equilátero es igual a la suma de los cuadrados de los lados restantes!”
No hay sustituto para la potencia realmente poderosa. Como cuando está tratando de hacer despegar un Boeing de 362,867 kilos en camino a Mumbai. O si quiere un auto tan deliciosamente rápido que le incitará a perderse su programa favorito a cambio de otra vuelta rápida.
Detroit sabía de esto. En lo mejor de la década de 1960, los Tres Grandes lanzaron fuertes autos de tracción trasera como si fueran fichas de póquer de combustión interna: “Bien, veo tu 440 Charger R/T y tu 428 Cobra Jet y pongo un 454 Chevelle SS”. Después Detroit, digamos, lo olvidó y, durante décadas, vimos con horror colectivo que las tracciones pasaron de atrás hacia el frente y las clasificaciones de caballos de fuerza se hicieron tan sensatas como los sacos deportivos de Ralph Nader.
Ahora —je, je— el músculo de Detroit está de vuelta. A lo grande. ¿Cuántos hp serían necesarios para un elegante y moderno automóvil capaz de transportar a cuatro adultos en esplendor forrado de piel? ¿Serían suficientes 375 hp? No, seamos ambiciosos. ¿Qué tal 400? Mínimo.
Deleite su vista con estos tres misiles Patriot. Cada uno lleva tracción trasera como debe ser y un grande y seductor V-8 nacido en Detroit con 400 hp o más. El más lento de los tres llega de 0 a 100 km/h en cinco segundos cerrados (y recuerde: estos chicos malos tienen asientos traseros). Los frenos son ventilados y grandes en las cuatro ruedas; las llantas son de la variedad grande y con agarre. El chico de los granos y su Trans Am quedarán perdidos.



