- Automovil de Lujo
Comparación de Pruebas: Cadillac Escalade vs. Range Rover Supercharged
Una vez que uno se encuentra detrás del volante del Range Rover Supercharged, y es mimado por sus asientos cubiertos de la más fina piel, es fácil aborrecer la idea de ensuciar el exterior del vehículo. La sensación clásica y limpia de la mezcla agradable de madera genuina, piel, plástico y metal de excelente calidad del Rover consienten nuestros ojos, mientras que las ventanas laterales delanteras de doble cristal, los asientos y el volante térmico satisfacen nuestros sentidos. Es evidente que se invirtió mucho dinero en materiales de lujo, una percepción confirmada por el hecho de que sus puertas cierren de una manera parecida a la de una bóveda. De acuerdo a lo anterior, el Rover nos parece más una inversión que una simple compra.
La Certificación
En nuestro sitio de pruebas, en Camarillo, California, un tramo algo sucio de cinta asfáltica que no fue lo más amigable posible con el potencial máximo de nuestros vehículos, el Escalade superó en desempeño al Land Rover en todas las categorías excepto el frenado, dentro de la cual los frenos Brembo de la Range probaron su eficiencia, registrando una distancia de frenado de 100 a 0 km/h de 35.1 m y otra distancia de frenado de 160 a 0 km/h de 102.7 m. De manera contraria, el Cadillac requirió 41.1 m para detenerse desde una velocidad de 100 km/h y una distancia, que invita a abrocharse el cinturón de seguridad, de 123.4 m para dete-nerse desde los 160 km/h. No seremos demasiado incisivos al hablar de la sensación de los frenos, la cual es bastante superior a la experiencia de puré de papa del pedal del antiguo Escalade, pero no podemos calificar la capacidad de frenado como superior. ¿La aceleración y el manejo? Ésa es otra historia.
Desde la inmovilidad, el Escalade alcanzó los 100 km/h en sólo 6.5 segundos e hizo el cuarto de milla en 15.1 a 149 km/h. Para un SUV grande que pesa poco menos de 2,630 kg, éstas son cifras impresionantes, para ser sinceros. Un Pontiac Solstice, el cual registra un peso de aproximadamente la mitad que el del Cadillac, no es ni siquiera tan rápido, necesitando 6.7 segundos para alcanzar 100 km/h y 15.3 segundos a 144.2 km/h para hacer el cuarto. En la pista de derrape, el Caddy registró una cifra respetable de 0.75 g de agarre lateral —en empate con la de un Honda Civic Hybrid—, y una velocidad de 94.8 km/h en el eslalon, el cual casi iguala al paso impuesto por el Mercedes-Benz R500. El Escalade puede ser grande y voluminoso, pero le llevará a usted y a siete pasajeros del punto A al B —rápidamente.
El Range Rover no tiene pies pesados, tampoco, especialmente con el emblema Supercharged en la parte trasera. Mientras que sí fue más lento que el Caddy, el Range le pisaba los talones al Escalade, registrando un tiempo de 0 a 100 km/h de 6.9 segundos y una corrida de cuarto de milla de 15.2 a 149.2 km/h. Las cifras del Rover en la pista de derrape y en el eslalon (0.72 g y 92.9 km/h, respectivamente) no empataron a las del Escalade, pero no son nada despreciables, por otro lado.



