- Cupé/Convertible
Primera Impresión: ASC Helios 300
El volante se sacudió cuando pasamos algunos baches, esto lo ocasionaron en parte las llantas, cuya presión se redujo (a 20 psi) en un intento por suavizar las cosas, pero no queda duda de que, como cualquier convertible, el Helios caminaría mejor con llantas y rines regulares, como las estándar de 18 pulgadas del 300C. Aparte de ello, el Helios se siente sólido: las elevadas entradas a los garajes y las rampas de estacionamientos no le afectan, y las puertas no repiquetean con el movimiento. Para un auto que literalmente está recién salido de la agencia sin ningún tipo de ajuste es bastante impresionante.
Quitar el techo no afecta el valioso estilo del 300C: el convertible parece más largo, bajo y elegante que el sedán. La clave de la atractiva apariencia del Helios es la cubierta del toldo bellamente integrada con un bisel cromado de la línea de la cintura que incluye cabeceras estilo Thunderbird detrás de los descansacabezas de los asientos traseros. Ralph Gilles no hubiera podido hacerlo mejor.
Aunque el túnel central hace que la parte trasera tenga capacidad para dos y no tres pasajeros, no hay convertible en el mundo capaz de llevar tan cómodamente adultos como el Helios. Los asientos traseros son reclinables en un arco de cinco grados, además de que hay suficiente espacio para estirar los pies. Aunque no se nota mucho en el sedán, usted podrá notar que la línea de la cintura queda prácticamente a la altura del hombro de los pasajeros en la parte trasera. Sin el toldo, es posible tener un rango de visión general y además una sensación de seguridad.
La tecnología que transformó al 300C en un convertible se puede aplicar a casi cualquier sedán cuatro puertas —de hecho, ASC ofreció inicialmente modificar un Lincoln, pero su oferta fue rechazada. Quizá sea mejor así. Quizá Chrysler, la compañía que reinventó el sedán estadounidense por excelencia, tenga ahora la oportunidad de reinventar el convertible estadounidense. Vamos, Dieter… es el destino.


