- Automovil de Lujo
Primera Prueba: Bentley Flying Spur
Eichhorn hizo de éste su problema a resolver. "Una de las tareas que teníamos era lograr una dirección con menor fricción, que se alejara más del centro para dar una mejor conexión y retroalimentación", dice. "En este auto —y nunca habíamos visto esto— no sucede nada de lo anterior. La dirección del auto la dan los topes y baches del camino".
Eichhorn añade que los ajustes de la dirección logrados a través de las revisiones en las válvulas del sistema hidráulico se introducirán al GT cupé posteriormente.
En lo que respecta al frenado, Eichhorn sabe que no hacen falta cambios. Fue él quien colocó el mismo paquete en el Continental GT después de realizar personalmente 10 maniobras violentas de frenado consecutivas a una velocidad de 305 km/h.
Ciertamente no existe una sensación violenta al interior de la cabina, en donde el espacio para las piernas está dentro del rango de los autos de lujo y está fabricada con estilo. Es sensible y suntuosa, con toques tales como placas de aluminio en las manijas en el techo para proteger el tapizado en piel. Sin embargo, el respaldo de los asientos traseros está algo erguido y no es ajustable, aunque sí incluye una función para masaje.
El efecto general de la amplia distancia entre ejes y los reajustes electrónicos es el de algo menos precipitado. En los aspectos en que el Conti GT se siente tenso y rígido, sobre todo luego de manejar un Arnage (algo así como la diferencia entre un jet privado y el Concorde), el cuatro puertas, es más maduro y reservado. Claro, lo más reservado que un auto a 305 km/h puede ser.


