Primer Manejo Pruebas

Toyota Camry 2018: Primer Manejo

Un gran paso hacia adelante.

Un gran paso hacia adelante.

El sedán más vendido en Estados Unidos se renovó por completo, y está llegando con una nueva plataforma, nuevos motores, más tecnología y un diseño que espera seguir cautivando a millones de personas alrededor del mundo. El Toyota Camry 2018 dio un gran paso hacia adelante en términos de performance, teniendo hasta 301 hp bajo el capó con su motor V-6. Pero en un mundo donde los crossovers están teniendo más popularidad que los sedanes, Toyota no puede abandonar el segmento que ha dominado durante años.

El nuevo Camry, que llega en cinco versiones (L, LE, SE, XLE y XSE), está basado en la plataforma TNGA que comparte con el Prius y con el crossover C-HR, dándole la capacidad de tener diseños más agresivos y mejores tecnologías. El diseño es una parte que sin duda resalta en el nuevo Camry, ya que Toyota se separó de su línea conservadora para arriesgar un poco más y atraer a compradores más jóvenes a la marca. Lo vimos con el Prius hace un par de años y recientemente con la C-HR – no serán los diseño más elegantes, pero van tras un propósito que la marca nipona espera que funcione.

También está la parte del rendimiento. En una época en donde muchos están desechando los motores V-6 por un turbo de cuatro cilindros para entregar un mejor ahorro de combustible, Toyota decidió tomar el otro lado de la vereda para seguir ofreciendo un motor seis cilindros. ¿La razón? Los distribuidores lo pidieron. A pesar de que sólo equivale al 5 o 6 por ciento de las ventas, los distribuidores lo querían. Con esto, el Toyota Camry 2018 se ofrece con dos motores: un 3.5 litros V-6 de aspiración natural que entrega 301 hp y 267 libras-pie de torque y un 2.5 litros de cuatro cilindros que produce 206 hp y 186 libras-pie de torque en la versión XSE. Las variantes L, LE, SE y XLE entregan 203 hp y 184 libras-pie de torque. La pequeña diferencia se debe a los tubos de escape cuádruples en la versión XSE. Ambos motores están asociados a una nueva transmisión automática de ocho velocidades.

También está la versión híbrida, que incorpora el motor 2.5 litros de cuatro cilindros y está acoplado a un motor eléctrico de 88 kW, entregando una potencia total de 206 hp. La versión híbrida, disponible únicamente en tres versiones, cuenta con dos tipos de baterías, una de iones de litio (para la versión LE) y una de níquel (para las versiones SE y XLE). Esto causa una gran diferencia en el ahorro de combustible, donde Toyota espera tener 51/53/52 mpg en ciudad/carretera/terreno combinado en la versión LE y 44/47/46 mpg en las versiones SE y XLE. La única transmisión disponible en el Camry híbrido es una CVT.

Desde Portland pusimos a prueba los nuevos cambios del Camry y nos gustó mucho el desempeño del motor V-6. El Camry se sintió ágil en las carreteras sinuosas del estado de Oregon, y elogiamos mucho la suspensión, que además de absorber bien los desperfectos de la carretera, hace que se sienta menos balanceo de la carrocería gracias a que tiene un eje trasero más grueso, así como a un nuevo brazo de control y tiene una altura más baja. La dirección se sintió muy suave para mi gusto, pero es algo que encontrarán muy placentero quienes manejen este sedán de tamaño mediano. Por el otro lado, el motor de cuatro cilindros tuvo más trabajo para subir las montañas y su desempeño no fue igual de dinámico que el V-6. El mayor problema que notamos fue en la transmisión, donde tarda mucho en hacer los cambios hacia abajo para entregar más torque. Incluso en modo Sport, la transmisión trata de buscar los engranajes más altos para entregar un mejor ahorro de combustible, algo que no fue de nuestro agrado. Al tener el modo Sport activado uno espera conducir con las revoluciones más altas y tener la potencia al instante cuando pisa más el acelerador, pero esto es lo contrario en el Camry.

