- Cupé/Convertible
Primera Prueba: 2005 Chevrolet Cobalt SS SuperchargedPensarán que el Cobalt SS es atractivo o lo verán como un intruso?
Cuando uno maneja un auto de alto desempeño de edición limitada, espera que los aficionados a los autos se fijen en él. Los exóticos italianos, los llamativos Escalade, los clásicos 911, los Corvette, Viper, y los Nissan Z se llevan gran parte de las miradas. Pero uno pensaría que el sucesor del Chevy Cavalier sería tan invisible como una miniván en un día de campo en un club campestre. Así que cuando salimos a dar un paseo nocturno en las autopistas de Los Angeles en el nuevo Cobalt SS y notamos que los conductores de Civic, Integra, SRT-4 y EVO no dejaban de voltear las cabezas para mirarnos, nos preguntamos: ¿pensarán que el Cobalt SS es atractivo o lo verán como un intruso?
De acuerdo, el SS lleva un enorme alerón trasero, los faros dicen a gritos Corvette y la bastante atractiva carrocería viaja sobre llantas de 18 pulgadas. Los 1,270 kilogramos de peso de este cupé compacto se mueven gracias a sus 205 caballos supercargados. El Cobalt SS parece hablar el idioma de los compactos deportivos. Pero ya antes Chevy ha colocado la etiqueta SS en más de un sedán que finalmente no resultan ser tan espectaculares.
¿Puede este auto nuevo comportarse a la altura de los compactos deportivos?
Si y no. El Cobalt SS es sorprendentemente dulce y silencioso al inicio, gracias a los toques de lujo como su motor y la transmisión, además de su ingeniería que absorbe el sonido. Viéndolo así, parece un auto más caro de lo que es. Sin embargo, cuando acelera, se escucha un fuerte rugido que sale desde los 10 centímetros de diámetro del sistema de escape cromado a través de un sistema de flujo de 6.3 centímetros.
No es necesario llevar el auto a altas revoluciones para generar potencia; el SS alcanza gran velocidad rápidamente y la mantiene. Resulta muy agradable la sensación del torque eléctrico (200 libras-pie a 4,400 rpm) cortesía del motor con ventilador Eaton tipo Roots que bombea 12 psi de potencia. El supercargador emite un agradable silbido mecánico cuando presiona el pedal del acelerador.




