- Automovil de Lujo
Primera Impresión: Audi S8 2007Sigiloso Clave De Invisibilidad: Durante una semana en este alemán de prueba, casi ningún angelino conocedor de autos nos miró. y, francamente, éso es lo que más nos gustó.
Si cree que no tiene caso gastar casi US$100,000 por algo con un V-10 de 450 originlmente de Lamborghini, entonces no lea más. El nuevo Audi S8 no es para usted. Pero si le gusta la idea de una limusina grande, rápida, elegante, que avanza sin esfuerzo —y veloz— sin ser notorio, le encantará este auto. En una época en la que los Benz AMG se vuelven más atrevidos y llamativos y los autos M de BMW se dirigen hacia el exceso tecnológico, el sutil S8 es el avión caza sigiloso de los sedanes deportivos. Durante una semana con este S8 alemán de prueba negro y gris, casi ningún angelino conocedor de autos nos miró. Y, francamente, eso es lo que más nos gustó.
Verá, el S8 es un placer egoísta. Aplaste el acelerador, y el V-10 5.2L de inyección directa emite un rugido profundo y suntuoso —un remix de jazz suave del poderoso aullido del Lamborghini Gallardo— y proporciona un satisfactorio empujón en la espalda. Puede manipular las paletas de la Tiptronic automática de seis velocidades si así lo desea, pero es mejor permitir que la computadora piense y permita que la aguja del tacómetro bese las 7,100 rpm en los cambios a altas mientras el motor se aclara la garganta con un suave ¡whump! entre cada relación.
Si mantiene el pie derecho enterrado, llegará a los 100 km/h en 4.9 segundos y los 160 km/h en 12.0. Logrará el cuarto de milla en 13.4 segundos a 169.9 km/h. No, no es tan veloz como para provocarle una hemorragia nasal como el S65 Benz (para que conste, la überlimusina de AMG llega a 100 km/h en sólo 4.2 segundos, 160 en 9.3 y el cuarto en 12.4 segundos a 187.4 km/h, mientras le arranca las puertas a un Porsche 911 Carrera S en el proceso). Pero hay cierta agilidad y elegancia en la enorme entrega de potencia del gran Audi que desmiente al alma italiana enterrada dentro del motor.
La arquitectura básica se comparte con el V-10 5.0L de 513 hp del Lamborghini Gallardo V-10, pero se aumentó la cilindrada para hacer crecer la capacidad. Las bielas forjadas permiten una línea roja de 7,200 rpm, y las terminales desiguales del cigüeñal permiten una cadencia pareja de encendido a 72 grados, suavizada aún más por una barra de balance ubicada al centro del bloque. El motor utiliza el sistema de inyección directa FSI de Audi, el cual bombea combustible directamente a cada cámara de combustión a alta presión, lo que permite una tasa de compresión de 12.5:1 y una combustión más eficiente. Esto resulta en unos saludables 450 hp a 7,000 rpm, pero también, gracias al múltiple de admisión variable, unas útiles 398 libras-pie de torque a 3,500 rpm.
¿Por qué un V-10? Audi dice que es el compromiso perfecto entre un V-12, que requeriría de un bloque más largo y sufriría de mayor fricción interna debido a los cilindros y válvulas adicionales, y un V-8, que sería más compacto, pero llevaría pistones más grandes y pesados y no revolucionaría tan libremente como resultado. Las perforaciones de cilindros intercaladas hacen que el motor sólo tenga 68.3 cm de longitud con todos los auxiliares conectados. Y eso es bueno, porque la mayor parte del motor cuelga por delante del eje delantero.





