Primer Manejo Pruebas

Volkswagen Passat GT 2018: Primer Manejo

Democratizando los sedanes de tamaño mediano

Democratizando los sedanes de tamaño mediano

En esta época con $30,000 dólares no se consigue un sedán mediano de nivel superior. No, el comprador entusiasta de autos familiares debe tener un presupuesto más cercano al precio nacional promedio en transacciones de autos nuevos de $35,444 dólares para obtener el motor más genial y los más recientes juguetes de asistencia para el conductor, para asegurar los derechos de presumir en la fiesta del barrio. ¿O no es así? Este mes la gente del “auto de la gente” presentará una ganga de Buque-Q impulsado por un V-6 de 280 caballos y 258 libras-pie: el Volkswagen Passat 2018 GT, y solo están pidiendo $29,995 dólares por él.

Para ahorrarle la búsqueda en Google, son $5,505 dólares menos de la oferta inicial de apertura por un Passat V-6 en el nivel de equipamiento 3.6 SEL tope de la gama. Son $4,520 dólares menos que un Nissan Altima 3.5 SL, $4,725 dólares más económico que el Ford Fusion Sport, $5,300 dólares menos que un Camry XLE V-6 y representa un descuento de $5,850 dólares del similarmente deportivo Camry XSE V-6. Cuesta incluso $1,205 dólares menos que el Honda Accord Sport 2.0 y es $1,900 dólares más barato que el Chevrolet Malibu Premier 2.0.

El nuevo Passat GT viene incluso con su propia historia original: los ingenieros y planificadores de productos en la oficina de VW en Chattanooga, Tennessee idearon este paquete por su cuenta, lo presentaron a los ejecutivos en Wolfsburg y obtuvieron luz verde. Yo puedo avalar esto, pues pude obtener una pista de este proyecto ultrasecreto durante una visita a la planta en agosto de 2016 para conducir el prototipo de una Atlas.

El auto que describieron entonces era simplemente un paquete de apariencia que consistía principalmente en reemplazar casi todo lo cromado con un revestimiento en color negro brillante (parrilla, aberturas de la facia, revestimiento de la ventana lateral, tapas de los espejos, revestimiento inferior de la puerta) y luego pintar el panel de techo en negro, agregar un alerón de borde trasero e instalar las geniales ruedas “Tornado” de 19 pulgadas que enmarcan los calipers de los frenos en color rojo. La parrilla también cuenta con detalles en rojo inspirados en el GTI. Hay cuatro colores a elegir: Pure White, Reflex Silver, Deep Black y Platinum Gray, pero sin opciones, a excepción de las cosas usuales del concesionario (candados de las ruedas, red de equipaje, etc.).

Por fortuna los de Tennessee lograron convencer a la gerencia de proveer algo más de consistencia. La suspensión está calibrada exclusivamente para el GT, con muelles y amortiguadores ligeramente más rígidos, y una altura de circulación 0.6 pulgadas más baja. La transmisión de doble embrague y seis velocidades dispone de paletas de cambios en el volante y una calibración del modo S muy deportiva; además el escape ruge un poco más gutural y fuerte. Incluso lograron incluir faros, luces de circulación diurna y luces traseras LED como equipamiento de serie (una opción de $1,195 en el nivel de equipamiento R-Line que sirve como la base para el GT).

