- Automovil Sedán
Un Año a Prueba Veredicto: Mitsubishi Lancer Evolution 2003Desempeño de carreras a precio de oferta
Aunque Mitsubishi tiene más de una década produciendo modelos Evolution -además de ganar cuatro campeonatos mundiales WRC consecutivos durante el proceso (1996-1999)- fue Subaru el primero en hacer el intento por encontrar compradores en el mercado estado unidense para su pequeño tracción total con potencia turbo. Las ventas del WRX se dispararon, por lo que Mitsubishi Motors North America se lanzócon mayor confianza y presentó la octava generación del Evo. Desde entonces, la batalla entre Subaru y Mitsubishi ha sido taninteresante como la que Chevy y Ford protagonizaron durante la era de los autos musculosos ylos entusiastas se apoderan decuantos WRX/STi y Evolutionpueden. A los modelos anterioresdel Evolution se les designabannúmeros romanos (del I hastael VII), pero en el mercado estadounidensees simplementeEvolution (excepto en los tapetesque sí llevan el numero “VIII”).
Todos los modelos llevan el motor Mitsubishi 4G63 2.0L,DOHC, de cuatro cilindros. Esteturbocargado genera 271 hp y273 libras-pie de torque en losmodelos estadounidenses. Elbalance del tren motriz llevatransmisión manual de cincovelocidades y un sistema permanentede doble tracción que tieneun agarre superior al de Ferrari y gran destreza en las curvas.
Sólo se ofrecían dos elementos opcionales: un alerón trasero defibra de carbono grande, perofuncional, y quemacocos.Optamos por el primero y pagamosUS$480. Aunque complementala imagen de auto decarreras, muchos miembros del equipo notaron que bloqueaba las patrullas de caminos. Nuestro Evocolor Blue-By-You, tuvo un costo final deUS$30,062, incluidos US$595 por cargos de envío.
Los miembros del equipo de prueba tuvieron opiniones divididas en cuanto ala funcionalidad del Evo para los trayectosdiarios al trabajo. “El turbo se retrasamucho y resulta molesto en las intersecciones,pero una vez que la turbina funciona,el Mitsu prácticamente vuela.” Durantetrayectos largos, el Evo se devora elasfalto. “Llevé el Evo a San José un fin desemana, y aun sin el control de crucerotuvo un manejo placentero. He leído queotros se quejan del ruido del motor y delas llantas, pero ni a mí o a mi acompañan tenos resultó molesto.” Pero muchospedían desesperadamente una sexta velocidad con la esperanza de reducir el ruidoso problema.




