- Cupé/Convertible
Primera Prueba: Chrysler Crossfire SRT-6 2005El Equipo de Viper conoce al de AMG
Todos saben que el Crossfire se deriva de la generación previa del Mercedes- Benz SLK roadster. Y todos saben que lo que era el equipo Viper se convirtió en el grupo de Operaciones de Vehículos de Desempeño de Chrysler (PVO, en inglés). Lo que usted no sabe es que el PVO ha recibido el nombre de SRT (Street Racing and Technology) para tener cierta uniformidad con los productos que crea. Ello incluye el Neon SRT-4, el Viper y la Ram SRT-10, y ahora una versión mejorada del Crossfire llamada SRT-6, que emplea el V-6 supercargado del viejo SLK32 AMG. ¿Ya tuvo suficiente de esta sopa de letras? Así lo imaginábamos.
El Crossfire es el primer auto de Chrysler que recibe el trato SRT; todos los demás son Dodge, aunque al menos otro Chrysler más y un Jeep están siendo desarrollados o estudiados. Cuatro áreas recibieron para lograr un mayor desempeño, estilo y exclusividad: diseño exterior, equipamiento interior, tren motor, y manejo/ frenado. El SRT-6 estará disponible en modalidades cupé y convertible.
| Chrysler Crossfire SRT-6 2005 | ||||||||||||||||||
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Por fuera, usted notará una fascia delantera nueva y más baja, alerón trasero nuevo y rines de aleación de 18 y 19 pulgadas lujosamente acabados con llantas Michelin Pilot Sport 2 de gran agarre. Por dentro, usted se mantiene en su lugar gracias a los asientos deportivos reforzados con acabados Alcántara, y podrá disfrutar del sistema de audio In- finity Modulus de 240 vatios.
Bajo el cofre se encuentra un motor V-6 de 3.2 litros supercargado de rotor doble helicoidal, con aproximadamente 330 caballos y 310 libras-pie de torque. Eso es un poco menos de los 349 caballos del SLK32. La única transmisión disponible es automática multimodo de cinco velocidades con AutoStick. Los resortes y las válvulas de los amortiguadores están reforzados, aunque las barras antivolcaduras y el sistema de dirección de esferas recirculantes son los mismos. El poder de frenado viene de cuatro discos ventilados.
El resultado, ensamblado en Alemania por Karmann, es un sorprendente auto de desempeño. Con un tiempo por debajo de los cinco segundos de 0 a 100, cerca de 0.9 g en el patinaje, y tiempos en el eslalon que igualan los de Evo y Ferrari, el SRT-6 es cosa seria. El frente gira bien, tendiendo al subgiro conforme se acerca a sus límites, mientras que la parte trasera se mantiene bien plantada. El equipo SRT reprogramó el nivel de intrusión del sistema de control de estabilidad para que lo apague si así lo desea.