Las modificaciones en el interior incluyen el reemplazo del revestimiento interior del techo y del revestimiento del pilar claros con un color negro, instalar los asientos de cuero sintético negro V-Tex con insertos Moonstone Gray y costura en contraste, y agregar placas de estribo con el logotipo GT de aluminio. El revestimiento del tablero a lo largo del auto en el GT incluye una tira con apariencia de aluminio texturizado sobre un intento brillante, casi fotorrealista de fibra de carbono. Funciona razonablemente bien, y la cabina deja una primera impresión de lujo. Puede uno disponer de asientos delanteros con calefacción, quemacocos, Apple CarPlay/Android Auto, monitoreo de punto ciego, advertencia de colisión delantera y frenado automático de emergencia. Claro que al recortar $5,505 dólares de la línea inferior del SEL V-6, el comprador del GT se pierde algunos detalles, como la tapicería en cuero, un asiento del pasajero delantero eléctrico y asientos traseros con calefacción, audio Fender con navegación y telemática, sensores y asistencia de estacionamiento, asistencia para mantenerse en el carril, arranque remoto y limpiaparabrisas con sensor de lluvia. Francamente creemos que cualquier entusiasta serio puede arreglárselas sin esas cosas.

¿Cómo funciona todo? Muy bien. Por suerte, mi auto de prensa para la semana era un Camry XSE V-6 (301 hp, 267 libras-pie). Subjetivamente, el Passat resultó muy parejo en cuanto al rendimiento de aceleración, el tono del motor y la linealidad de la potencia, y la calibración deportiva de la transmisión de doble embrague y seis velocidades de VW en la posición S de la palanca de cambios fue más ágil para realizar cambios descendentes y mantener marchas más bajas que la transmisión automática de ocho velocidades del Toyota. Sin duda nuestras cifras de prueba colocan a un Passat SEL V-6 justo por arriba del Camry XSE que es 120 libras más pesado: ambos alcanzaron las 60 mph en 5.8 segundos y recorrieron el cuarto de milla en 14.3 segundos (punto en el cual el Camry va un poco más rápido: 99.6 mph en comparación con 98.8). Entre los sedanes familiares medianos impulsados por motor V-6, solo el Fusion Sport AWD biturbo que echa fuego es mucho más rápido, alcanzando 60 mph en 5.3 segundos y terminando el cuarto de milla en 13.9 a 97.7 mph. Desde luego que quienes puedan tolerar un turbo de 2.0 litros descubrirán que tanto el Honda Accord Sport 2.0T como el Chevrolet Malibu Premier 2.0 son un poco más rápidos que el Passat GT, con 5.7 segundos de 0 a 60 mph y 14.3 segundos en cuarto de milla a más de 99 mph.

En cuanto a los caminos sinuosos al sureste de Michigan, ese Passat GT parecía tomar las curvas con más avidez y un rumbo razonablemente uniforme. Las cifras de prueba de nuestro SEL V6 un poco más pesado y orientado al lujo (sobre neumáticos Continental ProContact TX de 18 pulgadas menos agresivos, en comparación con los Continental ProContact GT de 19 pulgadas del GT) se quedan solo detrás del Fusion Sport, que cuentan con mucho más torque, y del Malibu 2.0 (que es más ligero) en el circuito de figura en ocho, pero solo por medio segundo y unas cuantas centésimas de un g. Desde luego que una forma en que VW puede ofrecer este precio competitivo para el auto es debido a que ya obtuvo más que suficiente remuneración por su mecanizado. Recuerde que este Passat obtuvo nuestro premio al Auto del año en 2012 cuando era nuevo. Se renovó en 2015, pero ya necesita un reemplazo. Esta necesidad se manifiesta en una estructura que resuena un poco después del accionamiento de la suspensión, y en el ruido de los neumáticos y del camino un poco más propagado por la estructura. El accionamiento de la suspensión también se escucha al menos con tanta intensidad como se siente.

El VR6 de ángulo estrecho ha representado tan solo cerca del cinco por ciento de las ventas del Passat. Esto se traduce en papel a una cifra aproximada a los 3,000 autos el año pasado. Esta sólida jugada competitiva pretende mejorar esas cifras de manera considerable, sin ninguna amenaza de volverse “común”. Y también seguirá siendo estadounidense: nuestro Passat de tamaño extragrande se distribuye a Latinoamérica, el Medio Oriente y Corea del Sur, pero solo Estados Unidos y Canadá están participando en la oferta del GT.