- Cupé/Convertible
Prueba de Carretera: Ford Racing Focus RS8 vs Lamborghini Gallardo 2004
Sin importar cuánto se estudien estas especificaciones, nada lo prepara para la experiencia sensorial de escuchar una nota del escape Can-Am. Igualmente gratificante es la nota de tenor alto del Gallardo. Desde adentro o desde afuera, el sonido es más dulce que el de la mayoría de los escapes de cinco o 10 cilindros, y su carácter es tan italiano como Pavarotti.
Antes de desatar a nuestros incompatibles competidores en el cerrado circuito de Streets of Willow Springs, el as del pedal, Chris Walton, tomó una sesión de familiarización con la pista en nuestro Subaru WRX STi. Habiendo grabado el trazo de la pista en su cabeza, se lanzó en el Lamborghini para un calentamiento, tres vueltas rápidas y enfriamiento. Walton encontró el auto gentil y benigno en su subgiro y nunca amenazó con ponerse del lado incorrecto. La potencia fenomenal de frenado le ayudó a aumentar su confianza, pero su mejor vuelta fue de 1:35.33, apenas un segundo menos que su mejor vuelta con el Subie. Esto demuestra que la pista es cerrada para un tragacaminos como el Gallardo, y también que el STi sigue siendo una ganga de desempeño.

El Focus demostró ser una bestia completamente distinta. El feroz V-8 hizo girar fácilmente las ruedas en la mayoría de las curvas, pero las llantas ultra adhesivas y la astuta geometría de la suspensión dan como resultado un sobregiro gentil y controlable. En unas cuantas vueltas, todos los pilotos que probaron el Focus se descubrieron sonriendo y derrapando. El desempeño queda algo impedido por una mala transmisión (reubicar los enlaces 15 cm hacia atrás introduce algo de juego), pero la mejor vuelta de Walton en la primera sesión fue de 1:33.45.
Instalamos el equipo de pruebas de carreras y lo enviamos a hacer otras tres vueltas con cada auto. Esta vez frenó más tarde y lanzó al Lambo en las curvas como si fuera un auto de rally, confiando en que la tracción total buscara agarre. Estos trucos recortaron casi dos segundos a los tiempos de la sesión anterior. La práctica le quitó menos tiempo a las vueltas con el Focus, pero fue suficiente como para mantenerse a la cabeza por poco con 1:32.43 y 1:33.42. Las lecturas de GPS mostraron que el Focus entraba con más velocidad en las curvas y salía más limpiamente debido a su manejo más neutral, ventajas que le hicieron sobrepasar las mejores velocidades en línea recta del Lambo, así como su frenado más tardío y fuerte.



