- Cupé/Convertible
Primera Impresión: Ferrari 599 GTB Fiorano 2007
El Fiorano es también el primer Ferrari de calle que utiliza el F1-Trac, un sistema de control de tracción mejorado sólo visto previamente en los monoplazas de la marca. El sistema monitorea las velocidades de las ruedas delanteras y traseras, comparando constantemente los datos percibidos con un modelo de dinámica del modelo. El sistema F1-Trac entonces modula la entrega de la potencia como sea necesario (Ferrari dice que el sistema mejora los tiempos de vuelta del Fiorano en el circuito homónimo por 1.5 segundos en comparación con el control de tracción tradicional). El F1-Trac se acciona cuando el control manettino del volante está en las modalidades Sport o Race; el manettino también ofrece modos Ice (hielo), Low Grip (bajo agarre) y CST Off, el cual desactiva todos los sistemas de control de estabilidad y tracción.
Esta amalgama de grandeza tecnológica reside dentro de un auto que es significativamente más grande que el Maranello, al cual remplaza. La distancia entre ejes creció en 25.4 cm, la longitud en 11.7 cm y el ancho en 2.5 cm. Sin embargo, gracias a una construcción completa de aluminio, el 599 pesa aproximadamente 45 kg menos que el 575M.
Presione el botón "Engine" rojo de ignición en el volante, y el motor marcha al ralentí tan suavemente que uno casi detecta la rotación del cigüeñal. Pise el acelerador para darse cuenta de que está realmente vivo; el motor llega a las 6,000 rpm tan fácilmente que la electricidad parece la culpable de esta rapidez de giro, no el combustible fósil. Al salir de las puertas de la factoría de Ferrari, el Fiorano se siente inmediatamente más sereno que su hermano F430 de motor V-8 central. Los cambios de velocidades son más suaves, no existe retroceso en el escape, el habitáculo es calmado y relativamente tranquilo. Podría manejar este auto al trabajo sin tener la necesidad de usar zapatos diferentes a los convencionales.
Entonces, usted decide pisar el acelerador de manera firme. Al instante, el 599 cambia sus finos modales por una personalidad de oso grizzly, con todo y rugido y hocico agresivo. ¡Vaya! El grizzly lo adhiere al asiento con la fuerza con la que usted aplastaría una ardilla; los LED indicadores de la línea roja, montados en el volante opcional de fibra de carbono, se encienden, aprieta el botón derecho de cambio de velocidad y —¡oh!— el oso hace chocar su pobre cráneo contra la cabecera, donde se supone que debe estar. Ferrari declara que el 599 alcanzará los 100 km/h en sólo 3.7 segundos; llegará a 200 km/h en 11 cerrados. La velocidad máxima es —respire— más de 330 km/h. Ah, y olvide la calma y la quietud: el sonido de su V-12 a 8,400 rpm podría despertar a un dinosaurio.
La aceleración descomunal es sólo uno de los ingredientes del menú del Fiorano. A pesar del gran V-12 adelante, el subgiro casi no existe. Con el F1-Trac activado, usted puede jugar con su pie derecho a capricho en una curva, y el 599 saldrá victorioso, sin resbalarse ni deslizarse. El sistema es muy cuidadoso. Con el sistema desactivado, el auto se "colea" en aceleración, pero de una manera divertida, no peligrosa. Las grandes Pirelli PZero —el 599 es el primer auto Ferrari de línea en ofrecer rines de 20 pulgadas— entregan toneladas de agarre y transmiten mucha retroalimentación y control. Y, a pesar de proyectar el auto a través de las colinas italianas tan rápidamente como quisimos, los frenos nunca fallaron; el pedal ni siquiera se suavizó.
Ferrari lo ha hecho. El Fiorano es un superauto con todo —muy rápido, hermoso, cómodo, refinado, de buena conducción y de buenas modales—. El 599 GTB costará cerca de US$280,000 cuando salga a la venta en EE UU este otoño. Sólo 250 llegarán a EE UU cada año. Aparte de su prestigiado emblema, cada uno usará, lo predecimos, una etiqueta invisible: Leyenda.





