Primer Manejo Pruebas

Toyota C-HR 2018: Primer Manejo

Tratando de acercarse a los jóvenes.

Tratando de acercarse a los jóvenes.

La C-HR es un modelo que estuvo diseñado para pertenecer a Scion, la marca de Toyota orientada hacia los jóvenes. Sin embargo, cuando el año pasado se decidió cerrar Scion, algunos modelos de la marca juvenil entraron a Toyota. La C-HR, que apenas había sido presentada como concepto unos meses antes del anuncio, se unió a la familia de Toyota y se ubicó debajo de la RAV4, siendo el crossover de entrada para la marca.

Para conocer la nueva Toyota C-HR 2018 viajamos a Austin, Texas, una ciudad conocida por su ambiente juvenil y musical. ¿Por qué Austin? Porque además de que cuenta con buenas carreteras secundarias a menos de una hora de distancia, comparte ese aspecto juvenil con la C-HR. Toyota quiere dirigir este vehículo a los millennials, y señaló una y otra vez que su objetivo es atraer a esta joven generación, tal vez siendo este su primer Toyota o su primer vehículo nuevo. Sin embargo, como descubrimos en Austin, hubo muchas decisiones por parte de la marca nipona que parecen no atraer mucho a esta generación.

2018 Toyota C HR front three quarter 12

Para empezar, la C-HR no cuenta con la última tecnología de Toyota. El sistema de infotenimiento es una versión anterior a la que encontramos en los vehículos más nuevos de la marca, y, al igual que toooodooos los otros modelos de la marca, carece de Apple CarPlay y Android Auto – una tecnología que la mayoría de los millennials buscan hoy en día (y que una gran cantidad de fabricantes ha seleccionado en sus modelos). Está también el mal equipamiento que podría dejar de atraer a estos jóvenes. En los Estados Unidos no se podrá equipar con asientos de cuero, ni existe la opción de tener radio satelital. Es decir, sólo hay Bluetooth y radio AM y FM para escuchar música mientras usted conduce. Ah, y sólo hay un puerto USB en toda la cabina, por lo que sus ocupantes tendrán que echar un volado a ver quién carga su teléfono inteligente primero.

Eso es por adentro, pero por fuera encontramos un diseño que parece que no fue desarrollado por Toyota. Elogiamos a la marca nipona por salir de sus normas y haber hecho un diseño extravagante, que sin duda apelará a una generación joven. Sus ángulos curvados en los costados siguen el modelo de un diamante, mismos que se replican en el techo dentro de la cabina. Este tema de diamantes también se ve en el tablero y es algo que los diseñadores tuvieron en mente al desarrollar la C-HR.

2018 Toyota C HR cockpit

El único motor disponible es un 2.0 litros de cuatro cilindros que está asociado a una transmisión CVT. A pesar de que la C-HR está basada en la plataforma TNGA (Toyota New Global Arquitecture), sólo está disponible la tracción delantera, dejándola incluso mal parada ante sus competidores como la Honda HR-V y Mazda CX-3, que cuentan con tracción integral. El motor produce 144 caballos de fuerza y 139 libras-pie de torque, y fue notoria la falta de potencia durante nuestro manejo en Austin. Existen los modos de manejo Eco, Sport y Normal y la mayoría del tiempo pasé conduciendo en el modo Sport para una mejor respuesta del motor. La CVT se mostró lenta y ruidosa a pesar de que cuenta con un modo manual. Sin embargo, la C-HR fue desarrollada en el Nürburgring en Alemania y esto fue evidente cuando la conducimos, ya que notamos un desempeño deportivo de la suspensión y la dirección, entregando la respuesta suficiente de lo que ocurre en las ruedas delanteras. En las sinuosas carreteras del Texas Hill Country notamos un poco de balanceo de la carrocería. Hiro Koba, ingeniero en jefe de la C-HR, me comentó que para él, la C-HR cuenta con un diseño y manejo distintivo que otros vehículos no pueden igualar. Aunque esta es una declaración fuerte, es algo que tendremos que comprobar durante una comparativa de crossovers compactos.

Para los Estados Unidos, Toyota sólo tendrá dos versiones: XLE y XLE Premium. La diferencia está en el equipamiento. A pesar de tener un precio inicial de $23,460 dólares, la versión XLE no cuenta con llave inteligente. Sin embargo, este coste le agrega un interior en color negro (el único color disponible), volante tapizado en cuero, espejo retrovisor con atenuación automática, aire acondicionado de doble zona, freno de mano electrónico y cámara de visión trasera que únicamente se despliega en el espejo retrovisor, algo que se ve sumamente anticuado. La versión XLE Premium tiene un precio de $25,310 dólares y agrega monitoreo de punto ciego, alerta de tráfico cruzado, asientos delanteros con calefacción y llave inteligente con botón de arranque. Ambas versiones reciben Toyota Safety Sense, una serie de tecnologías de seguridad que incluye un sistema de pre-colisión con detección de peatones, alerta de salida de carril con asistente de dirección, luces altas automáticas y control crucero dinámico con radar. El único equipamiento extra disponible en la versión XLE Premium es el paquete R-Code, que cuenta con los pilares A, el techo y las carcasas de los espejos pintados en color blanco. Si usted se decide por este paquete adicional, tendrá que desembolsar $500 dólares más y podrá elegir entre tres colores únicos.

2018 Toyota C HR front three quarter 05

Toyota espera que la EPA califique a la C-HR 2018 con los números 27/31/29 mpg en ciudad/carretera/terreno combinado. Con estos números, la C-HR se ubicaría justo en el promedio de sus competidores. La Honda HR-V con tracción delantera entrega 28/34/31, mientras que la Mazda CX-3 entrega 29/34/31. La Chevrolet Trax y Jeep Renegade fueron calificadas con 25/33/28 y 22/30/25, respectivamente.

Después de pasar todo un día manejando la nueva Toyota C-HR 2018, nos quedamos decepcionados en la forma que la marca nipona equipó y puso precio a su nuevo crossover. La mayoría de sus competidores cuentan con un precio menor y las versiones más equipadas ofrecen características adicionales que apelarán a más compradores. La C-HR cuenta con un poco de contradicción – quiere atraer a compradores jóvenes pero no cuenta con el equipamiento y la utilidad para hacerlo.