- Pruebas de un Año
Veredicto: Prueba a Largo Plazo - 2005 Chevrolet Malibu Maxx LTUn nuevo enfoque sobre la vagoneta —sin ser un crossover
Chevrolet prometió cosas grandes para su Malibu, el cual era totalmente nuevo para 2005. La premisa era que GM necesitaba un auto que pudiera hacerle frente al Camry y al Accord, los cuales desde hace mucho asumieron los papeles de los sedanes familiares de tamaño medio mejor amados y de mejores ventas. La acertadamente bautizada variante Maxx sportwagon —algo que los competidores no ofrecen— tiene como finalidad generar mayores ventas. Su atractivo es brindar más espacio para las piernas en la parte trasera, y también en el área de carga, que un sedán convencional, sin llegar a ser un crossover o un SUV convencional. Nuestro ejemplar bien equipado costó US$27,045 e incluyó amenidades como un panel del toldo de vidrio y un sistema de DVD.
El Maxx no era un auto que nuestro personal codiciara para una reunión de ex alumnos del bachillerato, pero casi nunca pasó una noche en la cochera. “Tengo que recoger material que compré en la tienda de artículos para el hogar este fin de semana, así que me llevaré el Malibu” o “Necesito llevar gente al aeropuerto —¿está disponible el Maxx?”—. También sirvió como vehículo de apoyo en las pruebas de carretera y en las sesiones de fotos. Los miembros del staff que eran fanáticos del entretenimiento lo aprovecharon a menudo, ya que, en adición al antes mencionado DVD, nuestro auto de pruebas vino equipado con la radio satelital XM y el útil sistema OnStar de GM. El Maxx estaba bien conectado, como el mejor de los dispositivos. Otras ventajas que no encontrará en los competidores incluyen una característica de encendido remoto y un botón para hacer el cambio a marchas altas/bajas ubicado en la palanca de velocidades, el cual sirve como una medida auxiliar de control para el descenso de pendientes.
| Nuestro Auto | ||||||||||
|
La arquitectura de la plataforma Sigma y el tren motriz de “alto valor” no sacudieron nuestro mundo, pero cumplieron con su trabajo. “El diseño de ‘Míster Roboto’ no es mi moda favorita”, comentó un editor, “y el V-6 3.5L tiene el encanto de una sierra eléctrica”. Pero hay algunas características en el Malibu para emocionarse. La estructura es tan sólida como la de algunos BMW o Mercedes y, como resultado, el Malibu se desempeña en territorios urbanos y suburbanos con la frente en alto, administrando una conducción decente en el proceso.
Nadie se preocupó mucho por la dirección eléctrica, y un editor la llamó “adormecida como el controlador de un tren eléctrico”. Los frenos resultaron mejores, con una sensación progresiva fácil de modular, aunque la distancia de frenado de 43.3 m del Maxx no es competitiva en estos días. GM jura que sus motores actuales de bloque de acero y válvulas a la cabeza son tan buenos como los motores de alta tecnología de válvulas a la cabeza ofrecidos por las marcas japonesas y coreanas. Para muchos consumidores, eso puede resultar cierto, ya que se sienten tan pulidos y sofisticados como los otros. Pero no lo son, aunque en uso diario no muy revolucionado, el V-6 de 200 hp de nuestro Maxx sirvió como caballo de batalla, y si se le da un buen cuidado, probablemente funcionará bien por décadas. Aunque la transmisión automática de cuatro velocidades de una sola modalidad no es la mejor técnicamente hablando, sus relaciones están bien ajustadas a la curva de potencia del motor y hace el cambio a altas y a bajas de manera oportuna.


