- del Año
Deportivo/Utilitario del Año 2005: Prueba
No obstante, esos rápidos reflejos cobran su precio en la calidad de la conducción. Las firmes barras de estabilidad pueden hacer que la cabeza se sacuda en baches y bordes.Además, siendo el QX56 tan alto, el efecto se aumenta. Los resortes y amortiguadores transmiten demasiada información del pavimento a los dientes y riñones. Pero el mayor problema es que la frecuencia natural de la carrocería es demasiado baja y está mal combinada con la de los asientos, el tablero y otros componentes pesados en el interior, lo que significa que los caminos muy rugosos y los topes serios pueden hacer que todo vibre a velocidades distintas; la receta ideal para los desagradables rechinidos y cascabeleos.
El manejo firme y responsivo sobre pavimento generalmente predice una mala suspensión sobre caminos agrestes, así que nuestras expectativas eran bajas cuando iniciamos las pruebas del Infiniti en el camino más difícil. Nos llevamos una sorpresa agradable al ver a este gigante convocar su fuerza bruta, su transmisión de rango bajo y su protección inferior para subir colinas escupiendo rocas, acanalando la tierra y haciendo todo un espectáculo. Con diferenciales abiertos adelante y atrás, el vehículo confía en su sistema de control de tracción para detener una rueda que gira en vacío y enviar el torque a la rueda opuesta para mantener el avance. Tales sistemas generalmente cocinan los frenos y se detienen en seco tras un trayecto prolongado. Pero todos estuvimos de acuerdo en que este vehículo no es nada delicado.
El diseño polariza a todo el personal hacia el lado negativo, siendo su tosco frente el blanco de críticas. El perfil general le pareció a Ron Sessions como “un armadillo”. La apariencia es mucho más placentera al interior, donde la madera genuina y el cromo visten la arquitectura Nissan de manera convincente, aunque al resto de los materiales les falta el lustre y la sensación de calidad de un verdadero utilitario de lujo. Abundan las comodidades, desde el control de crucero basado en láser a la portezuela eléctrica y hasta la cámara para reversa que funciona muy bien, especialmente de noche.
Al final de la ronda, nuestros polvorientos expertos calificaron al QX56 alto en valor, desempeño, funcionalidad interior, seguridad e incluso en capacidad todoterreno. Pero como Neil Chirico resumió: “El QX56 no hace crecer el estándar de su clase”.




