- Camioneta
Primera Prueba: 2006 Honda Ridgeline
Al interior de la cabina hay espacios para almacenamiento debajo de los asientos traseros (suficiente para guardar una bolsa de golf) que fácilmente se pueden plegar y asegurar para acomodar cerca de 41.4 pies cúbicos. El problema es que si usted quiere acomodar en la camioneta un par de niños, un perro, equipaje para un viaje de fin de semana, pañales y juguetes, es seguro que alguno de ellos tenga que viajar a la intemperie. Al frente, la Ridgeline tiene una atractiva consola entre los dos asientos con varias compuertas que se deslizan y abren, doble cubierta en el piso y pequeños portatazas.
El espacio en los asientos es generoso y seguro, con seis bolsas de aire (frontales, frontales laterales y de cortina). Desde su lugar, el conductor domina el campo visual del camino, aunque hay un pequeño punto ciego sobre el hombro. El interior es grande y ventilado, con amplio espacio para la cabeza, piernas y hombros en cada uno de los cinco asientos. Las manijas y botones de los seguros son fáciles de localizar. Un sistema opcional de navegación con reconocimiento de voz y el sistema de sonido XM para seis CD de 160 watts es la pieza central. Es un poco incómodo, además de que es algo extraño operar el quemacocos con un botón del lado izquierdo del tablero. El sistema de entretenimiento con DVD no se incluye en nuestro modelo RTL de US$35,155. El modelo básico RT tiene un precio inicial de US$28,215.
Al presionar el acelerador, el motor V-6 3.5L montado transversalmente jala la nariz del Ridgeline hacia la derecha. El sistema de tracción total no fue diseñado para hacer
de esta Honda una camioneta poderosa fuera del camino, pero podrá llevarlo sin problemas en caminos nevados o lodazales. El estar construida con base en la plataforma de la Odyssey limita el espacio entre la camioneta y el piso a sólo 20 centímetros. Dicho lo anterior, la Ridgeline de 5 metros de largo se puede maniobrar mejor que la mayoría de las pickups, y ciertamente se maneja mejor (y es más silenciosa), además de que recorrió nuestra pista de eslalon a 92.5 km/h. La diferencia es mínima respecto de la Silverado SS, pero mejor que la Avalanche. Nuestro piloto de pruebas piensa que la Ridgeline pudo haber sido mas rápida con mejores llantas.
Honda hizo un sorprendente trabajo al balancear el manejo, la conducción y la capacidad de carga. A diferencia de la mayoría de las pickup, cuenta con struts al frente y atrás, y multilink y brazos de control atrás. El conductor no saldrá volando del asiento al pasar por baches, ni rebotará al pasar sobre las coladeras del sistema de drenaje, incluso con la caja vacía. La dirección es firme, pero se acomoda a la naturaleza flexible de la camioneta. El modelo RTL que probamos tenía un peso de 2,071 kilogramos, así que los frenos de disco lograron detener la camioneta de 100 a 0 km/h en 42.3 metros. Nada mal dentro del universo de las camionetas.