En el modelo híbrido, el manejo es más callado y preferimos más el modelo LE con su batería de iones de litio, que además de entregar un mejor ahorro de combustible, casi llegando a niveles del Prius, cuenta con un maletero más grande y realmente es el que le da más valor por su dinero.

El Camry ha sido reconocido durante años por su manejo placentero y su manejo callado, y este es el Camry más callado que he probado – por mucho. La distancia entre ejes es 1.9 pulgadas más larga que el modelo anterior, lo que se traduce en más espacio interior. Desde el asiento del conductor, el Camry se siente cómodo, con buena visibilidad hacia afuera y una posición de conducción sólida. También hay mucho espacio para los pasajeros traseros, pero quienes viajen en la fila trasera no podrán cargar su teléfono inteligente, ya que no hay puertos USB es esa fila. La versión XSE y XLE cuentan con dos puertos USB y el resto de las versiones sólo tiene uno.

Este tema nos lleva a hablar de la tecnología, que aunque sí ha mejorado en comparación con el modelo anterior, todavía se queda muy corto para realmente conectar a sus clientes. Toyota ofrece una pantalla táctil de 7 pulgadas a partir de la versión L y una de 8 pulgadas en los modelos XSE y XLE V6. Ambos cuentan con el sistema de infotenimiento Entune 3.0 que tiene mejores gráficas que antes y ahora está equipado con la aplicación Scout GPS, que le permite tener un sistema de navegación utilizando los datos de su teléfono. Aunque muchos competidores ofrecen Apple CarPlay y Android Auto de serie, Toyota todavía no ofrece esta función. Scout GPS es la respuesta de Toyota para quienes han pedido una mejor tecnología, pero no nos deja muy satisfechos. Para empezar, usted tiene que descargar a su teléfono la aplicación Scout GPS y se recomienda crear una cuenta para que sea más fácil de usar. Una vez que quiera usar el sistema de navegación en la pantalla central, tiene que conectar su teléfono y abrir la aplicación. El mapa aparecerá en la pantalla central del Camry y usted podrá escribir únicamente en la pantalla del Camry la dirección a la que se dirige. Pero si usted recibe una dirección por mensaje de texto (como muchísimas veces me pasa a mi), tendrá que memorizar la dirección completa para escribirla a través de la pantalla de infotenimiento. Scout GPS no le deja copiar y pegar la dirección y si cierra la aplicación en su teléfono, no la podrá ver en la pantalla central. Además, cuando su teléfono esté conectado, deberá mantenerlo desbloqueado, ya que si la pantalla se va a negros, la aplicación se cerrará en la pantalla del Camry. Durante los primeros tres años, Scout GPS será gratuito, pero a partir del tercer año tendrá que pagar alrededor de $27 dólares por año para utilizarlo. Sí, es un paso hacia adelante para Toyota, pero no está a la altura (ni cerca) de Apple CarPlay o Android Auto. Por un precio más elevado podrá obtener el sistema de navegación de Entune.

Toyota espera que el Camry obtenga las máximas calificaciones en seguridad, por lo que Toyota Safety Sense-P llega de serie en todas las versiones Camry. Esto significa que todas las variantes contarán con un sistema de pre-colisión con detección de peatones, control crucero con radar dinámico, alerta de salida de carril con asistente de dirección y luces altas automáticas. Algunas versiones contarán con monitoreo de punto ciego y alerta de tráfico cruzado. Todos los Camry 2018 cuentan con 10 bolsas de aire.

Con todas estas tecnologías, el Camry 2018 sube un poco de precio, desde $425 hasta $930 dólares para las versiones regulares y hasta $1,010 dólares para las versiones híbridas. El Camry LE inicia en $24,380 dólares, mientras que el modelo más equipado puede llegar hasta los $35,835 dólares. La versión L solo está disponible para las agencias de alquiler de autos.

El sedán más vendido de Estados Unidos se renueva de buena forma y en los próximos meses tendrá una competencia más reñida, ya que Honda presentará al nuevo Accord en julio, el rediseñado Sonata llega este verano a las calles de Estados Unidos y esperamos que un nuevo Nissan Altima se presente antes de que termine este año. Pero con estos cambios, el nuevo Toyota Camry 2018 da un gran paso hacia adelante.