Pruebas

A Fondo con el Volvo S90 2017

Tecnología, diseño y seguridad a un precio poco accesible.

Tecnología, diseño y seguridad a un precio poco accesible.

Cuando Volvo decidió lanzar el S90 el año pasado, era un momento raro para lanzar un sedán en los Estados Unidos. Los precios de la gasolina estaban por los suelos y los crossovers estaban teniendo un extraordinario boom que, hasta este mes, no cesa. Pero el timing de Volvo parecía no importar mucho, porque aunque los sedanes de tamaño completo no están teniendo un gran desempeño en las ventas, la marca sueca está en el relanzamiento más grande de su historia.

El Volvo S90 2017 es el segundo modelo del fabricante en compartir la nueva plataforma SPA y en contar con toda la magia que conocimos por primera vez en la XC90. La variante T6 del sedán es propulsado por el mismo motor que encontramos en la SUV, un 2.0 litros de cuatro cilindros que produce 316 caballos de fuerza y 295 libras-pie de torque que está asociado a una transmisión automática de ocho velocidades. Toda esa potencia llega a las cuatro ruedas gracias a un sistema de tracción total, y durante un viaje a Palm Springs, California el fin de semana, disfrutamos del gran manejo y comodidad que ofrece el S90.

El vehículo se siente fuerte, con mucha potencia bajo el capó, y gracias a que es sobrealimentado y turbocargado, la potencia se entrega rápidamente de forma lineal. No se siente un lag al momento de pisar el acelerador, y la cabina se mantiene serena durante todo el tiempo. Cuando viajé a Palm Springs con un par de amigas, ellas disfrutaron mucho de todas las amenidades con las que contaba el S90, empezando por los asientos. Una de ellas se durmió durante la mayoría del trayecto en la parte trasera y otra disfrutó de los asientos con aire acondicionado mientras estábamos en el desierto.

La tecnología se volvió parte de la comodidad. Aunque nos costó un poco de trabajo conectarnos a Apple CarPlay, una vez que lo logramos fue fácil obtener las direcciones y utilizar nuestro iPhone a través de la pantalla de infotenimiento. Esta pantalla, que mide 12.3 pulgadas, está orientada de una forma vertical, lo que permite que Apple CarPlay pueda operarse mientras controla el aire acondicionado. No hay botones para el aire acondicionado y los únicos que encontrarán son unos cuantos para el radio, entre los que se incluye una perilla para el volumen. Todo el tablero es una pantalla donde se proyecta el tacómetro y el velocímetro y diferentes medidores como la temperatura del aceite. Pero todo esto está diseñado de una forma elegante y lujosa y es ese el sentimiento que uno siente al estar sentado en la cabina.

Volvo utilizó el mismo diseño interior refinado de la XC90 en su sedán de tamaño completo. Inmediatamente notará una gran calidad de terminados desde el momento en que ponga un pie en el vehículo. El tipo de combinaciones que existen en la cabina son de buen gusto y en cada rincón en el que ponga un ojo, notará una buena calidad de materiales. La madera real que se utiliza en el tablero y el volante contrasta bien con los otros terminados que encontramos, como el piano black y el cuero color camello de los asientos y los paneles de las puertas.

No sería un Volvo si no habláramos de seguridad. Nuestro modelo estaba equipado con City Safety, un sistema que detecta peatones, ciclistas y animales grandes y que puede frenar a bajas velocidades para evitar o reducir el impacto. También contaba con Pilot Assist, el sistema de manejo semiautónomo que puede tomar brevemente el control de la dirección y la velocidad, aunque usted siempre tiene que estar prestando atención a lo que sucede en la carretera. La alerta de salida de carril y el monitoreo de punto ciego también están presente en este sedán. Volvo ha dicho que ninguna persona que viaje dentro de sus vehículos en el año 2020 morirá o será gravemente herida, y estas tecnologías representan el camino hacia ese objetivo.

Como parte de la garantía de Volvo, todos los servicios dentro de las primeras 36,000 millas o 3 años están incluidos. Pero todo esto tiene un precio que no pasa desapercibido. El S90 T6 AWD que probamos contaba con un precio base de $52,950 dólares, aunque el paquete Inscription agregaba $3,300 dólares más para equiparlo con los faros “Thor’s Hammer”, los terminados de madera en el interior, y el aire acondicionado de cuatro zonas, entre toras cosas. El paquete Vision, de $1,950 dólares agregaba una cámara de 360 grados, espejos laterales electrónicamente retractables, así como el sistema de monitoreo de punto ciego. El paquete Climate con Head-up Display agrega un Head-up Display que hace mucho más fácil identificar el límite de velocidad gracias a que lo despliega en el parabrisas, y cuando usted tiene activado el sistema de navegación, le indica cómo llegar a su destino desplegando las señales en el parabrisas. Las ruedas de 20 pulgadas agregaban $750 dólares más, mientras que el sistema de sonido Bowers & Wilkins sumaba $2,650 dólares más a ese precio. Finalmente, el paquete Convenience de $1,000 dólares, agrega un portón del maletero eléctrico, y el asistente de estacionamiento. Todo esto elevó el precio de nuestro modelo a los $66,105 dólares, nada barato para un sedán de tamaño mediano.

Al ser un sedán tan grande, también esperamos que el consumo de combustible no sea el mejor. La EPA lo calificó con 22/31/25 mpg en ciudad/carretera/terreno combinado, lo que significa que gastará alrededor de 4 galones por cada 100 millas que recorra.

En general el Volvo S90 2017 nos dejó impresionados con la buena calidad de manejo y terminados en la cabina. Es lo que esperábamos de una marca que se relanzó en el momento correcto con la inversión correcta y las decisiones correctas. La Volvo XC90 se convirtió en nuestra SUV del Año en 2016 y el S90 estuvo entre los tres finalistas para Auto del Año, aunque le ganó el Chevrolet Bolt EV.

Las imágenes muestran al modelo T5