- Automovil de Lujo
Primera Vista: Lamborghini Murcielago RoadsterUn toro aún más bravo.
Lamborghini le quitó el toldo a su MurciélagoV-12 de tracción total. Disponible para suventa en EE UU con un precio básico de casiUS$320,000, el nuevo roadster asume el papelde auto insignia de la flota de Lamborghini.“Esun auto que está muy dentro de la tradición deLamborghini: italiano, extremo, sin compromisos”,dice Luc Donckerwolcke, jefe de diseñoen el nuevo centro de diseñoCentro Stile con sedeen Sant’Agata. “Almismo tiempo”, añade
Donckerwolcke, “noqueríamos que el Roadsterfuera un cliché retro.El diseño debía ser puro,sin ornamentos”.Donckerwolcke confiesahaber tenido sentimientosencontradoscuando comenzó a diseñarla versión convertibledel Murciélago; unen gran parte en la versión con toldo.“No me encanta diseñar convertibles”, dice.“Es difícil conservar el aura de un auto cuandose quita el toldo”.
La solución de Donckerwolcke: construir unauto abierto que, a simple vista, no parece unconvertible. El Roadster incorpora un parabrisasmás bajo, antepechos laterales negros atrásde las ventanillas de las puertas (que se fluyenhacia las ventilas traseras del motor y dan la ilusiónde un toldo) y cabeceras alargadas. Las barraspara volcaduras no están a la vista. “Lasbarras tubulares no quedan con un Lamborghini”,dice Donckerwolcke de las barras tan popularesen los convertibles actuales. El Roadsterincorpora barras que se activan electrónicamente(que se tomaron del Audi A4 Cabriolet)que salen sólo si una volcadura es inminente.
¿Y qué hay del toldo convertible en sí? Bueno,hay uno, pero es una cosa tonta de varillas ytela que se dobla, e incluso Lamborghini parecedesear no haberlo fabricado nunca. La compañíaaconseja no conducir a más de 160 km/hcon el toldo puesto para que no salga volandoauto que él también diseñócomo casa de campaña en un huracán. Pero eltoldo no es particularmente seguro a velocidadesmás bajas: hay espacios entre éste y las ventanillaspor los que podría pasar un avión. Peroclaro, el Roadster es obviamente un juguete parabuen clima.No es un auto que uno verá normalmenteandando bajo una tormenta.
El chasis del Roadster incorpora elementosde rigidez estructural, siendo el más visible unmarco de acero sobre el motor (el marco estádisponible en fibra de carbono por US$4,250adicionales). Es fácil admirar el magnífico V-12debido a que el cofre tiene las bisagras en la partede atrás, como en el viejo Miura. Otros cambiosincluyen un interior “asimétrico” con pielperforada contrastante en cada lado de la cabina,discos delanteros y traseros de mayor diámetrocon nuevas mordazas de ocho pistonesal frente y nuevos escapes.
Poco más del auto ha cambiado. ¿Y por quéhabrían de hacerlo? Al igual que el cupé, elMurciélago Roadster es una endemoniada máquinapara el camino que puede vaciar un cafélleno de parroquianos italianos sólo por su aparienciaangulosa o por el sonido de su poderosomotor. La experiencia de manejo es igualmenteaudaz: la aceleración del Roadster esbrutal, no importa qué velocidad seleccione(láncelo bien y podrá llegar fácilmente de 0 a100 en menos de cuatro segundos).
El esfuerzo para los cambios con la caja manualde seis velocidades es sorprendentementeligero, aunque Lambo dice que muchos clientesoptarán por la transmisión “e-gear” sin embraguey cambios al volante (US$10,000). El autotiene un agarre impresionante y la conducciónes agradablemente flexible. Nuestra única queja:el parabrisas parece muy bajo. Durantenuestra prueba, el auto que iba adelante lanzóalgunas piedras pequeñas que nos dieron directamenteen la frente. Los conductores con másde 1.80 m de estatura deber considerar seriamenteutilizar una gorra de béisbol de acero.
Lamborghini espera construir unos 400Murciélago este año, la mitad de ellos Roadster.Es comprensible: pocas veces hay una razón tanpoderosa para presumir que uno no tieneun techo bajo el cual cobijarse



