- Cupé/Convertible
Primera Prueba: 2006 Cadillac XLR-VImpacto Futuro: Exilarante llegó el Cadillac de US$100,000
Ronronea con más suavidad que un XLR doméstico. Sólo los rines de 19 pulgadas, la parrilla, los escapes de acero inoxidable y un discreto emblema o dos indican que esta versión del roadster biplaza de Cadillac podría ser diferente a los demás. Pero si aplasta el acelerador, lo confirmará: los conductos de admisión aullarán, el supercargador chillará y las válvulas en los silenciadores se abrirán para permitir que el escape respire con libertad. Ah, claro, hay otro indicador: la aguja del velocímetro rebasará los 100 km/h en 4.5 segundos.
Cadillac parece tomar en serio su submarca de desempeño “v-Series”, ¿y por qué no? AMG y M han hecho maravillas similares para Mercedes-Benz y BMW. Crear versiones de alta potencia de modelos de línea no es una idea nueva, pero sí es una inteligente que añade valor a la marca y exclusividad, vende más autos y complace a los conductores entusiastas y a los estrafalarios de las revistas de autos... como nosotros.
El XLR ya tenía cosas buenas, como un chasis diseñado y construido por el mismo grupo que nos da el Corvette, un motor Northstar V-8, diseño único de bombardero B2 y un toldo rígido retráctil. Si a esa base se le añade más potencia, manejo, frenado, mejorías en el interior y la actitud general —y un precio de seis cifras—, tendrá un XLR-v.
El corazón del tercer modelo v de Cadillac es un Northstar supercargado que ha sido completamente rediseñado; hay más cosas nuevas o actualizadas de las que se toman de la versión de aspiración natural. La cilindrada baja de 4.6 a 4.4 llitros por medio de una ligera reducción de la perforación. El blower es un diseño tipo Roots, y un múltiple único lo ubica en la parte baja del valle del motor. El intercooler integrado es excelente. En vez de verse como un radiador adaptado, está hecho por extrusión de tubos de aluminio cubiertos de aletas de enfriamiento.
Se prestó atención considerable al control de ruido y vibración. Se conservó el tiempo variable de las válvulas en los árboles de admisión y escape par alograr una banda de potencia plana y amplia, y el bloque y las cabezas son de aluminio. El envío del escape a través del túnel central del chasis y la reducción del carter para dar cabida al Northstar en el bajo habitáculo del XLR justifican la pérdida de 26 caballos en relación al STS-v sedán.



