- Automovil de Lujo
Primera Prueba: Bentley Continental GT 2005
A la ya muy anticipada interrogante de: “¿Es rápido?”, la res-puesta aún sin resultados oficiales es: “Por favor, abrochen sus cinturones”. En apenas 4.5 segundos va de 0 a 100 km/h y los 400 metros se recorren en 12.9 segundos a 176.5 km/h. Para dar una referencia, el GT puede superar a un Porsche 911. Se dice que la máxima velocidad se acerca a los 320 km/h —no nos fue posible verificar el dato, pero no tenemos razones para dudar que fuera cierto.
Sin embargo, el Continental GT no da la sensación de ser tan rápido. La aceleración carece por completo de dramatismo, e incluso, de emoción. Los sonidos que emite el motor son silenciados por el biturbo, y los sonidos del W-12 que inundan la cabina son más un arrullo que un grito. El trabajo de la transmisión al realizar los cambios apenas si sepercibe, y el rugido del viento es mínimo. El Bentley es refinado, pero no pudimos evitar sentirnos un poco desilusionados. A pesar de la innegable rapidez del auto, el efecto en general es casi demasiado aislado, como si careciera de espíritu. Como si uno estuviera dentro de la cabina de un trasatlántico extremadamente veloz.
Gran parte de lo anterior se debe a la masiva construcción del vehículo. El peso neto es de 2,412 kg, 500 más que un Cadillac STS sedán 2005. La corpulencia del auto tiene sus ventajas —las puertas cierran bien, las vibraciones y los sonidos del camino son prácticamente inexistentes—, pero la respuesta del manejo sí se ve afectada. Aun con las anchas llantas Pirelli P Zeros de 19 pulgadas, el Continental GT toma las curvas con un liberalsubgiro y cambia de dirección de manera deliberadamente majestuosa, sin reflejos rápidos. Sin embargo, uno podría decir que la velocidad de 104 kilómetros por hora del eslalon es endiabladamente impresionante para un auto de su peso y dimensiones.

Los hedonistas se sentirán como en el cielo cuando se deslicen dentro de la sensual cabina. Los acabados son espectaculares, con detalles brillantes y detallados que parecen haber sido hechos con árboles líquidos, y una piel de textura tan deliciosa que hará que los diseñadores de Prada sientan envidia. Este espacio es sorprendentemente íntimo, pero su visibilidad es algo limitada, además de que el espacio de los asientos traseros es muy pequeño, pues lo acaparan casi por completo los asientos delanteros.
Con un precio inicial de US$156,285 es una ganga de Bentley; además de ser majestuoso, rápido, silencioso y lujoso. No es el superauto que esperábamos, pero su delicadeza, refinamiento y fuerza lo hacen el ideal para un paseo de Los Ángeles a Las Vegas.



