- Automovil Sedán
Pruebas: BMW M5 2005 vs Mercedes-Benz E55 AMG 2005
Pocos sedanes se comen el pavimento como el M5. Un vistazo a la curva del torque puede dar la impresión de que tardaría en despertar, al menos no hasta las 6,100 rpm. Pero inclusive antes de que llegue a las 384 libras-pie, queda mucho por ver.A velocidades moderadas, el sonido que emite es un susurro, pero con el carácter suficiente para recordarle que se trata de un V-10 a 90 grados. Al cambiar a la modalidad M Driving Mode un tacómetro aparece en la pantalla del panel. Es un pastel tricolor —verde, ámbar y rojo— sin numeración y que difícilmente se ve en la modalidad de manejo normal, pues su arco está calibrado para un rango muy elevado. Desde las 5,000 rpm en adelante se mueve cada vez más rápido, y da una sensación precisa del momento en que se aproxime el límite de rpm. Al acercarse a las 8,000, el indicador brilla de manera intermitente para que se realicen los cambios, mientras uno mantiene los ojos en el camino que pasa a gran velocidad.
El rugido de este auto permanece en la memoria de uno para siempre. No, no es tan ruidoso como un superauto —mantiene las raíces del refinamiento de un sedán— pero puede ir tan rápido como desee mientras el pasajero del asiento trasero duerme plácidamente. Pero el sonido es algo así como la respuesta de la aceleración —preciso, fuerte, apresurado— a las siete velocidades de que usted dispone en la punta de sus dedos.
Sin importar cuán hábil sea uno realizando los cambios manuales, esta caja lo puede hacer todo con mayor rapidez. Los intervalos para bajar de velocidad son perfectos. Cualquiera de nosotros puede cambiar de primera a segunda rápidamente en un Miata, pero los componentes electromecánicos del M5 hacen del proceso de cambios algo equivalente a manejar un Corvette y realizarlos en cuestión de milésimas de segundos. También lo hace justo cuando uno lo ordena, tan pronto como toque la palanca. Se trata de la caja de velocidades SMG que mejor se comporta, y sólo es superada por la DSG de Audi de doble embrague.
Puede alcanzar altas velocidades en un instante. El M5 se siente tan veloz y sorprendente como lo indican sus cifras. Llegar de 0 a 100 km/h en 4.7 segundos es una cosa, pero BMW dice también que, si no fuera porque existe un gobernador de velocidad a 250 km/h, este auto llegaría hasta 330. Tiene una función que controla el lanzamiento al estilo alemán: mantenga la palanca hacia adelante mientras pisa el acelerador a fondo. Esto acumula revoluciones para el lanzamiento. A continuación, suelte la palanca y mantenga el pie en el acelerador. El sistema se encarga de administrar la tracción y los cambios de manera automática, los cuales llegan rápida y casi violentamente.




