- Pruebas de un Año
Un Año A Prueba Veredicto: 2001 Mercedes-Benz S500 Sport
Qué hay de nuevo, cambiado o diferente
Con contrincantes frescos acababados de llegar (Serie 7) o en camino (Jaguar XJ 2004), Mercedes Benz dio al Clase S una sustancial actualización para el 2003. Aunque los paneles de carrocería y el diseño no han cambiado, los colores, el tratamientos de los parachoques, las ruedas, el acabado interior, el equipo de seguridad y los niveles de equipamiento han sido revisados y actualizados. La gran noticia viene en forma de potencia, en apreciable cantidad: las opciones de motor en el S430 y el S500 se mantienen iguales, pero el S600 propulsado por un V-12 recibe un refuerzo en la forma de un motor con doble turbo que entrega 493 CV. El S55 AMG también recibe un empujón de locomotora, por medio de un V-8 supercargado e interenfriado de 493 CV y 516 libraspie de torque. El S430/500 ofrece ahora la tracción total 4MATIC. No se proyectan cambios para el 2004
De la bitácora
“Llamar a esto lo máximo es un eufemismo. No pude evitar sentirme como un importante jefe de estado conduciendo esta cosa mientras me daba masaje, me tomaba la temperatura y me daba instrucciones para llegar a Naciones Unidas. Se siente, huele y luce lujoso. Impresionante, salvo por la exasperación que provoca su panel de instrumentos estilo Jumbo 747”.
--Chris Walton
“Con las camionetas y los VUD promediando entre 35.000 y 40.000 dólares, este Clase S parece valer cada centavo de los 90.000 dólares que cuesta. Suena raro decirlo, pero hay un buen mensaje de valía aquí. Si bien muchos controles no son instintivos, la sensación es de un lujo inconfundible. El motor se acerca a la perfección, aunque los muchos sistemas del automóvil emiten demasiados zumbidos y otros ruidos. Impresionante, en todos los sentidos".
--Mark Williams
“Así se debe sentir el propietario de un jet ejecutivo. Lexus e Infiniti han añadido unos cuantos juguetes electrónicos más, y Jaguar todavía es sinónimo de elegancia, pero el Clase S sigue siendo lo definitivo. Ni siquiera soñaría con uno sin el paquete deportivo, y adoro el control TouchShift de la transmisión. Los asientos me hacen querer conducir de Los Ángeles a Boston. Este podría ser el segundo mejor sedán deportivo de lujo sobre la faz de la tierra: sólo el S55 AMG lo supera”.
--Matt Stone




