- Cupé/Convertible
Pedal a Fondo: Ferrari 575M Maranello 2003Velocidad con elegancia, moderación con impacto
Ferrari adquirió fama con los autos deportivos y los GT con motor frontal V-12. Es verdad que la serie con motor medio V-8 se ha vuelto soberbia, y que los esfuerzos en las carreras de la Scuderia Ferrari han aportado en algo. Pero el Ferrari insignia ha sido un expreso-turismo veloz, elegante, con motor suave de 12 cilindros bajo un excelente capó largo; partiendo de las versiones originales para carretera de la línea 166 en 1948, y pasando por las comentadas líneas de Superfast, Superamerica, GTO, Lusso, 275GTB, y Daytona. Es por ello que el Maranello 575M es el actual heredero de la grandiosa tradición Ferrari. Velocitda
Este auto apareció primero en 1996 como modelo 550, conjugando historia y tradición con minuciosa tecnología moderna y aplastante rendimiento. Un motor V-12 de 5.474 cm3 afinado para 485 CV de potencia podía remolcar al pesado GT hasta los 100 km/h en sólo 4,2 segundos y llegar a los 312 km/h. Su carrocería Pininfarina se veía nítida, tiesa, clásica y graciosa, ofreciendo una experiencia de conducción que al era al mismo tiempo elegante, brutal, excitante y refinada.
El año pasado el 575M Modificata trajo más emoción. Ahora con 5748 cm3 y 508 CV, el gran lujoso deportivo Ferrari con motor frontal tiene una mayor presencia. Y la caja de cambios F1 con seis velocidades activadas por paleta hace que cualquier conductor se sienta bien. La nueva suspensión con amortiguación activa da una conducción lujosa y un control firme y positivo cuando se maneja con intensidad; eso es exactamente lo que demanda el carácter y potencial de velocidad del 575.
Sin embargo, la moderación y pulimento están todavía presentes. Quizás en demasía. Aunque las líneas son hermosas, se contentan con susurrar, en lugar de gritar, que este auto es especial. Particularmente en el azul conservador de nuestro auto de pruebas, no induce a que mucha gente ponga atención adicional. Lo peor es que el sonido del motor ha sido disminuido con un mofle a un zumbido enmudecido. ¿Dónde se halla el caballo corcoveante de su trompa y ese apasionado alarido que debería ser el grito de batalla de cualquier auto de 12 cilindros?
Claro que nada de esto importa mucho. El 575M es un aparato maravilloso: hermoso al mirarlo, emocionante al conducirlo, y excitante apenas con estar cerca de él. ¿Vale un cuarto de millón de dólares? Claro que sí.




